Desde que el gasto en defensa se convirtió en uno de los ejes prioritarios de la UE, España viene demandando un instrumento de deuda conjunta que ayude a canalizar las inversiones. Se ha materializado con una propuesta que se debate este jueves en la reunión de ministros de Economía y Finanzas de la zona euro, en la que el Gobierno plantea una emisión de deuda conjunta de 850.000 millones de euros para cumplir con los retos de inversión que el bloque tiene por delante. Una idea que, sin duda, genera reticencias entre los socios del norte de Europa, principalmente Alemania, Países Bajos y Finlandia pero que complace a París y Atenas."Estamos de acuerdo en que debemos tener ambiciones inversoras más altas, pero no estamos necesariamente de acuerdo sobre los medios para financiarlas. Discutiremos un tema tan relevante como este en el Eurogrupo, pero ahora mismo no hay consenso sobre el tema", ha señalado el presidente del Eurogrupo, Kyriakos Pierrakakis, a su llegada al encuentro.

Sin embargo, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, observa la discusión con optimismo. "Pensamos que es una buena ventana de oportunidad", ha señalado a su llegada al Eurogrupo este jueves en una perspectiva que toma distancia de las posturas tradicionales de "hace 10 o 15 años" y aboga por "garantizar menores costes de financiación y menores costes a los contribuyentes".