El sector inmobiliario cree que la regulación del alquiler de temporada solo beneficiará a quien renueve contrato y que habrá caseros que vendan sus pisos. El Sindicato de Inquilinos pide que se multe a los propietarios que no cumplen y ampliar la legislación

Cataluña afronta un nuevo año de crisis de vivienda sin grandes cambios. Lo asegura el sector inmobiliario, que mantiene que cambios legislativos como

rueba-la-regulacion-del-alquiler-de-temporada-y-habitaciones-deberan-cumplir-con-el-limite-de-precio-del-indice-oficial.html" data-link-track-dtm="">la regulación del alquiler de temporada no mejorarán la situación para los inquilinos a corto plazo. Aseguran que la entrada de esta fórmula en la regulación de precios llevará a los propietarios que lo utilizaban para esquivar el tope de rentas a vender los pisos antes que volver al alquiler habitual. En este sector, está por ver si los precios siguen contenidos o vuelven a subir, como ocurrió el último trimestre del que hay datos. Respecto a la venta, expertos y profesionales del sector inmobiliario auguran que los precios seguirán al alza porque la obra nueva no basta para una demanda que crece empujada por la presión demográfica.

El mercado inmobiliario tiene otros frentes abiertos. La eventual regulación del alquiler de temporada en el Congreso, o el debate abierto sobre la posibilidad de prohibir las compras especulativas: si hay espantada de inversores, lo lamentará el sector, mientras lo celebrarán los colectivos que defienden el derecho a la vivienda. Estos mismos recuerdan que en 2026 se acaban 150.000 contratos de alquiler.