Varios fuegos ha tenido que apagar este miércoles el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, durante la sesión de control en el Pleno del Parlament. Primero, las críticas de Junts per Catalunya, que considera que el Govern ha actuado de manera negligente en el incendio de Les Gavarres, donde un operario de una subcontrata de la Generalitat habría provocado el fuego con una radial. Más tarde, la pinza de los Comuns y la CUP, que ven un doble discurso en el Ejecutivo: enarbolar la lucha contra la emergencia climática mientras se mantienen proyectos como la ampliación del aeropuerto de El Prat. El jefe del Govern ha intentado, además, calmar los reproches de ERC con el anuncio de la fecha del Consejo de Política Fiscal y Financiera, que aprobará inicialmente la nueva financiación, y ha tenido que hacer frente a las críticas en materia de seguridad de PP y Vox, así como a las quejas de Aliança Catalana por unos cursos sobre el islam que se están impartiendo a profesores de colegios e institutos públicos.El pleno, de hecho, ha comenzado con un recuerdo del presidente de la Cámara, Josep Rull (Junts), a los cuerpos de seguridad y a las víctimas de los incendios forestales que han azotado Cataluña este fin de semana y han quemado miles de hectáreas. El fuego declarado ayer en Sentmenat (Barcelona) sigue activo tras arrasar unas 200 hectáreas.Después, el primer grupo de la oposición ha pasado directamente al ataque. La portavoz de Junts, Mònica Sales, ha lamentado que, con unas condiciones tan adversas y de máximo riesgo de incendio, una subcontrata de la Generalitat trabajara “como un día cualquiera” en una carretera cerca de Les Gavarres. El uso de una radial generó una chispa que habría sido la causa del fuego. El trabajador fue puesto a disposición judicial.“No pueden escudarse en las cláusulas [de la subcontrata]. Tenían que supervisar que se cumplían las restricciones. El Govern no puede pedir ejemplaridad si el primero que falla es quien trabaja para la Administración”, ha añadido Sales, que ha pedido saber quién asumirá la responsabilidad política. “El Govern no ha cometido ninguna negligencia”, ha defendido Illa, que ha aprovechado el balance de 65 fuegos atendidos en un día durante el fin de semana para criticar a quienes “niegan el cambio climático”.Precisamente esa apuesta del president por enarbolar la lucha contra la emergencia climática ha sido recogida por los Comuns y la CUP. Ambas formaciones han coincidido en señalar que, mientras se sostiene ese discurso, se mantiene un “modelo económico basado en los grandes eventos, como el Tour de Francia y la visita del Papa”, ha espetado el anticapitalista Xavier Pellicer. La líder de los Comuns, Jéssica Albiach, ha recordado que las emisiones crecerán en un tercio respecto a las actuales con la ampliación de El Prat, que el PSC promueve. El presidente ha negado la mayor y ha reivindicado su apuesta por la movilidad sostenible; ha puesto como ejemplo de buena práctica los presupuestos de carbono aprobados hace unas semanas y ha recordado que Cataluña y California lideran un grupo de estudio sobre la lucha contra los incendios y el agua.El PP y Vox eran el objeto de las críticas del president sobre negacionismo. Sin embargo, ambos grupos optaron por mantenerse en el terreno de la seguridad durante el debate. El líder popular, Alberto Fernández, ha dado a entender que la policía en Cataluña no cuenta con los recursos necesarios para ejercer sus funciones. Ignacio Garriga, de Vox, se ha referido al último tiroteo en el parque de La Sagrera de Barcelona, en el que murió un menor. “El Salvador es más seguro que Cataluña. Hágale la guerra por tierra, mar y aire a todas las bandas armadas”, ha pedido el jefe de filas de la formación ultra. “No hay que declarar la guerra, solo hay que hacer cumplir la ley”, le ha respondido Illa.Esquerra ha aprovechado su turno de intervención para, como en los últimos meses, insistir en la necesidad de que los socialistas cumplan los acuerdos aún pendientes. Josep Maria Jové, líder de los republicanos, ha repetido la misma pregunta del último pleno, recordando que hace un año el Govern había anunciado como inminente una junta de seguridad para materializar la entrada de los Mossos en el control de puertos y aeropuertos en Cataluña. Illa no le ha dado una fecha, pero sí ha insistido en que su Ejecutivo cumple, y se ha remitido a la convocatoria del CPFF de la próxima semana. “Espero que todos los grupos estén a la altura [para darle el voto en el Congreso] y que sea una realidad este mismo año”, ha respondido el jefe del Govern.Finalmente, el cara a cara con Sílvia Orriols, de la xenófoba Aliança Catalana, ha girado en torno a la contratación por parte de la Generalitat del imán Taoufik Cheddadi para impartir un curso sobre el islam a profesores de primaria y secundaria. La también alcaldesa de Ripoll ha asegurado que Taoufik defiende tesis radicales del islam y ha lamentado que, tras el atentado terrorista de 2017, no se haya controlado el crecimiento de mezquitas. “Los trabajadores de la Generalitat defienden los valores humanos o se van a la calle”, ha respondido Illa.