La Cámara de la Propiedad y los API apuntan a una cuestión estadística y a la reducción de los pisos que se alquilan. El Sindicato de Inquilinas señala a propietarios que no cumplen
¿Cómo puede ser que los alquileres en Barcelona y algunas poblaciones catalanas hayan subido en los nuevos contratos del segundo trimestre si desde hace un año y pico las rentas están congeladas por la regulación de la Ley de Vivienda? En Cataluña, respecto a un año atrás, los precios han subido de media un 3,85%, pasando de 823 euros mensuales el segundo trimestre de 2024 a 854,7 euros el mismo trimestre de 2025. En la comparación trimestral, la subida es inferior (3,2%). En el caso las ciudades más pobladas, trimestralmente se registran también. En Barcelona, los nuevos contratos han pasado de 1.087 euros entre enero y marzo a 1.135 euros entre abril y junio. En L’Hospitalet, la subida ha sido de 810 a 848 euros y en Badalona, de 876 a 996 euros.
La respuesta podría ser la aplicación del IPC al precio de estos alquileres. Pero, si fuera así, los precios habrían subido todos los trimestres analizados. La cuestión es más compleja. De entrada, se trata solo de un trimestre, y los expertos siempre piden prudencia y observar tendencias. Habrá que ver, dicen. Mientras, la Cámara de la Propiedad apunta a una cuestión estadística (podría ser que se hubieran alquilado más pisos en barrios más caros que en otro trimestre) y los Agentes de la Propiedad Inmobiliaria señalan que los pisos son más pequeños (cuántos menos metros tiene una casa, más caro es cada metro). Preguntada la Generalitat, no responde. Y el Sindicato de Inquilinas apunta a la posibilidad de que haya propietarios que se salten la norma y suban precios sin que sus clientes conozcan sus derechos.






