El episodio de altas temperaturas que vive estos días Catalunya y que está favoreciendo la proliferación de incendios, hasta 65 este lunes, centró la sesión de control al presidente de la Generalitat, Salvador Illa, de este miércoles, que sirvió para mostrar que el Govern está prácticamente solo en este asunto. En frente se encontró las acusaciones de Junts sobre una “negligencia” por parte de la Administración catalana en el caso del origen del incendio de las Gavarrres, y el modelo ecologista que defienden formaciones ecologistas como Comuns y la CUP, que acusaron a Illa de promover un modelo económico y de progreso nada sostenible. Fue en respuesta a las acusaciones de la presidenta del grupo de Junts, Mònica Sales, sobre el origen del incendio de las Gavarres, cuando Illa defendió su gestión, advirtió al pleno de que “los incendios no se apagan desde la confrontación” y remarcó que “el Govern no ha actuado con negligencia” en ningún caso, tampoco en el del fuego del Baix Empordà.El origen del incendio que ha calcinado unas 2.200 hectáreas del área de las Gavarres, los trabajos de un operario al borde de una vía con una radial, han puesto a la conselleria de Territori que dirige Sílvia Paneque en el foco. Este operario trabajaba para una empresa subcontratada por el Departament para realizar labores de mantenimiento vial, pero ese día se había declarado un nivel de alerta Alfa 3 que impedía, por protocolo, realizar tales labores. Ahora, la investigación judicial se encarga de averiguar la responsabilidad última del caso, mientras que en el Parlament, el principal partido de la oposición se centra en esclarecer las responsabilidades políticas, para lo que ha reclamado la comparecencia de la consellera y una petición de información sobre los protocolos del departamento de Territori.Junts acusa al Govern de no hacer el control pertinente para evitar la negligencia que provocó el fuego de las GavarresSales preguntó a Illa “por qué el Govern no dio instrucción para suspender las actividades que originaron el incendio”, también señaló que “debían garantizar que las restricciones se cumplen” y reprochó al Govern que haya “optado nuevamente por el silencio”. Aunque la posconvergente admitió que la empresa contratada “deberá responder”, advirtió de que “la Generalitat también, por el control que no hizo”, de manera que “este Parlament deberá determinar las responsabilidades políticas”.Illa alegó que “en situación Alfa 3 hay cosas que no se pueden hacer y que todo el mundo sabe”, e insistió en liberar al Govern de toda responsabilidad en este caso: “Se ha puesto a disposición judicial a la persona que habría incurrido al menos en una imprudencia, pero el Govern no ha cometido ninguna negligencia, ninguna”, zanjó.Comuns insiste en abandonar la idea de ampliar el aeropuerto de El PratPero si Illa recibió críticas de Junts, también las recibió de parte de aliados como Comuns. La presidenta del grupo, Jéssica Albiach, volvió a sacar a colación la ampliación del aeropuerto de El Prat para situarla como un contrasentido en una época de cambio climático palpable. “Si le digo calentamiento global, usted me dice aeropuerto; si le digo renovables, van lentos, y si le digo industria, usted piensa en industria de defensa”, lamentó la dirigente. Albiach reclamó al president “un cambio de modelo económico y de infraestructuras” y cuestionó directamente a Illa sobre si todavía piensa que la ampliación de El Prat es buena idea.“Sí, porque como usted sabe, o debería saberlo, la ampliación conlleva un compromiso medioambiental, de no elevar las emisiones”, respondió Illa, que defendió que “adaptarnos a las consecuencias del cambio climático no significa ir en contra de generar prosperidad en Catalunya”. Aunque Albiach insistió en reclamar al president que “salga de los años 80 del siglo pasado” porque “ningún científico le aconsejaría hoy en día ampliar” el aeropuerto, el jefe del Govern mantuvo su idea, retando a los comunes a que también “tengan los pies en el suelo cuando propongamos la implantación de energías renovables en Catalunya”.Illa recuerda a la CUP que “antes de la globalización había incendios en Catalunya”Un choque muy parecido tuvo que afrontar el president con la CUP. El diputado Xavier Pellicer cuestionó a Illa sobre si “seguirá fomentando el modelo que provoca” precisamente los incendios y el cambio climático, y cuyo origen situó en la globalización. El president recordó que “antes de la globalización había incendios en Catalunya”, y vendió su receta sobre un “cambio de mentalidad” en la gestión forestal, que se basa en romper el tabú sobre la tala de árboles para evitar que la masa forestal siga creciendo.ERC volvió a repetir las mismas preguntas que Josep Maria Jové ya trasladó al president la semana pasada, sobre las previsiones para hacer efectiva la financiación autonómica y el traspaso de las competencias de seguridad a los Mossos de los puertos y aeropuertos catalanes. En el primer caso, Illa se limitó a recordar que el próximo 29 de julio se aprobará el modelo en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, pero en el segundo admitió que no tiene aún previsión alguna al respecto.El PP catalán reclama la implantación de pistolas tasser para los mossosPor su parte, PP y Vox volvieron a poner el foco en la seguridad. El presidente de los populares, Alejandro Fernández, puso de manifiesto la falta de seguridad de los agentes de policía a la hora de enfrentarse con violentos con armas blancas, ante lo que propuso la extensión del uso de pistolas tasser. Fernández advirtió de que “el 40% de los mal llamados accidentes laborales de los mossos son agresiones intentando desarmar al delincuente” y que “lo único que funciona en estos casos es utilizar la tasser, dejarlo tieso y al calabozo con él”. Incluso vinculó delincuencia e inmigración al advertir de que “la mayoría viene aquí porque han convertido Catalunya en un campamento perroflauta”.Illa bromeó con la “vocación frustrada de policía” de Fernández, pero avisó al popular de que “a la policía de Catalunya no se la humilla nunca”. Acto seguido cambió de tercio para hablar de la “prioridad nacional” y asegurar que “tiene que estar avergonzado de lo que han firmado en Andalucía”, en referencia al pacto de investidura de Juanma Moreno con Vox. Por último, el president se refirió a las últimas palabras de Alberto Núñez Feijóo sobre las bajas laborales: “No son un cáncer”.Vox vuelve a vincular los últimos asesinatos con una supuesta “invasión migratoria”En el caso de Vox, Ignacio Garriga fue más explícito a la hora de vincular inmigración e inseguridad con motivo del asesinato de un menor de 15 años por una pelea entre bandas. “Estamos hartos de su ‘qui la fa la paga’, porque no es cierto. No hay forma de pagar, no pagan”. Y acto seguido vinculó estos hechos con “la invasión migratoria” con la que “han permitido que entren los peores criminales de todo el mundo”, hasta el punto de que “hoy El Salvador es más seguro que Catalunya, aseguró Garriga.Illa apeló al cumplimiento de la ley y recordó los referentes “corruptos” de la ultraderecha de Abascal, entre los que situó a Nigel Farage, en Reino Unido, y Le Pen en Francia. El president reprochó “su patriotismo de ‘pa sucat amb oli’, y que Vox haya descubierto que Trump es enemigo de Europa. “Y por cierto, el cambio climático existe”, zanjó el president.Redactor de la sección de Política. En La Vanguardia desde 2009. Licenciado en Filosofía por la UB y en Periodismo por la URL