Ocho de cada diez estudiantes de un salón de tercero de secundaria del colegio Mater Christi, en Surco, reconocieron usar inteligencia artificial todos los días para estudiar o hacer tareas, según un sondeo realizado en su aula. Aunque aseguran que herramientas como ChatGPT o Gemini les ayudan a aprender más rápido, varios admiten que también los llevan a buscar respuestas inmediatas en lugar de investigar por cuenta propia.El fenómeno abre una pregunta que hoy comparten estudiantes, docentes y especialistas: ¿la inteligencia artificial nos está ayudando a aprender o nos está volviendo un poco más dependientes de ella?“Yo suelo usar la Inteligencia artificial para buscar información, recopilar datos o si pronto se acerca algún examen la suelo usar para estudiar un poco algunos temas que no tengo muy bien dominados”, comentó María Jimena Asmat Valdera, estudiante del colegio Mater Christi en Surco.Aunque la IA parece el “salvavidas” perfecto para la enseñanza, varios países ya están poniendo límites al uso de la tecnología en las aulas. Francia, Suecia y diversos estados de EE.UU. han restringido el uso de celulares en los colegios para reducir las distracciones y favorecer la concentración. Organismos como la OCDE y la UNESCO advierten que el uso excesivo de dispositivos digitales durante las clases puede afectar el aprendizaje y la atención. Además, especialistas alertan sobre el riesgo de delegar cada vez más el esfuerzo intelectual a la tecnología, un fenómeno conocido como “descarga cognitiva”.El reto de incorporar la IA en las aulas peruanasEl Ministerio de Educación (Minedu) impulsa iniciativas para integrar la inteligencia artificial en los procesos de aprendizaje mediante proyectos de innovación, la capacitación de especialistas y el trabajo coordinado con los gobiernos regionales. Aunque esto demuestra que el país reconoce el potencial de esta tecnología para enriquecer la enseñanza, aún enfrenta el desafío de implementarla de manera ética y efectiva en las aulas.Consultado sobre el tema, el exministro de Educación, Daniel Alfaro, afirmó que esta tecnología cambia por completo las reglas del juego. Explicó que la IA permite aplicar métodos como el “aprendizaje invertido”, que consiste en revisar la información en casa con ayuda de la IA y usar la clase para debatir y resolver dudas con el profesor. Sin embargo, advirtió que todo tiene un límite.“Es importante utilizar la herramienta para aprender, pero no para reemplazar lo que nosotros podemos aportar. La IA no puede sustituir la creatividad, el pensamiento crítico ni el esfuerzo personal”, señaló Alfaro.Para los profesores, la IA plantea un gran reto: competir contra una pantalla que capta la atención de los chicos en segundos y, al mismo tiempo, aprender a usar esta tecnología para personalizar el aprendizaje, generar materiales didácticos, reforzar contenidos y brindar retroalimentación inmediata, entre otros beneficios.La docente Gloria Jennifer Villena Cortez conoce este desafío de cerca: “En estos últimos tiempos, la Inteligencia artificial es una tendencia, sobre todo entre los escolares. Les permite acortar los tiempos para desarrollar sus actividades en diferentes áreas; sin embargo, hay que resaltar que tienen que tomar pautas y precauciones sobre el buen uso de estas herramientas".Villena también recuerda que no debemos creer todo lo que aparece en la pantalla y recomienda a los estudiantes verificar siempre la información. “Valoren los recursos porque les ahorran tiempo, pero deben saber verificar la información y aprovechar todo su potencial”.Según el artículo La inteligencia artificial y la infancia: oportunidades, riesgos y cómo acompañar su uso, UNICEF señala que la IA favorece el acceso a la información, promueve una educación más inclusiva y fortalece las competencias digitales de estudiantes con distintos ritmos de aprendizaje. Además, el artículo La IA no ha roto la educación, la ha dejado en evidencia señala que esta tecnología no busca reemplazar el aprendizaje, sino impulsar nuevas formas de enseñanza que prioricen el pensamiento crítico, la creatividad y la resolución de problemas.La inteligencia artificial en el colegio ya no es algo del futuro; está aquí y va mucho más rápido que las reglas del Ministerio de Educación (MINEDU). Mientras la IA sigue entrando a las aulas más rápido que las normas educativas, el desafío ya no parece ser prohibirla, sino enseñar a usarla sin dejar de pensar por cuenta. AutoresEsta nota fue elaborada por los corresponsales escolares del colegio Mater Christi (Surco, Lima): Luciana Daniela Díaz Ruíz, Jean Karlo David Yeckle Salas, María Alejandra Cervantes Espinoza, Essio Zrek Sequeiros Montes, Elen Nur Saman Poral. Contaron con la asesoría de la profesora Gloria Jennifer Villena Cortez y la mentoría de la periodista de El Comercio Gisella Salmón.