Actualizado Lunes,

julio

01:44Es ins�lito. Un partido de izquierdas creado desde el propio coraz�n del poder. Fundado en los despachos de un ministerio. De ah� surge Movimiento Sumar, ese pretendido Podemos amable impulsado por Yolanda D�az que protagoniz� la machada de cambiar el �nimo del espacio progresista en 2023 y de ser decisivo en las elecciones para que el PSOE pudiera revalidar el Gobierno de Pedro S�nchez. Desde ese partido y su liderazgo, D�az levant� una coalici�n llamada Sumar que uni� a casi toda la izquierda fragmentada, incluido Podemos. Fue un �xito en las urnas, pero la construcci�n y gesti�n de esa alianza fue tal �desastre�, en palabras de un dirigente, que hoy se pagan las consecuencias de los errores que se cometieron entonces y durante un a�o.Hay algunas muy visibles. Podemos se fue y el espacio se rompi� en dos partes que ahora rivalizan y dividen. Otra consecuencia: la intenci�n de voto de Sumar se ha ido a pique y el hiperliderazgo de Yolanda D�az se ha disuelto en tres a�os hasta provocar su anticipado adi�s a la pol�tica.Mucho de ambas situaciones se explican a trav�s de Movimiento Sumar. Un partido que en realidad es desconocido para la ciudadan�a porque lo cofunde con Sumar y piensa que es lo mismo. Pero no. Lo primero es una parte y lo segundo, el todo, donde �ste convive con otras fuerzas como IU, M�s Madrid o Comunes.Cuando D�az concibi� Movimiento Sumar lo hizo como la herramienta con la que gobernar�a y gestionar�a la coalici�n. Ella y su equipo asum�an el control, se repart�an los cargos relevantes y tomaban las decisiones. La vicepresidenta ten�a un aura y una legitimidad pol�tica del tal calibre, que nadie pod�a decirle que no -se vio en Magari�os-. Daba igual que tuviera un partido sin militancia, ni cuadros ni implantaci�n territorial, porque ten�a la autoridad moral para pilotar a su antojo el rumbo del socio minoritario del Gobierno.D�az abraza a Lara Hern�ndez y Carlos Mart�n, tras ser elegidos coordinadores de Movimiento Sumar, en su segundo congreso en 2025.�. NAVARRETEEsa manera de conducir la alianza, por resumirlo, fue la excusa de Podemos para romper. Pero los dem�s socios no estaban contentos. Tan empoderada se ve�a D�az que decidi� convertir Movimiento Sumar en un nuevo Podemos, en el sentido de hacer un super partido para toda Espa�a que fuera el paraguas donde todos los participantes de Sumar se cobijaran y se sometieran a su mando.Este proyecto se quiso implantar en el primer congreso que celebr� Movimiento Sumar el 23 de marzo de 2024 en Madrid. Pero fracas�. Los socios territoriales de D�az dieron un portazo a sus planes (Comprom�s o Chunta se negaron a entrar) o levantaron unas resistencias tan feroces a que D�az les creara un partido nuevo en sus comunidades de influencia (M�s Madrid e IU) que la todopoderosa l�der se vio obligada a claudicar en su objetivo. Ese congreso sirvi� para fundarse y dotarse de �rganos que le dieran vida propia pero se aplaz� el conflicto del encaje territorial de Movimiento Sumar en una segunda �asamblea constituyente� en oto�o.Eso nunca lleg� a suceder. Los resultados electorales comenzaron a golpear a D�az: cero esca�os en Galicia, uno en Euskadi y un resultado muy malo en las europeas. Ahogada por las cr�ticas internas y con un fuerte desgaste de su inmaculada imagen, se ve forzada a dimitir como coordinadora de Movimiento Sumar menos de tres meses despu�s de ser elegida en aquel primer congreso.La alianza Sumar echaba humo por dentro. Los socios se hab�an cansado de obedecer y acatar a un partido que estaba fracasando en las urnas y que hab�a demostrados que hab�a perdido su fuerza. IU eleg�a por su parte a Antonio Ma�llo como l�der y �ste adoptaba una actitud mucho m�s cr�tica y exigente. Se convertir�a en el azote de D�az y en una pieza clave en lo que vendr�a a continuaci�n.Los socios decretan el final de alianza Sumar tal y como se hab�a manejado hasta ahora e imponen a D�az una relaci�n entre iguales en la que Movimiento Sumar fuera un partido m�s de la coalici�n, y no el jefe que dicta y ordena a los dem�s. Se tarda meses pero poco a poco se va desmontando una manera de gobernar que propiciar�a una toma de decisiones mucho m�s compartida y un mayor reparto del protagonismo.Este nuevo tiempo desemboca en el segundo congreso de Movimiento Sumar celebrado el 29 de marzo de 2025 en Rivas (Madrid). El partido de D�az debe reinventarse por segunda vez. Ahora desde un rol m�s humilde para ser uno m�s. Lara Hern�ndez y Carlos Mart�n son elegidos coordinadores y D�az sigue en la direcci�n como �invitada permanente�.Sin esa reconversi�n en �uno m�s del puzle� de Sumar es posible que la nueva alianza que ahora se construye para las generales, y que cambiar� de nombre, no hubiera sido posible. Ha sido tanta la tensi�n que las fuentes consultadas recalcan que anunciar que Movimiento Sumar, IU, M�s Madrid y Comunes ir�n juntos es un hito porque hace un a�o y pico esa coalici�n no estaba nada clara.Ahora toca la tercera reinvenci�n de Movimiento Sumar. Este 11 de julio tiene su tercer congreso en tres a�os para preparar su futuro sin D�az y desde una posici�n menguante respecto a los dem�s aliados. Y se ha desatado una batalla interna entre facciones por el control que emite s�ntomas de descomposici�n. Hern�ndez, la coordinadora, ha sido descabalgada por sus cr�ticos bajo la sombra de una guerra sucia por unas denuncias por acoso que luego se retiraron. Adem�s, hay una desbandada de dirigentes que alcanza m�s del 50% de la direcci�n que sali� elegida hace 15 meses. La nueva etapa la liderar�n Ver�nica Barbero y Rosa Mart�nez, con Ernest Urtasun como superviviente de las tres mutaciones.