El título de este título está inspirado en una frase de Paul Krugman, premio Nobel de economía. El Nobel habla del largo plazo, igual que lo hizo Adam Smith en la Riqueza de las Naciones hace 250 años, donde definió a la productividad como la variable determinante de la riqueza de una nación. La productividad es el PIB por trabajador o los márgenes de una empresa dividido por sus empleados. Cuando una empresa aumenta la productividad, puede aumentar el empleo y mejorar los salarios, para atraer mejor capital humano, y remunerar al capital del riesgo asumido y es condición necesaria para que la empresa crezca y el país progrese. España tiene un problema de baja productividad desde que comenzó este milenio y, por esa razón, el Banco de España ha dedicado un capítulo entero de su informe anual a analizar la dinámica de productividad y para proponer medidas para mejorarla. La productividad puede aumentar por; aumentando las máquinas por trabajador, aumentando la tasa de actividad y la tasa de empleo pero estos tres caminos son finitos. El único camino para aumentar la productividad sin limites es lo que los economistas denominamos la Productividad Total de los Factores, PTF. Lo explicó el premio Nobel Robert Solow en la revolución de las computadoras; "la productividad está en todos los lados, menos en las estadísticas" La productividad apareció pero tardó veinte años. ¿Qué pasaba? Las empresas usaron la nueva tecnología para mejorar eficiencia y reducir costes pero eso impedía al PIB y la renta por habitante progresar. Ahora empieza suceder lo mismo con la inteligencia artificial. La tecnología es la misma para todas las empresas en todos los países del mundo. Hay empresas que la aprovecharán para ser más competitivas, crecer, crear más empleos, pagar mejores salarios y dar más rentabilidad al capital y son las que progresarán y las que pagarán los impuestos para financiar nuestro estado del bienestar. Joseph Schumpeter en 1911 la definió como la destrucción creativa y ya anticipó que muy pocos empresarios innovadores so los responsables del progreso de toda una nación. El Nobel de este año ha sido para tres economistas que han investigado mucho y bien sobre este tipo de empresas y el Banco de España, siguiendo su metodología, ha escrito lo mejor que yo he leído sobre productividad en las empresas españolas. La PTF en España ha mejorado desde 2013 pero a este ritmo no convergeríamos con nuestros socios europeos hasta 2050. Esperar 25 años para resolver el grave problema de precariedad de salarios que tiene la economía española para un poco excesivo y por eso es necesario cambiar y mejorar. TE PUEDE INTERESAR Opinión La mejora desde 2013 se debe principalmente al desplome del empleo y el capital en el sector de la construcción que tiene niveles de productividad más bajos que el promedio de la economía. También a una reasignación del crédito, muy concentrado en la construcción antes de 2008, ahora más diversificado y en sectores con mayor productividad. Según el Banco de España el crédito a empresas, principalmente a pymes, está en su nivel de máxima accesibilidad desde 2009 que comenzó la serie estadística que usan para medirlo. También destacan el mayor desarrollo de los mercados de capitales, principalmente la bolsa y el mercado de bonos, y del capital riesgo. La parte negativa es que desde 2013 se ha invertido mucho capital y mucho empleo en el sector de hostelería que también tiene niveles bajos de productividad, igual que la construcción. Y la sorpresa más negativa del informe es el desploma de productividad del sector industrial desde 2013. España, gracias a las renovables, tiene un coste energético más bajo que nuestros socios europeos y podría tener un fuerte desarrollo industrial en nuevas fábricas que tengan mayor nivel de productividad y compensen ese declive. Pero eso no es posible por qué no hay suelo con enchufes para conectar esas nuevas fábricas y no lo hay por qué ni el Gobierno ni Red Eléctrica planificó y desarrolló redes para aprovechar esta oportunidad histórica. El problema es que la planificación ya aprobada hasta 2030 tampoco va a resolver este problema. España tiene bajo niveles de productividad por que ha tomado decisiones equivocadas, en los gobiernos y en las empresas, y no por una maldición divina. TE PUEDE INTERESAR ¿Cómo salimos del hoyo? El Banco de España, con buen criterio, fija el foco en el crecimiento empresarial y el tamaño de las empresas. Vicente Salas trabajó mucho este problema dentro del Banco y ahora su nuevo director David López Salido llegó después de muchos años trabajando en la Reserva Federal de Washinton donde son más sensibles a estos temas de innovación y crecimiento económico. Muy pocas empresas explican la mejora de la PTF desde 2013 y necesitamos muy pocas para salir del hoyo y de la trampa de la precariedad salarial. Hay 1,5 millones de empresas con al menos un trabajador afiliado a la Seguridad Social y bastarían 5.000 empresas que pasen de ser medianas a grandes para que España tenga pleno empleo y mejores salarios. Para que eso suceda primero la sociedad española y especialmente su clase política debe ser consciente de esa prioridad. Por el contrario, en España nuestros políticos aman lo pequeño y todas sus políticas se dirigen a ayudar a micro pymes y autónomos. Si esas 5.000 empresas crecen, aumentarán su demanda de servicios de esas micropymes y autónomos y todo el parque empresarial crecerá sin necesidad de subvenciones. El Banco, igual que el informe Draghi, destaca como condición necesaria la simplificación administrativa, especialmente para esas empresas. Cuando una empresa cruza el umbral de los 50 trabajadores pierde acceso a muchas ayudas y tiene una regulación laboral más compleja que desincentiva el crecimiento. El problema es que las empresas con más de 50 trabajadores pagan el doble de salario que las de menos de 50 empleos. Otra recomendación del Banco es armonizar regulaciones de las comunidades autónomas. España desde 1978 ha pasado de un mercado único centralizado a 17 mercados únicos centralizados. TE PUEDE INTERESAR Y esas 5.000 empresas también tienen deberes. El crecimiento debe ser Global, España es un país pequeño y el crecimiento de la PTF necesita encontrar clientes fuera. Y para competir y crecer en mercados globales las empresas españolas deben ser más innovadoras. Y no estamos hablando sólo de aumentar la I+D. Recientemente hablaba de este este tema con Ezequiel Sánchez, presidente ejecutivo de PLD Space una de las empresas de mayor desarrollo tecnológico en España, y me decía que su prioridad es mejorar la productividad en todos sus procesos. Si para tomar una decisión en vez de tres trámites se puede hacer en dos la productividad aumenta un 30%. Y eso afecta a todos los trabajadores de una empresa. La inteligencia artificial ha venido para ayudarnos y las empresas que quieran crecer y ser competitivas deben incorporarla a su estrategia como la nueva normalidad. Conclusión, la economía española tiene un problema de productividad y esa es la principal causa que explica nuestra precariedad salarial y el cabreo de la gente, especialmente de los jóvenes. El problema no es una maldición divina, es fruto de decisiones erróneas y de falta de cultura de innovación, tanto en la administración pública como en las empresas. La solución es el crecimiento empresarial y necesitamos pocas empresas que lo logren. El reto se parece al plan de salvamente del Lince en Doñana o del Oso en el Cantábrico, hay que ayudar a esas empresas y, al menos, no ponerles palos en las ruedas para crecer. El título de este título está inspirado en una frase de Paul Krugman, premio Nobel de economía. El Nobel habla del largo plazo, igual que lo hizo Adam Smith en la Riqueza de las Naciones hace 250 años, donde definió a la productividad como la variable determinante de la riqueza de una nación. La productividad es el PIB por trabajador o los márgenes de una empresa dividido por sus empleados. Cuando una empresa aumenta la productividad, puede aumentar el empleo y mejorar los salarios, para atraer mejor capital humano, y remunerar al capital del riesgo asumido y es condición necesaria para que la empresa crezca y el país progrese.
La productividad no es todo, pero es casi todo
España tiene un grave problema de precariedad salarial y la causa principal es la baja productividad de la mayoría de las empresas españolas, especialmente las más pequeñas. La solución es la innovación y la IA ha venido para ayudarlas









