Retratos Contempor�neosEl pacto de gobierno del presidente Andaluz con Vox le devuelve al desasosiego de su primera legislatura y le obliga a dejar atr�s la c�moda imagen de moderaci�n de un PP que pasa por el aro en llamas de Abascal, quien les obliga a abrazar algunos 'marrones' como la 'prioridad nacional'El presidente de Andaluc�a, Juan Manuel Moreno Bonilla, en C�rdoba.Actualizado S�bado,

julio

23:08A los 19 a�os, cuando la vida a�n est� por estrenar, Juan Manuel Moreno Bonilla se afili� al PP en Andaluc�a. Era 1989 y estudiaba Psicolog�a con la vocaci�n blanda de quien est� convencido de ejercer como psic�logo en el d�a de ma�ana y tambi�n de no hacerlo nunca. Efectivamente, en 1993 ya presid�a las Nuevas Generaciones en M�laga. La senda pol�tica de Moreno Bonilla es, como la de tantos tenaces en cualquier oficio, una biograf�a con algunos traspi�s, varios errores de c�lculo, ciertos golpes de fortuna y un olfato entrenado para saber cu�ndo conviene arriesgarlo todo, por si acaso. Moreno Bonilla dio la pata�ta pa'lante y en 1997 presid�a a los j�venes castores del PP en toda Espa�a. En el curr�culo se le escap� una licenciatura que no ten�a: Direcci�n y Administraci�n de Empresas (ADE). Le fue mejor una vez cazado y corregidas las falsas enso�aciones. Por lo menos se independiz� antes que un licenciado en ADE. De lo que no se ha quitado es de la admiraci�n por Aznar. Hasta hace unas semanas hizo creer que �l encarnaba la tercera v�a del PP y promulgaba con la sonrisa pl�cida una impracticable teor�a del centro (del centroderecha) en un momento espa�ol tan tabernario y echado al monte. El centro s�lo es un veraneo ideol�gico al sol que m�s calienta.A los 27 a�os manejaba el cotarro de la muchachada de derechas apelando a la moderaci�n. Tambi�n era diputado por M�laga y responsable de Pol�tica Auton�mica y Local del partido. Veintisiete a�os es la misma edad en que el rock hab�a enviado al cielo a algunos de sus hijos de la ira por sucesivos recreos estupefacientes: Jim Morrison, Janis Joplin, Brian Jones, Jimi Hendrix, Kurt Cobain, y algo despu�s Amy Winehouse. El presidente de Andaluc�a tambi�n particip� en algunas bandas de rock: Cuarto Protocolo, Lapsus Ps�quico y Falsas Realidades, aunque sin otro pecado estupefaciente que la cerveza Victoria. Juan Manuel Moreno Bonilla naci� en Barcelona el primero de mayo de 1970. A los tres meses del d�a de autos, los padres (emigrantes andaluces) regresaron a M�laga.El estir�n lo dio en Madrid como diputado en Cortes entre 2000 y 2004. La primera vez que entr� en el hemiciclo de la Carrera de San Jer�nimo lo hizo representando a Cantabria, que como todo el mundo sabe tiene Santander a 827 kil�metros de Sevilla. La pol�tica nunca defrauda. Moreno Bonilla sorte� las traiciones pertinentes. A nadie se le escapa que para fulminar a alguien de la profesi�n no puedes confiar en el enemigo ideol�gico. Nadie mata mejor que el hermano de esca�o o la camarada de partido. A Moreno Bonilla lo quiso barrer Mar�a Dolores de Cospedal poni�ndole la mano en el cuello mientras lo saludaba, otra perla que no dio ni una en su larga carrera penumbrosa y por eso lleg� lej�simos en los s�tanos del partido. Rajoy lo salv�. A Juan Manuel lo llamaban el "t� pa n�" (el "todo para nada"), de tan poco que algunos confiaban en �l. Es hijo de madre de tradici�n socialista. Con el tiempo logr� un hito: desalojar a los socialistas del Palacio de San Telmo. En 2019 estren� el primer pacto auton�mico con Vox y firm� tres acuerdos de presupuestos. La templanza es norma de casa. En 2022 obtuvo 58 esca�os, mayor�a absoluta. En el env�s de la mu�eca izquierda se tatu� esto: "A58". Entonces comenz� otra campa�a: encumbrarse como el hombre del di�logo mesurado frente a la est�tica de cananas de Isabel D�az Ayuso, Miguel Tellado y por ah�. En marzo de este a�o fue a El Hormiguero a decir cosas as�: "Una minor�a no puede arrastrar las posiciones de un partido central hacia las suyas, porque entonces perdemos la esencia (...) No podemos estar con un espejo retrovisor y mirar permanentemente lo que hace Vox". En Vox se sacaron punta a las u�as con esa frase. Moreno Bonilla ven�a tocado por el desastre de los cribados de c�ncer de mama, que dej� a miles de mujeres sin diagn�stico. Este es uno de los desastres pol�ticos m�s perturbadores de la historia democr�tica de Andaluc�a. El pasado 17 de mayo perdi� la mayor�a absoluta y y por tanto �la esencia�. En Vox lo esperaban para meterle sus tres o cuatro cartuchos de dinamita en el Gobierno. La prioridad nacional es la estrella. Ha cambiado los puentes por los muros. Ahora la operaci�n es salir sonriendo en todas direcciones con un mensaje recuperado del fondo del ba�l: compartir programa y gobierno con la extrema derecha es maravilloso y c�mo no celebrar lo que le espera a Espa�a. Hay que tener la piel de elefante. En verdad est�n todos en guardia para cuando vuelvan las lapidaciones. Imagino que los de Abascal no olvidar�n que Moreno Bonilla fue muy excluyente con ellos en su mandato, pues estaba convencido de que toda Andaluc�a adoraba su derecha de angora. Quiz� llev� demasiado lejos el regaliz del optimismo. Ahora tiene que alejarse de su vi�a madre, que es como empiezan los calvarios. Basta con mirar la foto del acuerdo para saber qui�n es el condenado. Nadie lo puede definir como radical porque se ha ganado a pulso el reconocimiento de hombre que no se mete en l�os, aunque est� en la ra�z misma de ellos. Titul� sus memorias Manual de convivencia. V�s a ver ahora. Juega a la equidistancia y en ese reparto de fuerzas tendr� que sostener la c�pula del gobierno andaluz. No le valdr� con parecer un modelo de vida sobria, laboriosa, feliz y aburrida. Vox le ha comido la tostada y le obliga a pasar por su aro en llamas trag�ndose las confesiones de El Hormiguero. De paso, los socios imprevistos dan aviso general al Estado: manejan la pomada y no se iban a quedar fuera de la gran corriente de este tiempo, que nunca ha sido la moderaci�n, por cierto.