Meta humanosLa educación es el primer territorio donde una sociedad decide qué tipo de ciudadanos quiere formar.
Guatemala no está perdiendo únicamente una institución. Está perdiendo una oportunidad. Cada vez que dejamos que la educación pública se debilite, que las aulas pierdan su propósito o que los jóvenes dejen de creer que su voz importa, estamos permitiendo que alguien más decida por nosotros qué país vamos a construir.
Y el futuro de Guatemala no puede quedar en manos de quienes han aprendido a administrar la crisis. El futuro debe volver a las manos de quienes todavía tienen la capacidad de imaginar, cuestionar y transformar. La educación es el primer territorio donde una sociedad decide qué tipo de ciudadanos quiere formar. En las aulas no solo se entregan conocimientos; se construyen principios, pensamiento crítico y liderazgos. Ahí nace la capacidad de cuestionar al poder, de defender la democracia y de entender que una ciudadanía activa es la única garantía para que las instituciones funcionen.
Por eso, defender la educación pública no es una discusión secundaria. Es una de las decisiones más importantes que Guatemala debe tomar. Porque la educación no pertenece a unos cuantos. No pertenece a intereses particulares. No pertenece a quienes quieren convertir las instituciones en espacios de control. La educación pública les pertenece a quienes incluso no han nacido.










