Bienvenidos al d�a de la mujer mundial en Mad Cool, con la neozelandesa Lorde y la brit�nica Florence + The Machine como cabezas de cartel. En torno a ella, ocupando este jueves los escenarios principales del festival madrile�o, la sueca Zara Larsson, la estadounidense Rene� Rapp y la surcoreana Jeannie, todas ellas jefas del pop contempor�neo.Si en la jornada anterior de Mad Cool el protagonista fue el rock poderoso, con Foo Fighters como estrellas, en este segundo d�a se han escuchado una y otra vez canciones actuales de pop de todo tipo, cercanas a la electr�nica, el country, el funk, el folk, el hip hop o la canci�n de autor.Lorde: a flor de pielEl superpoder de Lorde es el candor y la empat�a que despiertan sus letras y sus interpretaciones a flor de piel. Al empezar su actuaci�n, en las pantallas se mostraba un electrocardiograma; inmediatamente, ha cantado su mayor �xito, 'Royals', y en ella se pod�a encontrar la agitaci�n de esa emoci�n que se arrebata y se sale del control del cerebro. Lo mismo ha sucedido en las m�s recientes 'What Was That' y 'Broken Glass', torbellinos emocionales que evocan una emoci�n al l�mite. �Qu� joven no se sentir�a identificado? Las decenas de miles que han atrapado el concierto en sus m�viles mientras se pon�a el sol parec�an vivirlo y cantarlo como algo realmente �ntimo.Para saber m�s"Esto es real, esto no es una simulaci�n", ha repetido emocionada Lorde, que da a su m�sica la apariencia de la autenticidad y la textura delicada de lo que es vulnerable, y por eso el minimalismo electr�nico, exacerbado en directo, ha sido el sonido en el que m�s c�moda se ha sentido. Como si su vida estuviera siempre en riesgo de desbordarse, sus canciones han sonado como catarsis que no llegan a romper en hits 'electr�nicos', salvo en casos excepcionales (al final del concierto, en 'Supercut', 'Green Light' y 'Ribs'). Su especialidad son los detalles y las peque�as historias confesionales, canciones para escuchar con auriculares que el �xito ha transformado en grandes experiencias colectivas como la de hoy. Porque un concierto de Lorde es un concierto para cantar.�La vieron en su anterior gira, la del relajado y contemplativo 'Solar Power'? Esta gira de 'Virgin', su cuarto disco, es lo contrario: menos diva y mucho m�s f�sica, sensual y abierta a la espontaneidad, con la intensidad de una sesi�n de gimnasio y consciente de que cuando hay drama, hay tensi�n, y cuando hay tensi�n, ella es m�s Lorde que nunca. A fin de cuentas, no todas las estrellas del pop juvenil leen a Annie Ernaux.Florence + The Machine, hechiceraLas preguntas imposibles son las �nicas preguntas que existen. Eso lo sabe bien Florence Welch, la artista brit�nica que ha cerrado esta noche el escenario principal de Mad Cool con un despliegue de maravilloso pop �pico te�ido de folk. �pico bien. Sin adornos chorras, ni pedanter�a, ni virtuosismos fofos ni teatralidad de marca blanca, sino bellamente �pico: trascendente, verdaderamente emocionante, concentrado en las preguntas, no en las respuestas.La trascendencia es un tema recurrente en las canciones del �ltimo disco de Florence + The Machine, ‘Everbody Scream’, que tiene una inspiraci�n en el romanticismo del siglo XIX y el terror g�tico. La magia fascina a Florence, mujer de vibrato grave y de aura magn�tica, y de hecho ella invoca en sus canciones una intensidad que parece encontrar de manera fortuita, como un accidente que de pronto sucede: como algo que se escapa a la raz�n.Ha comenzado con la canci�n que da t�tulo a su sexto disco, pero no ha centrado su actuaci�n en estas nuevas canciones, sino que ha cantado, y muy bien, lo mejor de su largo repertorio. Siempre con un tono m�stico: la hechicera y el sortilegio.Renn� Rapp: la reina del disfrutePero el segundo d�a del Mad Cool ha arrancado con la reina del disfrute. Pop brillante, atrevido cortes�a de la estadounidense Renn� Rapp. 'Leave me Alone' ha inaugurado el escenario principal, primer sencillo de Bite me, su segundo �lbum. Rapp pertenece a esa nueva generaci�n de estrellas estadounidenses que han saltado de la interpretaci�n a la m�sica con una naturalidad poco habitual.Tras darse a conocer en Broadway y consolidarse como actriz en televisi�n en series como The sex lives of college girls , encontr� en el pop su espacio natural. Sobre el escenario es iron�a pura, es desafiante y es canalla, porque quiere. Y porque puede. Una mezcla de factores que grita "generaci�n z" y, por eso, conecta tan bien con ella. Es expl�cita y habla el lenguaje de los veintea�eros -humor, energ�a y poco filtro-. Mad y Why is she still here demostraron que tanto hace pop como R&B, que lo hace con soltura y de esa forma desenfadada y cool y bien, muy bien. Durante casi una hora la estrella de broadway hecha icono pop ha ofrecido todo lo que promete su m�sica: actitud, personalidad. Disfrute contagioso."Es mi primera vez aqu�. Estuve en Barcelona ayer y fue jodidamente divertido. �Podr�is superarlo?", ha desafiado. La respuesta fue inmediata. Entre carcajadas, gui�os y un repertorio que altern� el pop m�s afilado con momentos de R&B, Rapp ha dejado claro por qu� se ha convertido en uno de los nombres propios de la nueva generaci�n de estrellas poperas.Zara Larsson: pop con purpurinaEl de Zara Larsson ha sido un show donde m�s es much�simo mejor. Diez minutos de retraso quedaron r�pidamente perdonados. Ha bastado con que Larsson apareciera sobre el escenario para disipar cualquier atisbo de impaciencia. Color, brillo y la purpurina facial que se ha convertido en su se�a de identidad. La sueca ha levantado un espect�culo de coreograf�as imposibles y est�tica dosmilera, tan heredera de Britney Spears como de Jennifer Lopez.A Zara Larsson hace tiempo que se le qued� peque�a la etiqueta de promesa. La cantante sueca irrumpi� siendo apenas una adolescente y, desde entonces, ha encadenado �xitos que la han convertido en una de las grandes exportaciones del pop escandinavo. Due�a de una voz poderosa y de un repertorio pensado para grandes recintos, ha sabido mantener un dif�cil equilibrio entre el pop comercial, la pista de baile y una identidad propia que la ha mantenido vigente durante casi una d�cada.Larsson es vocalista, pero, ante todo, sabe entretener. Su actuaci�n ha sido tan musical como teatral. Un cuerpo de baile que, aun despleg�ndose grandiosamente, nunca ha llegado a engullir a la artista. Dance breaks, una voz que no se resiente y una presencia esc�nica que llena cada rinc�n del escenario.Se ha subido a un coche rosa -no pod�a ser de otra forma-, se ha hecho un selfi con su p�blico, se ha proclamado �Sexy!� y, al mismo tiempo, rapea, ha soltado un chorrazo de voz y movido su melena rubia sin parar. Un todoterreno de purpurina con el est�reo siempre sintonizado en un pop eterno.Interact�a con el p�blico con una naturalidad desarmante, como quien lleva toda la vida jugando en grandes escenarios. Y cuando ha sonado Ain't My Fault, el festival terminaba de entregarse. Una multitud ha coreado cada palabra mientras Larsson confirmaba que el suyo es muchas cosas m�s que un repertorio de hits.Jennie, durante su concierto en Mad CoolKike HuescaEFEJennie: diva k-popPocas horas antes de que Florence + the Machine tomara el escenario principal, lo hizo Jennie. Pocas artistas representan mejor la dimensi�n global que ha alcanzado el K-pop que ella. Integrante de BLACKPINK, el grupo femenino m�s influyente del g�nero y uno de los mayores fen�menos del pop mundial de la �ltima d�cada, la surcoreana ha conseguido construir una identidad propia sin desprenderse del gigante al que pertenece.Para gigante, ella. Abri� su set con un tel�n te�ido de rojo que, al caer, dej� ver a la artista enfundada en un abrigo de pelo blanco y unas gafas de sol. "Estoy muy feliz de estar con vosotros esta noche", salud� en un espa�ol casi perfecto.Drama y Start a War, tema de Ruby, su primer �lbum en solitario, marcaron el tono de un espect�culo concebido a la escala que exige el K-pop: coreograf�as milim�tricas, un cuerpo de baile perfectamente sincronizado, un despliegue constante de luces y proyecciones y una puesta en escena dise�ada para no conceder un solo respiro. Jennie se movi� por el escenario con la seguridad y el magnetismo de una aut�ntica diva del pop, dominando cada gesto y cada pausa.Handlebars, su colaboraci�n con Dua Lipa, fue una conquista absoluta. Cantante, rapera e icono de la moda, cada paso de su carrera se sigue con una devoci�n casi religiosa por parte de los Blinks, el incombustible ej�rcito de seguidores de BLACKPINK. Basta un vistazo al p�blico para comprobarlo: decenas de lightsticks - los caracter�sticos martillos rosas y negros del grupo, conocidos como Hammer Bong- iluminaban el recinto mucho antes de que empezara la m�sica. Dracula, canci�n que comparte con el australiano Tame Impala y exitazo en listas, acab� de sellar el trato.Jennie es la f�rmula del estrellato llevada al extremo. Los ingredientes est�n medidos al mil�metro: los looks, la voz, el talento, el desparpajo y una presencia esc�nica magn�tica. Pero tambi�n la capacidad de construir un universo propio en el que cada detalle (de la coreograf�a al vestuario, de las visuales a la actitud) contribuye al furor del p�blico.
Florence + The Machine, Lorde, Jennie, Zara Larsson, Rene� Rapp y todas las superchavalas del mundo
Bienvenidos al d�a de la mujer mundial en Mad Cool, con la neozelandesa Lorde y la brit�nica Florence + The Machine como cabezas de cartel. En torno a ella, ocupando este jueves...













