I. Asenjo
Actualizado a las 13:18h.
«Cuando llega el verano, muchas personas hacen siempre lo mismo: eliminar la sal. Pero… ¿y si el problema no fuera la sal?». Así empieza una de sus últimas publicaciones en las plataformas digitales el nutricionista y divulgador Pablo Ojeda, quien busca desmontar la creencia de que la retención de líquidos se encuentra en el salero.
La llegada del verano trae consigo más horas de sol, altas temperaturas y, en muchos casos, un aumento de los excesos alimentarios y cambios en el estilo de vida. Este contexto favorece la aparición de síntomas como piernas y tobillos hinchados, sensación de opresión en anillos o pulseras y una pesadez generalizada que muchas personas asocian directamente con la retención de líquidos.
Este fenómeno, conocido médicamente como edema, consiste en un aumento del volumen del líquido intersticial en los tejidos, tal y como explica la Fundación del Corazón. Ante estos síntomas, una de las respuestas más habituales es eliminar la sal de la dieta. Sin embargo, el experto desmonta esta creencia.












