China busca el dominio tecnol�gico global mediante el uso masivo de humanoides, priorizando la seguridad nacional sobre los riesgos que implica sustituir humanos por m�quinas avanzadas.En los talleres de la planta de camiones Sany, en el centro de China, el zumbido de los robots que pintan paneles de veh�culos pr�cticamente ha sustituido a las conversaciones de los humanos.La empresa tambi�n intenta automatizar la fase final y m�s laboriosa del ensamblaje, utilizando humanoides -la vanguardia de la rob�tica- ante la previsi�n de escasez de mano de obra con el envejecimiento de la poblaci�n china. "La estructura demogr�fica de China est� cambiando y la poblaci�n se est� reduciendo poco a poco; es una realidad innegable", afirma Huang Tie, subdirector de Sany Truck Manufacturing, en la provincia de Hunan. "En el caso de industrias con mucha mano de obra, la sustituci�n de humanos por robots es inevitable", a�ade.El cambio demogr�fico al que se refiere -que se prev� sea uno de los m�s r�pidos en un mundo que envejece- representa el mayor obst�culo econ�mico para China. La poblaci�n activa del pa�s, de entre 15 y 64 a�os, que alcanz� un m�ximo de 1.000 millones en la �ltima d�cada, se reducir� a tan solo 300 millones para el a�o 2100, seg�n cifras de la ONU; un descenso que podr�a impedir que China se convierta en la mayor econom�a del mundo.Pek�n ve ahora en las m�quinas con inteligencia artificial una salida a esta trampa demogr�fica. El a�o pasado, el pa�s instal� m�s robots industriales que el resto del mundo en conjunto; adem�s, fabrica la mayor�a de los humanoides del planeta.Desde los l�deres del Partido Comunista en Pek�n hasta los empresarios de toda China, existe un creciente consenso sobre la necesidad de que el pa�s integre la "inteligencia artificial incorporada", como se conoce a los robots controlados por IA, en tantas tareas como sea posible y cuanto antes."No hemos visto una transformaci�n de esta velocidad y magnitud desde la Revoluci�n Industrial", afirma Yuhan Zhang, economista del Centro de China del Conference Board.Ya se trate de procesos industriales complejos, como el control de calidad en las f�bricas, o de empleos de alta gama en el sector servicios, como la preparaci�n de comidas con estrellas Michelin, todos estar�n sujetos a la automatizaci�n. El presidente Xi Jinping ha defendido constantemente la revoluci�n rob�tica. En 2014, dos a�os despu�s de asumir el poder, asegur� que "no s�lo necesitamos modernizar nuestros robots, sino tambi�n conquistar mercados en muchos lugares".El �ltimo plan quinquenal del Partido Comunista contempla "nuevas formas de trabajo que impliquen la colaboraci�n entre humanos y m�quinas e inteligencia incorporada en puestos con escasez de mano de obra, entornos de alto riesgo y otras condiciones". El pa�s ahora debe gestionar la transici�n del trabajo humano al rob�tico.China ya sufre un alto nivel de desempleo juvenil y una creciente poblaci�n de trabajadores temporales sin empleo fijo, tras el colapso de su mercado inmobiliario a partir de 2021, que ha mermado la demanda interna y la confianza de los hogares.La fuerza laboral de trabajadores temporales en China asciende a unos 320 millones de personas y proviene tanto de las clases medias con alto nivel educativo como de trabajadores migrantes poco cualificados. Si Pek�n avanza demasiado r�pido en el desarrollo de la IA y la rob�tica corre el riesgo de dejar a ambos grupos sin oportunidades laborales satisfactorias.Este mes, Liu Qiangdong, cofundador y consejero delegado de JD.com, una de las mayores empresas de comercio electr�nico de China, advirti� de que los robots reemplazar�an "tarde o temprano" a sus 700.000 repartidores.Y si hay algo que obsesiona al Partido Comunista casi tanto como su carrera con Estados Unidos por la supremac�a tecnol�gica, es mantener la cohesi�n social. "Muchas personas de las que hablamos son graduados universitarios que se quedar�n sin trabajo, y este es el grupo demogr�fico que m�s preocupa al Gobierno" afirm� Minxin Pei, profesor del Claremont McKenna College de California.DespliegueChina ha desplegado sus robots a una velocidad de v�rtigo. Entre 2021 y 2024, el pa�s duplic� el n�mero de unidades instaladas en sus f�bricas, alcanzando los dos millones, la mayor cantidad en el mundo, seg�n la Federaci�n Internacional de Rob�tica.En 2020, los robots de producci�n nacional representaban s�lo el 30% de las instalaciones. En 2024, ya representaban el 57% de las nuevas unidades. El a�o pasado, China contaba con 166 robots industriales por cada 10.000 trabajadores. Ahora, Pek�n est� impulsando el sector de los humanoides con subsidios, como ya hizo con los robots industriales. El a�o pasado, el Gobierno anunci� un fondo de un bill�n de yuanes a 20 a�os para la tecnolog�a avanzada que incluye la rob�tica.Este mes, se orden� a ayuntamientos y empresas que incluyeran la inteligencia artificial incorporada en los sectores de manufactura, log�stica, comercio minorista y salud. El objetivo es instalar al menos 10.000 robots con IA en entornos comerciales en todo el pa�s este a�o.Los humanoides y los robots ser�n el pr�ximo motor clave de la maquinaria de exportaci�n de China en los pr�ximos 5 a 10 a�os", opinaron los economistas de Morgan Stanley en un estudio publicado el mes pasado, estableciendo paralelismos entre el desarrollo de los humanoides y los robots y el de la industria de los veh�culos el�ctricos hace una d�cada.China represent� el 90% de los 13.000 a 16.000 robots humanoides que se exportaron a nivel mundial el a�o pasado, indicaron. Las ventas de humanoides de fabricaci�n china alcanzar�n aproximadamente las 50.000 unidades este a�o, una cifra superior a la de cualquier otro pa�s.Sin embargo, entre las empresas chinas existe un debate sobre qu� hacer con los nuevos humanoides.Eric Guo, CEO y fundador de AI� Robotics, un fabricante de humanoides con sede en Shenzhen, ciudad tecnol�gica del sur de China, afirma que estos androides a�n no son "muy buenos para realizar tareas demasiado f�ciles o demasiado dif�ciles". Con sus intrincadas articulaciones, manos y costoso software de IA no son adecuados para tareas f�ciles y repetitivas que un robot industrial podr�a realizar sin problemas.Al mismo tiempo, los entornos demasiado impredecibles o complicados son "demasiado dif�ciles" para los androides, afirma Guo. "Un ejemplo t�pico son los apartamentos. Actualmente, son demasiado dif�ciles para que un robot trabaje en ellos".Pero, a�ade, a largo plazo, los humanoides se har�n cargo de millones de puestos de trabajo en f�bricas, como tareas peligrosas o desagradables. "Hay menos personas que quieran trabajar en la industria manufacturera en comparaci�n con el trabajo de oficina", sostiene Guo.Cao Yuran, gerente s�nior de m�rketing de Li Gong Industry, cuya planta en Guangzhou fabrica humanoides plateados de gran tama�o, afirma que son m�s adecuados para tareas de fabricaci�n meticulosas y de alto valor, como el atornillado de precisi�n o la confecci�n de prendas a medida, tareas que normalmente realizan trabajadores muy cualificados.Pero ense�ar a un robot a imitar a un humano es tremendamente dif�cil. Por ejemplo, no puede percibir la textura o la resistencia de una tela, ni desenvolverse con facilidad en situaciones din�micas en entornos de producci�n reales.La brecha entre la ambici�n y la realidad sigue siendo enorme en el caso de los humanoides, afirma Laila Khawaja, analista tecnol�gica de Gavekal, un grupo de investigaci�n, debido a las limitaciones de la capacidad cerebral de los robots.Para cerrar esa brecha, se necesita una cantidad ingente de datos de entrenamiento, explica Cao, de Li Gong.En una l�nea de producci�n, los trabajadores de Li Gong clasifican piezas, atornillan componentes y realizan otras tareas junto a una fila de humanoides semiensamblados. Cao se�ala que la industria se est� dando cuenta de que se necesitar�n "decenas de millones de horas de datos" antes de que los robots humanoides alcancen su m�ximo potencial. En su opini�n, superar este d�ficit de datos es el pr�ximo gran reto colectivo del sector.Robots y estrellas MichelinLa revoluci�n rob�tica est� reduciendo r�pidamente el empleo, no s�lo en la industria manufacturera, sino tambi�n en el sector de servicios, precisamente el �rea que muchos responsables pol�ticos esperaban que absorbiera a los trabajadores de f�bricas despedidos.En Huazhu, una de las mayores cadenas hoteleras de China y propietaria de la alemana Steigenberger, los hu�spedes pueden registrarse mediante terminales de autoservicio mientras los robots se encargan de su equipaje, la entrega de comida e incluso la limpieza de algunas habitaciones. Una botella de agua puede entregarse en la habitaci�n en cuesti�n de segundos mediante un robot de reparto. Huazhu afirma que estos servicios, desarrollados en colaboraci�n con Tencent, se han implementado en m�s de 3.200 hoteles.La automatizaci�n ha reducido la proporci�n de personal por habitaci�n, lo que significa que un hotel de 100 habitaciones puede operar con unos 10 empleados, seg�n la empresa, en comparaci�n con la media del sector para hoteles econ�micos, que oscila entre 30 y 80 trabajadores por cada 100 habitaciones. En la sala de exposiciones de Linkerbot en Pek�n, fabricante de manos humanoides, un robot toca un teclado y otro un tambor en una mini orquesta androide. La empresa afirma que los humanoides compensar�n la falta de habilidades en China, realizando trabajos de f�brica que la gente no quiere hacer o para los que hay escasez de mano de obra. La idea es tambi�n democratizar las habilidades de los mejores artesanos ense�ando a las manos rob�ticas a realizar tareas que "s�lo una peque�a fracci�n de la humanidad ha dominado"."Tomemos como ejemplo la cocina: nuestro objetivo no es simplemente preparar comida comestible, sino aprender, mediante hardware de alta precisi�n combinado con modelos de inteligencia artificial, la t�cnica del wok y los secretos de un chef con estrella Michelin", declar� Linkerbot.Allen Zhang, fundador y CEO de Matrix Robotics, fabricante de humanoides de Shangh�i, afirma que, a largo plazo, sus humanoides podr�an ofrecer servicios que imiten a un profesional humano cualificado a cambio de una tarifa. Por ejemplo, explica, podr�a alquilarle a un cliente un humanoide con las habilidades de un chef profesional.La amenaza al empleoDurante mucho tiempo, el Partido Comunista Chino se ha basado en un contrato social t�cito de desarrollo econ�mico a cambio de restricciones a las libertades individuales y a los derechos civiles.Las consecuencias econ�micas del declive demogr�fico amenazan con socavar ese contrato, al igual que la apuesta del gobierno por la IA y la rob�tica.El desplome de la tasa de natalidad -causado en gran medida por la antigua pol�tica de un hijo por familia- afectar� al crecimiento, el consumo y el presupuesto gubernamental durante el resto de este siglo, y dificultar� el pago de la deuda del pa�s.Pero la transici�n a la rob�tica podr�a destruir empleos, incluso m�s r�pido que la reducci�n de la poblaci�n en edad laboral.En un documento publicado este mes, Pek�n solicit� la mejora del sistema de alerta temprana y gesti�n de riesgos laborales relacionados con las aplicaciones de IA, as� como el fortalecimiento de las respuestas conjuntas a los riesgos laborales asociados.Seg�n los acad�micos, la transici�n hacia la IA y la automatizaci�n est� reequilibrando la renta a favor del capital y en detrimento del trabajo, lo que supone un dilema para el Partido Comunista, que defiende un capitalismo estatal, pero tambi�n afirma representar los intereses de los trabajadores.Qiu Xincheng, economista de la Escuela de Administraci�n Guanghua de la Universidad de Pek�n, afirma que tradicionalmente los trabajadores han percibido alrededor de dos tercios de la renta nacional. Sin embargo, la IA y la automatizaci�n est�n destinadas a cambiar esta situaci�n. Otros acad�micos recomiendan que, a medida que disminuya la proporci�n de la renta laboral, el gobierno reduzca el impuesto sobre la renta personal, que aumente los impuestos a las empresas e imponga aranceles a los robots. Tambi�n abogan por aumentar la formaci�n continua de los trabajadores para otros puestos y reformar el sistema de seguridad social chino.Qiu se�ala que a�n existen muchas inc�gnitas en la transici�n hacia la rob�tica y la IA, como por ejemplo si podr�a crear nuevas categor�as de trabajo para los humanos.Hay indicios de que se est�n creando nuevos puestos de trabajo. Este a�o, nueve universidades chinas lanzaron grados en IA integrada, y grandes empresas como Huawei y Xiaomi ofrecen empleos en este campo.Liu, de JD.com, afirm� haber firmado ya contratos con unas 120 instituciones educativas para capacitar a sus repartidores en trabajos como la reparaci�n y el mantenimiento de robots.Sin embargo, los trabajadores se muestran recelosos. El mes pasado, cuando Shenzhen anunci� nuevas normas que allanan el camino para el desarrollo de taxis aut�nomos en toda la ciudad, los conductores se indignaron, argumentando que la competencia pondr�a en peligro su sustento.Pocos esperan que China, que se considera inmersa en una re�ida carrera con EEUU por la supremac�a tecnol�gica, reduzca su ritmo. En cambio, seg�n los analistas, se apoyar� en su s�lido sistema de vigilancia para contener las presiones sociales e implementar medidaspara aliviar el desempleo -como la reconversi�n profesional- mientras busca la autosuficiencia y el dominio de la manufactura global.Por ahora no les preocupan las consecuencias sociales porque el imperativo de la seguridad nacional es demasiado importante para ellos", afirma Pei, del Claremont McKenna College, en referencia al objetivo estrat�gico de Pek�n de obtener la superioridad tecnol�gica sobre EEUU. "As� que seguir�n adelante y afrontar�n las tensiones sociales cuando llegue el momento". En este sentido, Pek�n contar� con el apoyo de los propietarios de f�bricas chinas. Incluso las industrias m�s tradicionales, como la de materiales de construcci�n, est�n adoptando la IA.Liu Xungong, vicepresidente de Guangdong Dongpeng Holdings, fabricante de azulejos cer�micos, afirma que desde que la empresa comenz� a acelerar la automatizaci�n en 2021, ha reducido la plantilla en un 40% y aumentado la producci�n en un 32%. Menciona los �ltimos cambios de la empresa: un proceso de inspecci�n de calidad impulsado por inteligencia artificial, implementado gracias a la colaboraci�n con gigantes tecnol�gicos chinos como ByteDance, propietaria de TikTok.La justificaci�n de Liu es que "los humanos se fatigan y necesitan descansar, pero la inteligencia artificial no".� The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribuci�n, copia o modificaci�n. 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