M�sicaEl grupo de Dave Grohl abre el festival Mad Cool de Madrid con una descarga vertiginosa de ruido, de guitarrazos, de intensidad, de alaridos... y de buen rolloVista panor�mica del escenario durante el concierto de Foo FightersActualizado Jueves,

julio

00:38Dave Grohl ha entrado en el escenario, se ha colocado frente al micr�fono y, antes de detonar All My Life' y The Pretender, sin ning�n saludo, ha dado un alarido salvaje. Y as� ha pasado dos horas y 20 minutos, despellej�ndose la garganta en el concierto que Foo Fighters han ofrecido esta noche en Mad Cool, una descarga emocional que decenas de miles de fans han festejado y compartido con brazos en alto y estribillos m�s gritados que cantados. Ha sido durante la primera jornada del festival madrile�o, que este a�o celebra su d�cimo aniversario con un ambicioso cartel y que espera reunir a m�s de 55.000 personas diarias hasta el s�bado.La frustraci�n, la venganza, la angustia o la rabia han sido combustibles habituales del rock. Foo Fighters han cementado su m�sica con historias de resistencia, superaci�n y reivindicaci�n personal frente a los problemas y frente al mundo, pero Dave Grohl siempre ha querido introducir un mensaje positivo en ellas. Kurt Cobain, arquetipo del escepticismo de los a�os 90, dec�a que tener ilusi�n es de idiotas. Dave Grohl, ex bater�a de Nirvana y estrella sin miedo al �xito, se ha esforzado desde el 5 de abril de 1994 por tener ilusi�n y por huir de las sensaciones t�xicas. Las canciones que han retumbado esta noche en un aire denso de 30 grados estaban inflamadas en llamas, pero no han sido canciones enfadadas; nadie deber�a perder el tiempo buscando en ellas alg�n rastro de violencia ni mucho menos la palabra odio. Dave Grohl puede tener motivos para sentir frustraci�n, angustia o rabia, y ahora los tiene, pero incluso en este momento oscuro ha transmitido vitalidad y celebraci�n con sus vigorosos himnos para las masas: desde las primeras canciones de su carrera, la simp�tica This Is a Call o la balada Marigold ("La compuse en los tiempos de Nirvana, la tocaba muy bajito porque ten�a a Kurt durmiendo al lado en el sof�", explic�), al rock de siempre (Stacked Actors, My Hero, Wheels ...) y la herencia grunge (Learn To Fly, Monkey Wrench, Breakout o las apote�sicas Best of You y Everlong).Han sido a�os turbulentos para el bonach�n guitarrista y cantante de Seattle. En marzo de 2022 muri� repentinamente el bater�a del grupo, su �ntimo amigo Taylor Hawkins, en cuyo cad�ver fueron encontradas 10 sustancias estimulantes diferentes (a �l le dedic� Aurora); y en julio de ese a�o falleci� su madre, a la que estaba muy unido. Por otro lado, en septiembre de 2024 confes� en redes sociales que hab�a tenido una hija en una relaci�n extramatrimonial, lo que provoc� la tercera suspensi�n de una gira de Foo Fighters en cuatro a�os, tras las cancelaciones por el covid y por la muerte del bater�a.El resultado discogr�fico de estos a�os convulsos han sido dos �lbumes estupendos que han recuperado la inspiraci�n del grupo: el emocionante But We Are Here (2023) y el muy crudo y volc�nico Your Favorite Toy, publicado hace tres meses. Estos dos nuevos discos han sacado al grupo de un bache creativo de m�s de una d�cada, pero en su actuaci�n de esta noche los han obviado, y se han dedicado a reivindicar a Foo Fighters como unidad de desplazamiento durante m�s de 30 a�os. En su larga actuaci�n, la tercera del grupo en Madrid en este siglo, han encadenado sin descanso canciones de sus 10 anteriores �lbumes, un tornado de rock gigante que daba vueltas en torno a la distorsi�n de sus tres guitarras el�ctricas, que ejecutaban los 'riffs' como hachazos, y un bater�a que tocaba como Animal de los Muppets.As� que Dave Goghl, en un mal momento personal y cuando su grupo amenazaba con convertirse en un paquidermo reh�n de la nostalgia de sus viejos fans, ha hecho lo que mejor sabe, cantar sobre resistencia, superaci�n y reivindicaci�n personal con un torbellino de adrenalina capaz de levantar un coche del suelo. Y sus fans, antiguos o nuevos, han recibido ese legado tambi�n como un acto de reivindicaci�n: en un mundo desprovisto de las viejas estructuras en el que el reguet�n se mide en estadios, muchos han parecido encontrar en estos Foo Fighters vertiginosos una gran revancha del rock y de los guitarrazos como una cruzada moral, como un dogma: como algo bueno y necesario. Y as� han cantado: despellej�ndose la garganta.