Contenido automatizadoLos más jóvenes en la oficina buscan mayor flexibilidad y equilibrio personal, por encima de sus responsabilidades en la empresa.Los jóvenes de la Generación Z son los primeros nativos digitales y están profundamente marcados por las redes sociales. Foto: iStockPERIODISTA CULTURAL04.07.2026 11:52 Actualizado: 04.07.2026 11:56
El ingreso de la Generación Z al mercado laboral ha planteado una serie de interrogantes para las compañías. Las prioridades de los trabajadores más jóvenes han mutado, poniendo en el centro de la balanza la flexibilidad, la mejora de las condiciones y un equilibrio más marcado entre la vida profesional y la personal.Para entender estas nuevas expectativas, un estudio de PapersOwl consultó a 2.000 ciudadanos estadounidenses, con edades comprendidas entre los 18 y los 34 años. El hallazgo principal de la medición evidencia un cambio de dinámicas operativas: el 95 por ciento de los participantes consideró como una conducta aceptable realizar al menos una acción orientada a eludir una responsabilidad durante su jornada, lo que abarca desde retirarse antes de la hora estipulada hasta destinar recursos corporativos para fines privados.Las motivaciones detrás de estos comportamientos están estrechamente ligadas al entorno digital y a la modalidad de trabajo remoto. Según el informe, algunos de los encuestados aprovechan el teletrabajo para organizar sus horarios a conveniencia y gestionar actividades personales, mientras que otro grupo se apoya en la tecnología para agilizar sus entregas.Muchos jóvenes prefieren tener su propio negocio o ser influencers. Foto:iStock‘Las trampas’ de los jóvenes en el trabajoUn ejemplo claro de esta búsqueda de autonomía es el denominado “coffee badging”. Entre quienes afirmaron realizar esta práctica, el 66 % argumentó que lo hace para contar con una mayor flexibilidad en su jornada laboral. Por su parte, el 41 % indicó que logra un mejor desempeño trabajando desde otro lugar, y un 32 % destacó que su intención principal es evitar las interrupciones habituales de la oficina.El informe detalló las tácticas más recurrentes entre los encuestados para sortear los horarios y las normas tradicionales: • El 27 % confesó llamar diciendo que estaba enfermo para faltar sin estarlo.• El 11 % registra más horas de las que realmente trabajó.• El 36 % dijo haber hecho 'coffee badging' al menos diez veces en el último año: ir a la oficina solo para fichar, tomar un café y luego trabajar desde otro lugar.• El 14 % utiliza inteligencia artificial para completar tareas laborales sin comunicarlo.• El 63 % reconoció haber practicado las llamadas “vacaciones silenciosas”, es decir, aparentar que estaba trabajando cuando en realidad se había tomado el día libre (51 % hasta tres veces y 12 % con mayor frecuencia).• El 10 % utiliza herramientas o software de la empresa para proyectos personales o trabajos freelance.• El 18 % llegó tarde al trabajo sin avisar.• El 34 % admitió salir antes de terminar su jornada laboral.• El 16 % dijo practicar el 'quiet quitting', es decir, limitarse a hacer solo lo indispensable.• El 29 % reconoció haber hecho 'career catfishing', es decir, aceptar un trabajo y luego no presentarse o abandonarlo inmediatamente.• El 11 % duerme una siesta durante la jornada cuando trabaja de forma remota.Imagen de referencia. Foto:iStockLos responsables del documento precisaron que, al tratarse de una muestra con un número acotado de personas, los resultados no representan necesariamente el comportamiento de todos los trabajadores jóvenes. No obstante, sostienen que los datos muestran un cambio en los comportamientos laborales de las nuevas generaciones y evidencian los desafíos que afrontan las empresas a la hora de gestionar equipos y modalidades de trabajo.*Artículo desarrollado con apoyo de IA y revisado por un periodista. LEA TAMBIÉN Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.








