La mayoría de Homo sapiens conservamos una pequeña cantidad de ADN neandertal. Entre el uno y el dos por ciento, dicen los expertos. Este mestizaje no fue aleatorio: ocurrió principalmente entre hombres neandertales y mujeres sapiens, un patrón demostrado al analizar el cromosoma X.Ambas especies, sin embargo, compartieron mucho más que sus genes. Hace decenas de miles de años, los dos grupos humanos coexistieron en Turquía y habrían compartido incluso una cultura común que se extendió durante más de 20.000 años, según los arqueólogos.Estrategias de supervivencia idénticasLos investigadores detallan, en un artículo publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), que sapiens y neandertales convivieron en la cueva Üçağızlı II, en un tramo de costa al norte de Siria, utilizando tecnologías de herramientas de piedra y estrategias de supervivencia idénticas.Un equipo internacional dirigido por los expertos de la Universidad de Kyoto se ha pasado los últimos cinco años excavando meticulosamente el sitio, milímetro a milímetro, buscando evidencias de la migración humana fuera de África. Pero los fósiles de esa época son escasos en Levante, un corredor principal en el viaje hacia Eurasia.La cueva Üçağızlı II está situada en un tramo de costa al norte de Siria Naoki Morimoto / KyotoUEn Üçağızlı II, neandertales y sapiens se mezclaron hace aproximadamente 60.000 años atrás. Cazaban los mismos animales y recolectaban el mismo tipo específico de concha marina, una que prácticamente no tenía valor alimenticio.Esta preferencia compartida por esos objetos no utilitarios, potencialmente simbólicos, sugiere que se produjo un intercambio cultural, trascendiendo las barreras entre especies, aseguran los arqueólogos en su artículo.Lee también“Nuestros hallazgos indican un profundo nivel de interacción cultural”, afirma Naoki Morimoto, de la Universidad de Kioto y autora principal del estudio. “Estos dos grupos humanos, distintos pero estrechamente relacionados, no solo se adaptaban al mismo entorno, sino que probablemente compartían preferencias simbólicas”, añade.El equipo encontró dientes y una mandíbula parcial dentro de la cueva, pero lograron distinguir entre restos de neandertales y Homo sapiens mediante el análisis de la estructura interna de las piezas dentales fosilizadas.Épocas distintas, culturas uniformesTambién dataron los sedimentos del yacimiento utilizando luminiscencia estimulada ópticamente, una técnica que revela la última vez que los restos minerales enterrados estuvieron expuestos a la luz solar.Los neandertales habitaron el lugar hace entre 77.000 y 59.000 años, mientras que los sapiens la habitaron hace entre 59.000 y 47.000 años. Las épocas parecen distintas, pero las capas de ambos periodos muestran “estrategias de caza, recolección y tecnología lítica prácticamente uniformes”.Cazaban las mismas presasAmbas especies del género Homo obtenían materias primas como el sílex de las mismas fuentes locales y cazaban las mismas presas: cabras montesas (Capra aegagrus), gamos (Dama mesopotamica), corzos (Capreolus capreolus) y jabalíes (Sus scrofa).También se hallaron 29 conchas de Columbella rustica, un pequeño caracol marino, que aparentemente se usaban como adornos. Algunas estaban perforadas, quizás destinadas a ser ensartadas. Una muestra de la época neandertal mostraba signos de haber sido sometida a un calentamiento deliberado que alteró su color.Conchas de 'Columbella rustica' WikipediaEste patrón coincide con el de la cueva de Tinshemet, en Israel, donde se han encontrado indicios similares de comportamiento compartido decenas de miles de años antes, hace entre 130.000 y 80.000 años. “Quizás las dos especies humanas que coexistieron en la región estaban en contacto y compartían aspectos culturales”, concluyen los autores del estudio.El hallazgo implica, además, otro aspecto tremendamente relevante: Estos individuos podrían representar un pariente cercano del linaje fundador de todas las poblaciones no africanas actuales o podrían ser supervivientes desconocidos de una oleada anterior de humanos modernos que migraron al Levante.Los descubrimientos realizados en la cueva de piedra caliza de Üçağızlı II llenan un vacío de larga duración en el registro arqueológico y paleontológico mundial, lo que podría reescribir los conocimientos sobre cómo las primeras especies humanas interactuaban, se comunicaban y compartían sus mundos entre sí.Periodista
Grupos de Homo sapiens y neandertales que habitaron una cueva de Turquía compartieron una cultura común hace unos 60.000 años
Las dos especies cazaron los mismos animales y recolectaron las mismas conchas para hacer adornos











