Movimiento Sumar culmina este sábado su asamblea y pretende consolidarse así como un actor a tener en cuenta en la nueva configuración de la izquierda alternativa de cara al próximo ciclo electoral. La actual portavoz del Grupo Plurinacional Sumar en el Congreso de los Diputados, Verónica Martínez Barbero, y la secretaria de Estado de Derechos Sociales, Rosa Martínez, serán elegidas coordinadoras de la formación, al solo concurrir una lista para los puestos de dirección. Con este cónclave, el partido espera "pasar página" y "cerrar heridas" tras las múltiples crisis que ha vivido desde su fundación y "cerrar filas" en torno al nuevo proyecto para el que el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, tiene reservado también un papel de relevancia.PublicidadEn la jornada congresual de este sábado, que se celebra en Madrid, el grupo coordinador saliente rendirá cuentas de su labor durante estos meses, se debatirá y se votará el documento político y organizativo presentado, se presentará la candidatura al nuevo grupo coordinador y se proclamará y tomará posesión esta nueva dirección, una vez haya sido ratificada. Solo se presenta una lista, por lo que no habrá sorpresas. Distinto es que los debates puedan ser agrios, pues todavía está muy reciente la dimisión diez días atrás de la excoordinadora Lara Hernández, tras un expediente interno por denuncias de acoso laboral que finalmente fue archivado. Las tensiones internas siguen presentes en la formación. La mayoría de la dirección del partido en el País Valencià no participará en la asamblea. En un manifiesto, al que ha tenido acceso Público, acusan al partido de "complicidad" por ignorar una denuncia de acoso a la cocoordinadora valenciana, Carmen Padilla, quien interpuso una denuncia por acoso contra Roberto Buitrago, también dirigente valenciano, que forma parte del grupo aspirante a la dirección estatal en esta asamblea. Denuncian inacción por parte del Comité Antiacoso. "Se bloquea el apoyo interno a una compañera y se limitan los derechos políticos de la mayoría de la organización valenciana, se impulsan paralelamente enmiendas a la Asamblea estatal del 11 de julio diseñadas para validar la intervención discrecional de los territorios", indica este documento. "No podemos legitimar con nuestra presencia un proceso que consideramos parcial, ajeno y orientado a anular políticamente el espacio valenciano", aseguran. Con este mal ambiente tendrá lugar el cónclave para el que, según fuentes de Movimiento Sumar, se han producido debates previos "en más de 25 asambleas territoriales y sectoriales". "Estamos muy contentas con el momento de debate y discusión política en el que se encuentra la organización", aseguran. Y anhelan que con esta III Asamblea el partido "deja de ser sólo una fuerza de gobierno, para convertirnos en una organización con fuerza en el conjunto del país". "Vamos a afrontar un proceso autonómico y municipal que va a terminar de consolidar la organización y debemos estar preparadas", defienden.Laborismo ecosocialista"Enfilar el último año de legislatura, haciéndose cargo de las profundas transformaciones políticas del espacio político del que formamos parte". Con este ánimo afronta Movimiento Sumar el cónclave este fin de semana, tal y como reflejan en su ponencia. Y es que si "Sumar se concebía como el paraguas político de un conjunto de fuerzas tanto de ámbito estatal como de arraigo territorial", ahora el espacio se encuentra en "una nueva fase de definición de otra hipótesis política, la de frente amplio" con otras fuerzas políticas con las que, esperan, "componer juntas una herramienta con capacidad para revalidar el Gobierno en 2027". PublicidadTras leer los resultados del último ciclo electoral autonómico, en Movimiento Sumar concluyen: "Los proyectos que han hecho del territorio su hipótesis política han sabido traducir a las políticas públicas a una dimensión rebelde, fresca y popular. La defensa de una unidad de las izquierdas estatales no ha sido suficiente". Por ello, esta formación aspira a construir "en todo el país un proyecto ecosocialista y laborista de una izquierda que mira al siglo XXI". "Una herramienta política plural, abierta, rebelde y popular que recoja lo mejor de este ciclo político y estas legislaturas de gobierno y la convierta en una fuerza con capacidad para dirigir el país con un horizonte transformador", describen."Una propuesta política para el siglo XXI ha de tener claro que ningún proyecto de emancipación o transformación es posible si no hacemos frente a la crisis ecológica". Movimiento Sumar asume, de esta manera, los postulados verdes como prioritarios, del mismo modo que reivindican un laborismo "que tenga como objetivo liberar tiempo para la vida, fomentar una democratización de la economía en la que trabajadoras y trabajadores sean copartícipes del rumbo económico del país, un laborismo moderno que ofrezca respuestas a los desafíos que plantea el papel de la tecnología, que sea capaz de poner herramientas como los algoritmos o la inteligencia artificial al servicio de las personas". Feminismos, defensa de los derechos LGTBIQ+, plurinacionalidad, derecho a la vivienda, memoria democrática, cuidados... Movimiento Sumar bebe de las reivindicaciones habituales de las izquierdas para completar su proyecto político. Organizativamente, la formación apuesta por crear un Espacio Joven donde la juventud tenga un lugar para "la toma de decisiones y de representación". También se marca como objetivos la creación de una fundación vinculada al partido con el objetivo de "elaborar informes, hacer trabajo de investigación y demoscopia, elaborar discurso, realizar actividades formativas y culturales", así como la apertura de ateneos populares, "una red de locales culturales, oasis climáticos espacios de reunión que vayan creciendo poco a poco en el territorio y que sirva de sedes para el espacio del frente amplio". PublicidadHacia una nueva confluenciaLa asamblea llega en un momento de reconfiguración de la izquierda alternativa y en un contexto político poco halagüeño para las izquierdas. La demoscopia da por hecho, en general, un cambio de color en el Gobierno en las próximas elecciones generales del 2027 en favor de PP y Vox. Por otro lado, los escándalos de corrupción que rodean al PSOE impactan en un electorado progresista que no encuentra en la izquierda alternativa un proyecto ya construido al que depositar su confianza. Las elecciones autonómicas en Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía desarrolladas durante este curso político han sido indicativas del cambio de las tendencias políticas en curso y también ha favorecido, en el espectro de la izquierda alternativa, a las fuerzas territoriales sobre las de ámbito estatal. Así, el anuncio de Yolanda Díaz el pasado mes de febrero de que no volverá a concurrir a las generales, ha generado una primavera de movimientos en el seno de este espacio político con dos fuerzas motoras. Por un lado, desde finales de febrero IU, Más Madrid, Comuns y Movimiento Sumar trabajan conjuntamente en la iniciativa Un Paso al Frente que ya ha celebrado tres grandes actos en Madrid, Sevilla y Barcelona. Las direcciones de estos partidos trabajan conjuntamente, desarrollan una estrategia política y comunicativa común con ruedas de prensa coordinadas todas las semanas y con el objetivo de lanzar una marca conjunta y una persona que lidere la candidatura y sea candidata a la presidencia del gobierno después del verano, así como de incluir en esta coalición al mayor número de partidos posibles: CHA, Compromís, MÉS... ¿Podemos? El baile de nombres para liderar la candidatura de la izquierda alternativa es constante. El ministro Pablo Bustinduy se ha descartado públicamente en varias ocasiones. Ernest Urtasun ha hecho ver que no está entre sus intenciones, aunque en otras declaraciones juega con la ambigüedad, y también se baraja como una opción de liderar la confluencia en Catalunya. Antonio Maíllo se centra en la política andaluza tras haber liderado la candidatura Por Andalucía y mantener el grupo propio en el Parlamento de Sevilla. Mónica García es ya la candidata oficial de Más Madrid a las autonómicas del próximo año. Ada Colau ha desestimado volver a la primera línea política. Algunas voces hablan de Unai Sordo, secretario general de CCOO, aunque en su entorno lo vienen negando en los últimos meses. En cuanto a la marca, el debate se situaba en si es positivo para el proyecto cambiar un nombre ya conocido como Sumar o lanzar uno nuevo. Fuentes de la coalición aseguran a Público que, precisamente, la última batalla interna en el seno de Movimiento Sumar decanta la decisión hacia encontrar una marca nueva que represente a la nueva candidatura. Una nueva marca y una forma nueva de hacer las cosas para que se sientan cómodas, escuchadas y representadas, en el seno del nuevo sujeto político, todas las organizaciones, argumentan.Por otro lado, la vía Rufián no cristaliza como un proyecto aglutinador de las izquierdas de todo el Estado y el portavoz de ERC en el Congreso cada vez se centra más en lograr una candidatura amplia en el ámbito catalán. Podemos, por su parte, ya eligió a Irene Montero como su candidata para las generales el año pasado.Una historia accidentadaEste joven partido, sin embargo, lleva a sus espaldas ya una historia accidentada desde su nacimiento en marzo de 2023 para dar soporte a la candidatura de Yolanda Díaz en las generales de ese mismo año. Unas elecciones en las que la coalición liderada por la gallega logró la fuerza suficiente para ser clave en la reedición del Ejecutivo progresista y cerrar las puertas de Moncloa a la derecha y ultraderecha. "Cerrar heridas", "borrón y cuenta nueva", "pasar página"... Estas son algunas de las expresiones que usan algunas fuentes de dentro del partido para referirse a otro de los objetivos de este congreso. Y es que las crisis internas de la formación se han sucedido hasta hace apenas diez días, cuando la exlíder de Movimiento Sumar y su cara más visible, Lara Hernández, dimitía dando un portazo. ¿El motivo? Había sido acusada internamente de acoso laboral. La dimisión se produjo una vez se cerró el expediente en el seno de la organización y las personas demandantes no ratificaron las denuncias. Una de esas acusaciones, sin embargo, sigue su curso en la Inspección de Trabajo. El de Hernández es el último capítulo crítico, pero antes hubo más en el seno de esta formación política. Los malos resultados de la coalición Sumar en las elecciones europeas de junio de 2024, cuando la candidatura liderada por Estrella Galán solo obtuvo tres representantes en el Europarlamento, propiciaron la dimisión de Yolanda Díaz de la coordinación del partido pocos días después. Entonces, un equipo colegiado formado por la propia Hernández, Elizabeth Duval, Txema Guijarro y Rosa Martínez asumió el liderazgo. Duval, una de las caras más visibles de la organización durante ese periodo, también dimitía en marzo de 2025 excusándose en "las limitaciones de la política institucional y partidista". Tras estos motivos, estaba su mala relación política con Hernández. PublicidadEn marzo de 2025, después de la celebración de la II Asamblea de Sumar, Hernández y Carlos Martín Urriza asumieron la coordinación del partido. Sin embargo, este último dejaba el cargo tan solo cuatro meses después alegando motivos de salud. Desde entonces, y hasta su dimisión, Hernández ejerció el liderazgo en solitario, aunque en los últimos meses la organización se dividió entre los partidarios de esta y los de Martínez Barbero, quien desde noviembre de 2024 ocupaba el cargo de portavoz del Grupo Parlamentario Sumar en el Congreso de los Diputados, tras sustituir a Íñigo Errejón después del escándalo de acusaciones de índole sexual que le hicieron dimitir y dejar la política hasta hoy.
Movimiento Sumar quiere pasar página con su asamblea y pide hueco en la nueva izquierda
El cónclave de este fin de semana ratificará a Verónica Martínez Barbero y Rosa Martínez como coordinadoras y otorgará a Ernest Urtasun un papel de relevancia.










