Para lograr la independencia, Europa necesita una revoluci�n de la electrificaci�n.�Podemos decir con franqueza en Europa que somos libres e independientes? S�, en el sentido de que la libertad figura, negro sobre blanco, en nuestras declaraciones, constituciones y tratados fundacionales. Pero lo que est� impreso en nuestras facturas energ�ticas nos dice otra cosa. En los �ltimos meses, nuestra capacidad para calentar nuestra casa y comprar alimentos a un precio razonable se ha visto limitada por lo que ocurr�a en una franja de mar de 33 km de ancho en la otra punta del mundo. Es hora de que Europa d� un giro a las cosas. Si algo podemos sacar en claro de la crisis actual es que sin independencia energ�tica Europa no puede ser realmente independiente. Los movimientos independentistas aut�nticos siempre los abandera el pueblo. Y este tambi�n.En toda Europa observamos los primeros chispazos de una revoluci�n de la electrificaci�n. En los tres primeros meses del a�o, se matricularon m�s de 500.000 coches el�ctricos en la UE. Durante el mismo per�odo, se vendieron m�s de 400.000 bombas de calor residenciales solo en Francia, Alemania y Polonia tomadas en conjunto. Los europeos se est�n decantando por la electricidad. Y no es dif�cil entender por qu�.Por ejemplo, he estado recientemente en Finlandia, donde nuestros datos muestran que conducir un veh�culo el�ctrico cuesta 2,60 euros por cada 100 km, muy por debajo de los 9,20 euros que supone la gasolina. Seg�n el grupo de reflexi�n Concito, con el uso combinado de veh�culos el�ctricos y bombas de calor los hogares europeos pueden ahorrar entre 1.700 y 3.000 euros al a�o. Los ciudadanos est�n captando el mensaje. Y no solo est�n preparados para la transici�n limpia. Est�n dispuestos a liderarla.Ahora solo queda una inc�gnita por despejar: �qu� han de hacer los gobiernos de toda la UE para ponerse a la par? En primer lugar, tenemos que producir m�s electricidad en Europa, encauzando provechosamente nuestros propios recursos. Tenemos que construir m�s parques e�licos. Tenemos que instalar m�s paneles solares. Y en los pa�ses que optan por la energ�a nuclear, tenemos que desarrollar la pr�xima generaci�n de tecnolog�as y centrales el�ctricas. De este modo, podremos deslastrar a nuestras econom�as del enorme coste de importar combustibles f�siles, impuls�ndolas con nuestra propia energ�a limpia y asequible.En segundo lugar, tenemos que facilitar el transporte de la electricidad por todo nuestro continente. Esto significa modernizar los cables y las l�neas el�ctricas. Significa reforzar las conexiones transfronterizas. Y significa construir m�s instalaciones para bater�as para que podamos almacenar y redistribuir la electricidad con flexibilidad.Todo esto precisar� inversiones. Pero se trata de inversiones con sentido y que generan ahorro. De aqu� a 2040, las redes de transporte y distribuci�n de electricidad requerir�n inversiones por valor de 1,2 billones de euros. Sin embargo, ese mismo a�o, cada euro invertido en la red el�ctrica se traducir� en un ahorro de m�s de dos euros en costes del sistema. Si en Europa remamos todos en la misma direcci�n -invirtiendo colectivamente y planificando estrat�gicamente- podremos reducir los costes y multiplicar los beneficios.Apoyar a los sectoresPor �ltimo, tenemos que apoyar a los sectores de nuestra econom�a y nuestra sociedad en los que la electrificaci�n se est� estancando, especialmente en la industria, el transporte y los edificios. Hay soluciones. Calderas el�ctricas en las f�bricas. Veh�culos el�ctricos y estaciones de recarga en nuestras calles. Contadores inteligentes, paneles solares y bombas de calor en nuestros hogares. As� es una Europa el�ctrica. Y debemos asegurarnos de que nadie quede excluido.Por ejemplo, Austria est� ayudando a sus ciudadanos vulnerables a sustituir las calderas de combustibles f�siles por alternativas limpias. Y Francia cuenta con un programa de leasing social de veh�culos el�ctricos, que permite a los hogares con ingresos modestos alquilar un veh�culo el�ctrico nuevo a precios asequibles.Si tomamos las decisiones adecuadas, podemos hacer que la creciente oleada de electrificaci�n sirva para levantar a toda la sociedad. Pronto la Comisi�n Europea presentar� un plan de electrificaci�n para Europa, compuesto por estas y otras medidas pr�cticas que nos acercar�n a nuestro objetivo final: hacer de Europa el primer electrocontinente del mundo. Se trata de un objetivo tan ambicioso como necesario. Porque tenemos que liberar nuestro futuro del yugo de los combustibles f�siles.Si encauzamos provechosamente nuestra energ�a aut�ctona y electrificamos Europa, podemos inaugurar una nueva era de libertad para nuestros ciudadanos: en cada hogar y cada f�brica. En cada pueblo, cada ciudad. Para cada trabajador y cada empresario. Ha llegado el momento de que todos nos unamos para lograr la independencia europea liderando la revoluci�n de la electrificaci�n.
La revoluci�n de la electrificaci�n
Para lograr la independencia, Europa necesita una revoluci�n de la electrificaci�n. �Podemos decir con franqueza en Europa que somos libres e independientes? S�, en el sentido...








