El desértico norte de Malí se ha convertido esta semana en el escenario de una de las batallas más violentas de los últimos años dentro del conflicto que se libra en el Sahel. Dos meses después de su primera acción conjunta, independentistas tuaregs y yihadistas pasaron de nuevo a la ofensiva y ocuparon la estratégica localidad de Anefis, de apenas 8.000 habitantes pero clave en su avance hacia el sur. Sin embargo, decenas de soldados malienses con la ayuda de mercenarios rusos, atrincherados en la base militar situada a las afueras del pueblo, lograron resistir durante seis días hasta la llegada de refuerzos procedentes de Gao el jueves. Los combates entre ambos bandos son intensos.El conflicto que estalló en el norte de Malí en 2012 se ha intensificado en los últimos meses. La alianza estratégica alcanzada entre JNIM y el FLA, forjada por el líder terrorista Iyad Ag Ghali con la imprescindible colaboración del jefe rebelde Alghabass Ag Intalla, supone la unión de los dos grupos armados más poderosos del Sahel frente a un enemigo común, el Ejército maliense, que cuenta con el respaldo militar y material de los mercenarios rusos de Africa Corps (antes llamado Wagner, ell grupo paramilitar creado por Rusia en el continente africano). Los ataques coordinados del 25 de abril —que llegaron a golpear en la capital, Bamako— y ahora los de esta semana muestran su capacidad conjunta para desestabilizar un régimen a la defensiva y bajo asedio.Ambas facciones, rebeldes y yihadistas, ya operaron de manera conjunta en la insurgencia de 2012, pero acabaron enfrentándose por la divergencia de sus objetivos: mientras los primeros persiguen control territorial y fundar un Estado propio, los segundos buscan aplicar la ley islámica mientras se dedican a hacer negocios con todo tipo de tráficos ilícitos.Esta última ofensiva comenzó el 4 de julio de madrugada, cuando los rebeldes tuaregs del Frente de Liberación de Azawad (FLA) y los yihadistas del Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM, por sus siglas en árabe) lanzaron ataques contra posiciones militares en las localidades de Aguelhoc, Anefis, Gao, Konna, Sevaré y Kenieroba. En todas estas ciudades los ataques fueron rechazados por las Fuerzas Armadas de Malí (FAMA) y sus aliados rusos, salvo en Anefis, donde, tras un duro combate, los insurgentes obligaron a decenas de mercenarios de África Corps y soldados malienses a replegarse en una base militar situada al suroeste del pueblo. Al día siguiente, un convoy integrado por contratistas rusos, soldados malienses y miembros del grupo de autodefensa Gatia, tuaregs leales al Gobierno maliense, partía de la ciudad de Gao hacia Anefis para ayudar a sus compañeros atrapados en la base militar. Sin embargo, el convoy no pudo llegar a su destino porque fue atacado con dureza por los insurgentes entre Tarkint y Tabankort, a unos 100 kilómetros de Anefis. Incluso un helicóptero ruso Mi-24 fue abatido por los rebeldes tuaregs, según informó el FLA, que difundió vídeos del aparato incendiado en tierra. Los supervivientes del convoy se vieron obligados a regresar a Gao.La posible caída de Anefis y su campamento militar en manos rebeldes hubiera sido un duro golpe para la junta militar que gobierna Malí, que ya perdió el control de la ciudad de Kidal el pasado 25 de abril. Para evitarlo, el presidente de transición, el general Assimi Goïta, quien también ejerce las funciones de ministro de Defensa tras el asesinato del general Sadio Cámara a manos de los yihadistas hace dos meses y medio, ordenó el envío de un nuevo convoy con refuerzos desde Gao hacia Anefis, integrado por unos 200 mercenarios rusos de África Corps, un centenar de soldados de las FAMA y miembros de Gatia a bordo de unos 60 vehículos. Este segundo convoy salió el pasado martes y, tras un lento avance, fue atacado este jueves en las proximidades de la localidad de Tabankort.Los combates se produjeron durante toda la jornada con utilización de artillería pesada, drones kamikazes y obuses. Ambos bandos aseguran haber infringido severas pérdidas a sus enemigos, aunque dichas bajas no se han podido verificar de manera independiente. Todos utilizan las redes sociales para hacer propaganda. El miércoles, un grupo de soldados malienses salió de la base militar y se dirigió a Anefis donde grabó un vídeo con la bandera de Malí que rápidamente empezó a circular por Internet. Finalmente, el convoy atacado pudo llegar a Anefis el jueves por la tarde después de que los insurgentes abandonaran la ciudad, según fuentes próximas al Ejército maliense que aseguran que contaron con apoyo aéreo del Ejército de Níger, lo que supondría la ejecución práctica de los acuerdos de colaboración militar en caso de agresión entre los gobiernos de la Alianza de Estados del Sahel, integrada por las juntas militares de Malí, Burkina Faso y Níger.
Mercenarios rusos resisten a duras penas la ofensiva de los rebeldes tuaregs en el norte de Malí
Los insurgentes, con la ayuda de un grupo yihadista, obligaron a los contratistas de Africa Corps y soldados malienses a atrincherarse en una base militar












