Actualizado Mi�rcoles,

julio

22:25Larga, largu�sima vida al rock. Ese que ara�a el aire, que deja trazas de grandeza y despreocupaci�n a partes iguales. El que vive del denim, del cuero y de riffs insolentemente estruendosos. El rock que se atreve, el rock canalla. Dicen por ah� que nunca muri�, que sigue m�s vivo que nunca aunque muchos se empe�en en escribir su obituario. Sobre el escenario principal de la primera jornada de la novena edici�n del Mad Cool, ese g�nero de rebeld�a domesticada se dej� ver lo suficiente como para zanjar el debate.The Warning, cabeza de cartel durante la noche del mi�rcoles -junto a los brit�nicos Wolf Alice y los ya legendarios Foo Fighters- inauguraron el escenario principal en un show modesto para la energ�a que insistieron en derrochar. La banda mexicana, formada en 2013 por las hermanas Villareal V�lez, abri� el set con More. "�Est�n listos para rockear?", vocifer� su vocalista, Daniela a un p�blico que, lamentablemente estuvo a una largu�sima distancia de compartir su entusiasmo. Convertidas en uno de los nombres m�s s�lidos del nuevo rock internacional, The Warning atraviesa el mejor momento de su carrera. Tras conquistar escenarios de Europa y Am�rica y consolidar una creciente base de seguidores, el tr�o mexicano se ha ganado un lugar destacado en los grandes festivales del circuito.Satisfied, Qu� m�s quieres y Ego fueron algunos de los temas con los que arrancaron un concierto de poco menos de una hora. Con Ritual, su �ltimo lanzamiento y una de sus interpretaciones m�s exigentes -tema durante el que Paulina, bater�a, sufri� un desmayo durante un concierto en Berl�n-, las hermanas ofrecieron una de las actuaciones m�s celebradas de su set.Por los cinco escenarios repartidos por el Iberdrola Music de Villaverde pasar�n m�s de 70 artistas en un festival de cuatro d�as que culminar� durante la madrugada del domingo 12 de julio con la actuaci�n de Pulp. La cita, que este a�o alcanza su mayor proyecci�n internacional hasta la fecha, re�ne a un 37 % de asistentes llegados desde fuera de Espa�a, principalmente de Reino Unido, Italia, Francia, Portugal, Estados Unidos y M�xico, el porcentaje m�s elevado de su historia. El escenario principal congreg� a la gran mayor�a de asistentes desde primera hora, aunque el acceso al recinto y la circulaci�n entre los distintos espacios se desarrollaron con normalidad, sin las t�picas incidencias que tanto se suelen estilar a�o s� y a�o tambi�n. Relevando a The Warning, Wolf Alice jugaron a crecer en directo. Bloom Baby Bloom ya arrancaba grande. Pero el cuarteto pod�a ser gigante. Lo sab�a. Y lo fue. Con esa psicodelia setentera que saben llevar tan bien y les queda como un guante, y con un desparpajo que Ellis Rowsell marida con una virguer�a vocal impoluta (que sabe ensuciar cuando hace falta, sin miedo), los brit�nicos se comieron el escenario. El cuarteto londinense lleva a�os construyendo ese ascenso: una nominaci�n al Grammy por Moaning Lisa Smile, un BRIT al mejor grupo y el respaldo de haber compartido escenario -como teloneros o compa�eros de gira- con nombres como Liam Gallagher, Foo Fighters o Harry Styles.En 2022 se consolidaron con el premio a Mejor Artista Principal en los BandLab NME Awards, imponi�ndose a figuras como Billie Eilish, y su paso reciente por festivales como Primavera Sound o Glastonbury no ha hecho m�s que confirmar su lugar. En Mad Cool, el terreno les es totalmente natural. Hay algo en su est�tica -denim, actitud, cierta despreocupaci�n medida- y en su forma de habitar el escenario que encaja con la l�gica del festival. Pero m�s all� de la pose, lo que sostiene su directo es una mezcla precisa de carisma y solidez musical. Son cool, absolutamente, pero tambi�n son otra cosa. Talento, si se quiere simplificar. Y en esa combinaci�n, el resultado es un directo que convierte a sus integrantes en figuras casi ficcionadas, m�s personajes que personas durante algo m�s de una hora."�Eres tan salvaje como yo?", preguntaban durante su m�tico tema Bros, que desat� una de las reacciones m�s entregadas del p�blico. Aunque el broche de oro, sin duda alguna, fue Yuk Foo, cantada (�gritada?) por una Rowsell empapada de pies a cabeza con un meg�fono haciendo de micr�fono y una actitud desbordante. �Que qu� es el rock? Que se lo pregunten a ellos. Desde el escenario secundario,The War On Drugs jug� a otro juego. Manteni�ndose en la liga del rock alternativo y de la neo-psicodelia, los estadounidenses, decidieron probar la �pica lenta. Menos show, m�s contenci�n y el mismo grado de entrega. La banda de Filadelfia, fundada en 2005 por Adam Granduciel y Kurt Vile, encontr� pronto su identidad en un rock de pulso amplio, guitarras que se expanden y canciones que crecen entre la tradici�n de Springsteen, Dylan y el rock de paisaje americano. Lost in the Dream y A Deep Understanding consolidaron ese imaginario y los situaron entre los nombres m�s respetados del indie rock contempor�neo. Durante el concierto, Strangest Thing se alz� como uno de los momentos m�s dulces de la noche. Los interminables instrumentales que, por muy interminables que fuesen se podr�an durar toda la noche, un Granduciel cantando que "ve el espacio entre la belleza y el dolor". Se podr�a decir que The War on Drugs son un grupo de hippies que hacen m�sica. Lo dicen sus pintas, lo grita su actitud y en ocasiones, sus letras: "El amor es un fantasma en la distancia, inalcanzable". Un grupo de hippies que auguran una larga, largu�sima vida al rock.