Los nuevos contratos de arrendamiento vuelven a aumentar, pero a un ritmo inferior al de antes de la aplicación de la medida

Cataluña dispone por fin de la serie estadística completa de los dos primeros años de aplicación del control de los alquileres. Y, a tenor de los resultados, el Ejecutivo de Salvador Illa ha cumplido su primer objetivo: contener los precios. Según los datos difundidos este lunes por la Generalitat, los pisos de alquiler durante ese periodo apenas experimentaron una subida del 0,9%,mientras que en Barcelona incluso bajaron un 4,5%. Si se mira solo el primer trimestre de este año, las rentas en Cataluña subieron un 4%. Pero ese número esconde dos realidades: la de las zonas no tensionadas, cuyos precios se enfilaron un 9,5%, y la de Barcelona y los municipios en los que se aplica la medida, donde las rentas retrocedieron. Los contratos de alquiler también siguieron aumentando en el arranque del año, si bien a un menor ritmo que antes de que esta norma entrase en vigor.

El tope de los precios de los alquileres es una de las políticas estrella del Gobierno catalán. Pero también ha sido uno de los grandes focos de enfrentamiento entre el Ejecutivo y los empresarios. En sus últimas jornadas de Barcelona, el Círculo de Economía reprochó al presidente que esa política va en la “dirección equivocada” al reducir la oferta y tensionar todavía más el mercado. Illa, sin embargo, ha defendido su obligación de intentar frenar los precios ante la escalada de los últimos años. Y ese propósito parece estar lográndolo, de acuerdo con los datos que el Departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica elabora cada trimestre con las fianzas depositadas en el Instituto Catalán del Suelo (Incasòl).