El crecimiento de los salarios es el “punto débil” de la economía española y, ante el avance de las presiones inflaciones en un contexto de una productividad estancada, los sueldos de los trabajadores no ganarán poder adquisitivo ni este año ni el que viene. Ese es el diagnóstico de la OCDE sobre el mercado laboral para 2026 y 2027, en el que reconoce los avances en cuanto a la creación de empleo y las reformas para acabar con la lacra de la temporalidad, pero recuerda que España sigue siendo la economía del organismo con la tasa de paro más elevada.

La organización con sede en París ha publicado este martes su informe de Perspectivas de empleo 2026, que incluye una ficha específica sobre España en la que reconocen que “el mercado laboral siguió consolidándose” en los primeros meses del año, con una caída del paro hasta el 10,3%, una tasa que “sigue siendo el principal reto de la economía española” al duplicar la media de la OCDE (4,9%).

Además del recorte en el desempleo, la OCDE reconoce el avance del empleo y de la tasa de personas que trabajan, pero apunta a los sueldos como farolillo rojo de la economía. “El limitado crecimiento de los salarios sigue siendo un punto débil”, apunta la ficha sobre el mercado laboral español. La organización señala que las retribuciones españolas siguen, en términos reales (descontada la inflación), un 2% por debajo de lo registrado en el primer trimestre de 2021, justo antes de la mayor crisis inflacionaria en medio siglo.