EditorialEl enfrentamiento interno en Sumar no obedece a discrepancias pol�ticas ni estrat�gicas: es una simple lucha de poder que agrava la agon�a del GobiernoLa ya ex coordinadora de Sumar Lara Hern�ndez.Actualizado Jueves,
julio
00:09Audio generado con IAEl denominado Movimiento Sumar construido en torno a Yolanda D�az fue una operaci�n pol�tica impulsada por la Moncloa para sostener a su izquierda tras la ruptura de Podemos. Tres a�os despu�s del tique electoral que la vicepresidenta segunda protagoniz� junto a Pedro S�nchez el 23-J, el socio minoritario de la coalici�n se descompone a la vista de todos.Tras la retirada de D�az como l�der de este conglomerado de partidos y su renuncia a repetir como candidata, Sumar avanza en un proceso de autodestrucci�n en el que asoman los peores vicios de la vieja pol�tica que sus miembros pretend�an impugnar, como la serie de acusaciones por supuesto acoso laboral que no han acabado en conclusi�n alguna. La realidad es que el enfrentamiento interno que ha desembocado en la dimisi�n de su �ltima coordinadora, Lara Hern�ndez, no obedece a discrepancias pol�ticas ni de orden estrat�gico. El debate no tiene que ver con la necesidad o no de abandonar el Gobierno en plena escalada de casos de corrupci�n, ni en la oportunidad o no de acudir a las urnas de la mano no s�lo de IU sino tambi�n de Podemos. Lo que acontece es una simple lucha de poder. Una guerra por controlar un espacio en ruinas en el que el poder est� ya b�sicamente limitado a los puestos p�blicos que ocupan en el Gobierno.La izquierda que lleva ocho a�os coaligada con el PSOE est� sufriendo los efectos de su asimilaci�n. Hace tiempo que la vicepresidenta y ministra de Trabajo no tiene ni autoridad ni control sobre el grupo parlamentario al que representa. Su sucesora tampoco ha logrado afianzarse y abandona su cargo e incluso el partido acompa�ada de una desbandada de otras figuras de peso. S�nchez ha canibalizado la ret�rica de la izquierda populista hasta convertirla en un socio sin autonom�a ni perfil propio que hoy a�ade m�s inestabilidad al Gobierno. Sin presupuestos ni mayor�a parlamentaria y con el Congreso instando al presidente a dimitir, la crisis en Sumar agrava la agon�a de la legislatura.








