Movimiento Sumar afronta este sábado su tercera asamblea en sus tres años de vida, la más polémica y hermética de las que ha organizado en un momento delicado para una formación que Yolanda Díaz alumbró para ser el motor de la alianza nacional Sumar y que, tras su marcha, ha ido perdiendo peso. El cónclave busca ofrecer una imagen de unidad tras la abrupta dimisión de la coordinadora Lara Hernández después de que se archivasen todas las investigaciones de acoso laboral contra ella y denunciase una campaña de desprestigio. A ello hay que añadir el aparente secretismo instalado en torno a la reunión, ya que, al contrario que a las otras dos convocatorias, en esta ocasión se ha optado por no habilitar un espacio para el trabajo de la prensa durante el desarrollo de la misma. Los que en principio serán los nuevos dirigentes de Movimiento Sumar ofrecerán declaraciones a los medios a las 11.00 horas en el Espacio COEM, antes de la asamblea, y no volverán a comparecer hasta las 18.30 horas, en un mitin. Si bien los debates son siempre a puerta cerrada, la convivencia entre políticos y profesionales de los medios de comunicación en espacios colindantes durante el desarrollo de los mismos había tenido lugar hasta el momento de una manera natural. Con todo, no se esperan grandes giros en una asamblea a la que la formación acude con una única lista liderada por la portavoz de Sumar en el Congreso, Verónica Martínez Barbero, y la secretaria de Estado de Derechos Sociales, Rosa Martínez. Tras el cónclave, ambas se convertirán en coordinadoras de un partido que en su reunión de 2025 decidió que el órgano de dirección principal fuese bicéfalo. Sin embargo, la gran cara visible de la lista es el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, que, por otro lado, es uno de los principales candidatos a liderar la nueva coalición Sumar —integrada por ahora por Movimiento, Más Madrid, Comuns e IU y en pleno proceso de refundación— de cara a las elecciones generales. El papel que jugará el ministro en el partido es, hasta que finalice la asamblea, una incógnita. La existencia de una única lista responde a la necesidad de trasmitir una imagen de unidad que, a la vista de los acontecimientos de las últimas semanas, se ha roto. Es más, en la candidatura no figura ninguno de los diputados de Movimiento Sumar partidarios de Lara Hernández, como Txema Guijarro, secretario general del grupo parlamentario; Manuel Lago, ex asesor ministerial de Yolanda Díaz; o Agustín Santos, número dos de la lista al Congreso que encabezó la vicepresidenta segunda. Tampoco se encuentra, después de que dimitiese de sus cargos orgánicos hace dos años, la propia Díaz, que dice así adiós de manera definitiva a su partido.En cambio, según anunciaron hace unos días fuentes de la candidatura, la integrarán la eurodiputada Estrella Galán, la parlamentaria autonómica Esperanza Gómez, de Por Andalucía, y diputados nacionales como Lander Martínez, Laura Vergara o Viviane Ogou, "así como expertos en materia de vivienda, como Javier Burón, o en energía y transición ecológica, como Fernando Ferrando".El papel de Movimiento Sumar en la alianzaCuando Yolanda Díaz fundó Movimiento Sumar en 2023, lo hizo para que fuera la punta de lanza de la coalición electoral Sumar, ahora inmersa en un proceso de refundación que algunas voces piden ya acelerar ante la posibilidad de que haya elecciones en el primer trimestre de 2027. Claro que su corta vida y escaso despliegue territorial lo convertía sin duda en el partido con menor peso de todos los que la conformaban, pero la presencia y el liderazgo de la vicepresidenta segunda del Gobierno suponía una gran credencial.El paso al lado de la también ministra de Trabajo y las cuitas internas han terminado por restarle protagonismo en la confluencia, por ahora compuesta por partidos tan bien cimentados como IU, Más Madrid y Comuns y que se encuentra a la espera de la posible integración de otros entre los que se aspira a que esté Podemos, algo por el momento bastante improbable. A esto hay que añadir el auge de las izquierdas soberanistas como Chunta Aragonesista, Adelante Andalucía o Compromís, que jugarán un papel clave en las próximas elecciones.En este contexto, el liderazgo de un partido con tan poco peso como Movimiento Sumar no es baladí. Su menor entidad le hará partir en desventaja en las futuras negociaciones para acordar los puestos de salida en unas elecciones en las que las perspectivas para la izquierda del PSOE no son precisamente halagüeñas. Por tanto, a la previsible escasez de puestos de salida en general se une la previsible escasez de puestos de salida que puedan corresponder a Movimiento Sumar. Durante la asamblea de este sábado también está previsto que los dirigentes del partido suscriban el nuevo documento político, hecho público hace unas semanas. En él, la formación defiende que la coyuntura hace que sea más imprescindible que nunca que la alianza de izquierdas se erija en la verdadera alternativa de un PSOE "incapacitado por la corrupción" y que ha demostrado ser "una fábrica de decepciones y pasiones tristes". Además, pide "escuchar" lo que sucedió en las elecciones autonómicas de Aragón y Andalucía, donde Chunta Aragonesista y Adelante Andalucía cosecharon grandes resultados, bastante mejores que los que obtuvo la confluencia de izquierdas estatales. Por ello, no niega que estas izquierdas soberanistas están llamadas a representar un papel protagonista en los próximos comicios generales.
Sumar afronta su asamblea más polémica y hermética para renovar sus órganos en busca de una imagen de unidad
Verónica Martínez Barbero y Rosa Martínez pasarán a liderar el partido fundado por Yolanda Díaz tras vivir la mayor crisis de su corta historia.











