“Esto es un cáncer que no podemos pagar porque esto cuesta más de 30.000 millones de euros”. El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, opinó así este martes sobre el aumento de las bajas laborales en España, en un evento junto a empresarios vascos. “Si en los convenios de empresa se pacta que una persona que no va a trabajar cobre lo mismo que cuando va a trabajar, pues qué quieren que les diga”, agregó, en un claro rechazo a este tipo de cláusulas que solo se aplican en las nóminas por mutuo acuerdo entre los sindicatos y los empresarios. Esta palabras, que han despertado una trifulca política entre el Gobierno y el PP, dan continuidad a un debate muy de fondo en la economía española, por el que chocan a menudo los representantes de los trabajadores y de los empresarios. Ningún actor económico niega el incremento de la incapacidad temporal, pero el diagnóstico de la situación sí difiere, lo que está complicando que el Ministerio de Seguridad Social acuerde medidas con los agentes sociales para atajar el problema. A continuación prosigue un análisis de la situación en España mediante las estadísticas oficiales de la Seguridad Social, del Instituto Nacional de Estadística, de la Airef, del Ministerio de Sanidad y de Eurostat.Más del doble de bajas por contingencias comunesLos especialistas en salud laboral defienden la prevalencia media como el dato más útil para medir el avance de la incapacidad temporal, ya que contextualiza el fenómeno respecto al total de la población trabajadora. Esa variable, medida en procesos iniciados por cada 1.000 asalariados, creció hasta los 53,7 en 2025, la cima de un incremento que se inició en 2013. Esta estadística se refiere a las contingencias comunes, las que no son de origen profesional y que protagonizan la mayoría de las bajas.De 2007 (primer dato de la serie histórica) a 2012, a la vez que la economía española se venía abajo por el colapso de la construcción, la incapacidad temporal cayó hasta marcar 19,1 procesos por cada 1.000 asalariados. Empezó a crecer en 2013, poco a poco, hasta marcar 35,7 en 2020, el año de la pandemia. Desde entonces la variable se ha disparado, con incrementos importantísimos en el último lustro, hasta los 53,7 procesos por cada 1.000 asalariados del último registro.Menor incremento entre autónomosEl aumento de las bajas entre los asalariados es una tendencia algo diferente a la que se da entre autónomos. Por segundo año consecutivo, en 2025 cayó ligeramente la prevalencia media de las bajas por contingencias comunes en este colectivo, que pierde más ingresos que los asalariados al estar de baja. Tras marcar un máximo de 40,8 por cada 1.000 empleados por cuenta propia en 2023, en 2024 el dato fue de 39,8 y en 2025, de 38,9. Las bajas de estas personas duran un promedio de 105 días, mucho más que las de los asalariados (39 días), dado que los autónomos suelen parar solo por enfermedades más graves.Y menos bajas de origen profesionalEn 2025 se contrajo la cifra de bajas de origen profesional. La prevalencia media pasa de 4,04 por cada 1.000 ocupados a 3,87. Es una contracción escasa, pero sostenida desde 2022, cuando se alcanzó un máximo de 4,62. Los sindicatos denuncian que en España es común el infradiagnóstico del origen profesional de muchas dolencias. Estas bajas de origen profesional duran en promedio 47 días, un día menos que en 2024. Con todo, la cifra es muy superior a la registrada hace una década (36 días) y aún más que hace 20 años (28).Canarias y Galicia, las comunidades con más bajasLa prevalencia media por cada 1.000 ocupados (ya sean asalariados o autónomos, tanto por contingencias comunes como profesionales), fue de 55,1 procesos de baja en España en 2025. Las comunidades autónomas que más se alejan de ese promedio son, con menos bajas laborales, Islas Baleares (47,3 procesos por cada 1.000 ocupados), La Rioja (46,9) y la Comunidad de Madrid (44,7), mientras que los números más altos se dan en Galicia (74,7), Canarias (73,7) y Cantabria (67,5).Más bajas de jóvenes, pero más cortas y más baratasLa Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) publicó en febrero un informe sobre el aumento de las bajas laborales, con datos de 2017 a 2024. Una de las áreas más relevantes que aborda es la dedicada a las diferencias por edad, medidas mediante la incidencia por cada 1.000 afiliados a la Seguridad Social y por contingencias comunes: es de 41,1 en el grupo de 25 a 35 años (y ha aumentado un 66% desde 2027) y de 29,7 en el grupo de 55 a 65 años (con un incremento del 43%). A más edad es más probable es enfermar, pero muchos especialistas en incapacidad temporal vienen advirtiendo desde hace tiempo de que los sénior son más reticentes a acogerse a este derecho, dudas menos comunes entre los jóvenes.Aunque entre los jóvenes hay más bajas, las de los empleados mayores son más largas: la duración de las bajas por contingencias comunes del grupo de 55 a 65 años es de 79 días y la del grupo analizado más joven, de 46 días.Un informe reciente de CC OO, a partir de los datos del estudio de la Airef, concluye que “de los 1,46 millones de procesos de incapacidad temporal que tienen los trabajadores protegidos con edades entre 55 y 64 años, el 47% (aproximadamente 690.000 prestaciones) generan gasto público al superar los 15 días de duración”. “En el tramo entre 25 a 34 años”, agrega CC OO, “de casi dos millones de procesos de IT, solamente una cuarta parte (500.000 aproximadamente) ha conllevado gasto público”.Subidón del gastoEl gasto público por la incapacidad temporal supone la segunda mayor partida de la Seguridad Social, 18.400 millones de euros en 2025, solo por detrás de las pensiones. Es un montante que ha crecido mucho en los últimos años, que casi se ha triplicado desde 2018, cuando se dedicaban 7.485 millones a este asunto. Con todo, el Gobierno destaca que el incremento en el último año respecto al ejercicio anterior se ha moderado: de 2023 a 2024 creció un 17% y de 2024 a 2025 un 12%. La CEOE, por su parte, asegura que las empresas pagaron unos 17.000 millones en incapacidad temporal en 2025.Más bajas por salud mental, pero crecen más otrasLa Airef también desagrega en su informe por tipo de dolencia. Las más comunes son las musculoesqueléticas (incidencia de 6,9 por cada 1.000 afiliados en el régimen general), seguidas de las de origen respiratorio (6,1), las digestivas (4), las infecciosas (3,6) y las de tipo mental (3,4). En el caso de estos trastornos, la duración media ha pasado de 67 días en 2017 a 98,5 días en 2024, y la incidencia ha crecido un 84% en siete años, en línea con las digestivas (+86%) y por debajo de las infecciosas (+95%), ambas con mayor preponderancia entre la clase trabajadora.El organismo también sostiene que la incapacidad temporal se da con mayor probabilidad en: empleados de empresas grandes (+81% con respecto a microempresas), nivel salarial medio (+52% con respecto al primer cuartil), sector público (+14%) y con contrato indefinido (+12% con respecto al fijo discontinuo). Es decir: a mayor estabilidad en el empleo, mayores índices de incapacidad temporal.Qué pasa con las bajas en lunes y viernesEs habitual que las patronales subrayen que la proporción de bajas que empiezan los lunes y viernes son una prueba de un elemento volumen de fraude. El informe reciente de CC OO sostiene que al analizar el porcentaje de procesos que se registran cada uno de los siete días de la semana “se observa cómo los procesos de IT por contingencia común tienen una distribución bastante homogénea; como es lógico inferir teniendo en cuenta que la enfermedad común suele presentar patrones de incidencia aleatorios”. CC OO sostiene que el registro administrativo del lunes (27,2%) está inflado por las dolencias que se dan en sábado (3,6%) o domingo (2,5%) y que hasta el primer día de la semana no se hacen oficiales. Es más, el viernes (13,4%) queda por debajo de los otros días de la semana: martes (19,3%), miércoles (17,4%) y jueves (16,6%).España, a la cabeza de la UE en bajas médicasEspaña es el país de la Unión Europea en el que mayor proporción de ocupados faltaron al trabajo por un proceso de incapacidad temporal a lo largo de 2024. Fueron el 4,5%, en cabeza junto a Eslovenia (4,3%), Bélgica (4,1%) y Francia (3,9%). La proporción española casi duplica la media comunitaria (2,5%) y está muy lejos de los países con menos personas que paran por enfermedad, como Bulgaria, Grecia o Italia (con un 0,3%), según datos de Eurostat recopilados por el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas y la mutua Umivale Activa.Más personas en listas de esperaUno de los motivos que señalan todos los especialistas, tanto sindicales como patronales, para explicar el aumento de la incapacidad temporal en España es el empeoramiento del tiempo de respuesta de la sanidad pública. Los servicios públicos autonómicos acumulan listas de espera extensas, que alargan de más bajas que se podrían resolver antes. Según los últimos datos distribuidos por el Ministerio de Sanidad, 853.509 personas están en listas de espera quirúrgicas, más que nunca. La nota positiva del último registro es que el tiempo medio de espera ha caído a 121 días, frente a los 126 de 2024, pero sigue siendo un periodo larguísimo, de unos cuatro meses.Según el último barómetro sanitario del CIS (diciembre de 2025), solo el 22% de los pacientes que acudieron a su médico de familia en el último año fueron atendidos en el mismo día o al siguiente de solicitar la cita. El 70% tuvo que esperar más y el tiempo medio de espera fue de 9,78 días (el año pasado, la demora era de 8,9 días). Según el barómetro, el 23,7% de la población refiere haber tenido problemas para consultar con su médico de familia de la red pública en el último año. Y, de ellos, el 53% acabó recurriendo a urgencias, una salida habitual ante el tapón de atención primaria.Más viejosLos sindicatos son los que más insisten en que la edad media creciente de los trabajadores es otro factor clave, dado que con el paso de los años hay más probabilidad de caer enfermo. Según los últimos datos de la Encuesta de Población Activa, el 36,5% de los ocupados tiene 50 años o más, cuando esta proporción se limitaba al 28,8% hace una década y al 20% hace 20 años. Además, de la mano del progresivo aumento de la edad de jubilación y de los incentivos por demorar el retiro, la tasa de ocupación de los grupos de edad más avanzados viene creciendo en los últimos años.Tasa de paro menguanteOtro factor que subrayan los especialistas es el ciclo económico positivo que vive España: a más miedo al paro, más probable es que los trabajadores acudan a trabajar enfermos, lo que reduce la proporción de personas en procesos de incapacidad temporal. Pese a que la tasa de desempleo sigue siendo una de las más altas de la Unión Europea, el 10,3% actual está muy por debajo del 26,3% que llegó a alcanzar en 2013.Convenios que complementan los periodos de bajaCuando el convenio colectivo no complementa el periodo de baja, el trabajador no cobra nada del primer al tercer día de baja; del cuarto al vigésimo ingresa el 40% de su base reguladora; y del vigesimoprimer día en adelante recibe el 75% del salario. Ese es el escenario en las bajas por contingencias comunes, las no relacionadas con el desempeño laboral, pero en las de origen profesional (la menor parte) desde el primer día se recorta el 25%.Sin embargo, hay muchos convenios, fruto del acuerdo entre sindicatos y empresarios, que complementan estos recortes salariales. Feijóo se posicionó este martes en contra de estas disposiciones, que según la Airef tienen una presencia relevante en las relaciones laborales españolas. “Aproximadamente el 50% de los convenios colectivos sectoriales y el 65% de los de empresa firmados cada año incorporan complementos retributivos a la prestación de incapacidad temporal”, dice la Autoridad Fiscal.“Por tramos, en los convenios sectoriales, alrededor del 50% incluye mejoras en los tres primeros días —un periodo sin cobertura legal—, mientras que esta proporción asciende al 55%‑60% en los tramos de 4 a 20 días y de más de 21 días. En los convenios de empresa, el porcentaje es más homogéneo: en torno al 65% incorpora mejoras en los tres tramos", agrega la Airef, que no ve un aumento sustancial en este tipo de acuerdos: “Esta práctica se ha mantenido relativamente estable a lo largo de los años analizados”.Fraude no cuantificado, tampoco cuántos trabajan enfermosEste apartado no lleva gráfico porque no existen registros que cuantifiquen la proporción de trabajadores que fingen estar enfermos para no acudir al trabajo. Dado que los médicos conceden la baja cuando lo consideran necesario, que no es el empleado el que la coge, el presunto fraude no está cuantificado, como tampoco lo está la proporción de empleados que, pese a estar enfermos, acuden a su puesto de trabajo por miedo a ser despedidos. Las patronales ponen el foco en los primeros y los sindicatos, en los segundos.