Madrid (EFE).- Un equipo científico liderado por el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) ha identificado una nueva estrategia para prevenir las arritmias asociadas al síndrome de QT corto tipo 3 (SQT3), una rara enfermedad hereditaria con un alto riesgo de muerte súbita, incluso en pacientes jóvenes.
El estudio ha demostrado que las poliaminas -unas moléculas presentes de manera natural en el organismo- corrigen el defecto celular que causa esta enfermedad y restauran el canal cardíaco.
Actúa sobre el origen molecular de la enfermedad
A diferencia de los tratamientos actuales, que son pocos y se limitan a paliar los síntomas sin resolver la causa, la nueva estrategia actúa sobre el origen molecular de la enfermedad, abriendo la puerta al desarrollo de tratamientos específicos y potencialmente más eficaces.
Aunque los resultados corresponden todavía a un modelo experimental y harán falta ensayos preclínicos y clínicos que confirmen la seguridad y la eficacia de la estrategia, el estudio supone una ‘prueba de concepto’ para una enfermedad con escasas alternativas terapéuticas.










