El alquiler de temporada va a la baja en Catalunya. Los datos del primer trimestre de 2026, presentados por la Generalitat este lunes, muestran un descenso interanual del 34%: de 3.310 contratos durante los tres primeros meses de 2025 en los municipios declarados como zona tensionada a los 2.184 del año actual. En Barcelona, la ciudad con mayor porcentaje de este tipo de arrendamientos, que proliferaron para esquivar la Ley de Vivienda, la caída es parecida.

Se trata de los primeros datos que da a conocer la Generalitat con posterioridad a la aprobación de la regulación de los alquileres de temporada y habitaciones. En vigor desde diciembre de 2025, el proyecto de ley aprobado por el Parlament somete los arrendamientos de temporada al tope de precios de los alquileres residenciales que se aplica en Catalunya.

Además, el saldo de arrendamientos de temporada es negativo por segundo trimestre consecutivo. En toda Catalunya –tanto los municipios declarados como tensionados como el resto– se registraron el primer trimestre 2.300 altas de contratos temporales por 2.402 bajas (el balance, por lo tanto, es de -102, solo superado por los -1.233 del trimestre anterior).

En cuanto al precio medio de los nuevos contratos de alquiler de larga duración, subieron un 3,71% interanual en las zonas tensionadas, hasta los 876,56 euros, según los datos del Incasòl. El incremento en las zonas en las que se aplica el tope de alquiler fue ligeramente inferior al del resto de Catalunya (+4,04%), con unos arrendamientos de 861,23 euros de media.