El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha dibujado la sombra del “fraude” masivo en las bajas laborales en un discurso en el que apuesta por recortar lo que cobran los trabajadores enfermos. “Esto es un cáncer que no podemos pagar”, ha afirmado. Las bajas por enfermedad han aumentado mucho en los últimos años, en España y en la mayoría de países europeos, pero estos discursos invisibilizan las causas de este incremento. Desde el efecto de la pandemia a la saturación de la sanidad pública, más gente mayor trabajando, el estallido de los problemas de salud mental y cierto cambio generacional, entre otros.
Una de los primeros marcos que hay que aclarar es qué son las bajas laborales. Porque Feijóo, al igual que gran parte de las patronales de empresarios y organismos conservadores, las denominan de “absentismo”. El líder del PP llegó a decir esta semana que “la Administración Pública considera que un ciudadano puede darse de baja y no ir a trabajar sin justificación” y seguir cobrando “lo mismo”.
Esto es algo que directamente no existe en España. Las bajas laborales las autoriza siempre un médico, que acredita que un trabajador tiene alguna enfermedad o ha sufrido un accidente que le impide trabajar. Por tanto, este lenguaje trata de rodear las bajas de un aura de voluntariedad y de dejadez de funciones y responsabilidad que culpabilizan a los trabajadores enfermos.












