Actualizado Lunes,

julio

01:44"Hay demasiado bosque, Catalu�a debe decrecer en masa forestal". Este fue uno de los primeros mensajes de calado del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, en el arranque del curso pol�tico que entra ya en su recta final. Sorprendi� por la forma directa de expresarla, pero recog�a una idea que no es nueva, aunque s� de ida y vuelta. En primer plano cuando hay un incendio devastador y en el semiolvido cuando la �poca de grandes fuegos concluye."Tenemos que gestionar los bosques de forma distinta, no ser� un cambio inmediato", apunt� el jefe del Govern durante unas jornadas de trabajo con sus consejeros en Arnes (Tarragona). Ese encuentro se produjo tras los grandes incendios de Castilla y Le�n y Galicia y apenas dos meses despu�s del fuego en la comarca de La Segarra (Lleida) que caus� dos muertos y dej� m�s de 5.500 hect�reas calcinadas. La localidad elegida por Illa no era casual, ya que esa zona tarraconense sufri� los efectos de otro violento fuego el pasado verano, el que se origin� a mediados de julio en Pa�ls.La reducci�n de la actividad agr�cola y ganadera ha hecho desaparecer los mosaicos de biodiversidad, con tierras de cultivo y zonas arboladas, y ha dado via libre a un crecimiento excesivo de los bosques, en los que, adem�s, cada vez se extrae menos madera. La biomasa forestal act�a de combustible en unos incendios que se comportan cada vez de modo menos predictible. Como los denominados megaincendios o fuegos de sexta generaci�n. El de La Segarra alcanz� velocidades de 28 kil�metros por hora y tuvo un piroc�mulo que se alz� hasta los 14 kil�metros de altura.El pasado mayo, el Govern present� su Estrategia de gesti�n forestal sostenible, una nueva hoja de ruta que fija las bases para "reforzar la prevenci�n de los grandes incendios forestales, adaptar los bosques al cambio clim�tico e impulsar la bioeconom�a y fortalecer el sector forestal".Les GavarresEl incendio que comenz� el viernes en La Bisbal d'Empord� (Girona) y afecta a unas 2.300 hect�reas, casi en su totalidad forestales en el macizo de Les Gavarres, ha reabierto el debate. Su estabilizaci�n en la noche de s�bado y el fin del confinamiento para los municipios afectados dieron paso ayer a reflexiones m�s all� de la pura extinci�n de las llamas y la gesti�n de la crisis asociada. "La experiencia de lo que ha ocurrido nos servir�, hay que ponerse las pilas", dijo el alcalde de Santa Cristina d'Aro, Josep Xifre, en una entrevista en TV3, en la que insisti� en que las Administraciones locales necesitan "ayuda de la Diputaci�n de Girona y la Generalitat". "Tenemos un pulm�n para la Costa Brava como Les Gavarres descuidado, es un polvor�n total y absoluto", valor� el edil sobre un lugar donde ya ha habido episodios parecidos en las �ltimas d�cadas.Unas palabras en l�nea paralela a las del alcalde Daniel Encinas (Cru�lles, Monells i Sant Sadurn�): "Est� claro que faltan recursos, no puede ser que un pueblo peque�o y con tantas hect�reas de bosque se quede sin subvenciones para arrreglar caminos o masa forestal".El optimismo por la estabilizaci�n del fuego y por el fin de las restricciones de confinamiento, a excepci�n del cierre del acceso a Les Gavarres hasta el viernes, es relativo. Ya a primera hora de ayer, Eduard Mart�nez, jefe de operaciones de los Bomberos de la Generalitat, descart� que el fuego pudiera ser controlado durante la jornada y avis� del riesgo potencial de afectaci�n sobre 10.000 hect�reas en este espacio natural protegido. "Queda mucho trabajo por hacer", se�al� sobre la extinci�n de un fuego con un per�metro de 40 kil�metros sobre el que, hasta ahora, se ha conseguido consolidar la estabilizaci�n de un 70% del terreno. El viernes, el riesgo potencial de hect�reas calcinadas era de 30.000.La segunda ola de calor de este a�o, que seguir� activa, como m�nimo, gran parte de esta semana, la simultaneidad de fuegos (ayer hab�a una quincena activos en Catalu�a) y el viento de marinada de las tardes son palos en las ruedas que complican el control total y la posterior extinci�n del fuego en las comarcas de Girona a corto plazo. No obstante, el respiro ha permitido que, esta noche, el n�mero de efectivos sobre el terreno haya sido menor para concentrar esfuerzos durante las complicadas horas diurnas.