El fin del proceso de asignación de plazas escolares ha dejado un aumento de aulas de escuelas concertadas que perderán la financiación, principalmente porque no han llegado al mínimo de 14 alumnos necesarios para contar con el concierto educativo. Con los datos actuales, son 297 los grupos que pierden la financiación, cuando en la previsión de febrero eran 283. El nuevo recuento está recogido en la resolución del 19 de junio publicada en el Diario Oficial de la Generalitat. Este año está marcado por el gran proceso de renovación de conciertos educativos, ya que coincide la revisión de las etapas de infantil, primaria y ESO. Una de las novedades ha sido unificar el periodo de renovación -que ahora era de tres años en infantil, seis en primaria y cuatro en ESO- y fijar una periodicidad de seis años para todos. Dentro de este complejo proceso, Educación publicó en febrero una previsión de la renovación o cancelación de los conciertos educativos para el próximo curso. Entonces se calculó que se perderían 283 aulas financiadas, un nombre bastante elevado porque viene marcado por el proceso de privatización de las escuelas del Opus, que suponen 247 grupos. Con todo, en octubre está previsto que haya una nueva resolución, ya la definitiva, con un nuevo cálculo, tras el proceso de matriculación y de asignación de las asignaciones de verano.Pero esta previsión se ve modificada tras la asignación de las inscripciones escolares, y en un momento de descenso demográfico, se repite la tendencia de los últimos años de una pérdida constante, aunque mínima, de conciertos educativos. Ello se plasma en que dejarán de financiarse 14 grupos más de los previstos inicialmente. La resolución recoge los centros afectados, en algunos casos escuelas pequeñas de una sola línea, que al perder la financiación en Infantil 3 (y el grupo ya no la recupera) puede hacer peligrar la continuidad de todo el centro (algunas escuelas intentan aguantar un año, esperando que al siguiente curso sí logren el mínimo de alumnos, pero para otras puede suponer el inicio del cierre definitivo).Pero la resolución también recoge otras casuísticas. Se da el caso de la escuela Santfeliu de L’Hospitalet de Llobregat, que deja de ser concertada para pasar a la red pública. O el Politécnico de Rubí, que desaparece administrativamente después de cambiar de titularidad y nombre (actualmente, escuela Balmes, que en la misma resolución se le adjudica el concierto).Otras de las particularidades de la resolución es que confirma la concesión del concierto educativo a la etapa de infantil de las escuelas vinculadas al Opus Dei. Estos colegios han perdido la subvención porque la normativa prohíbe financiar los colegios que separan niños y niñas en clase, pero tradicionalmente la segregación no se produce en infantil, así que las direcciones vieron la posibilidad de mantener las ayudas públicas -algo que puede resultar útil ante la incierta etapa que ahora empiezan como centros privados- creando unas escuelas exclusivamente para los niños de menos de seis años. En esta situación están los colegios de La Vall (que pierde el concierto en una de las tres líneas), La Farga y Canigó. Por su parte, Educación ya concedió la subvención a Viaró, que ha bautizado su centro infantil con el nombre Hexàgons. Ajustes en la públicaLa renovación de los conciertos ha sido criticada este jueves por la Affac, que agrupa las asociaciones de familias de la pública. La entidad ha puesto el foco en el hecho de que a partir de ahora la revisión de los conciertos será cada seis años para todas las etapas educativas. “Esta es una decisión estratégica que condiciona la planificación educativa de los próximos seis años en un contexto de caída demográfica”, cuando en su opinión los recursos deberían “responder a las necesidades reales de la escolarización”, ha asegurado en un comunicado. La Affac hace tiempo que reclama una planificación conjunta de oferta pública y concertada, ya que con el modelo actual se decide cuántas aulas públicas se cerrarán, antes de iniciarse el proceso de preinscripción (aunque después posteriormente se corrijan algunas decisiones), mientras que en la concertada se hace a posteriori, una vez cerrada la matriculación, cosa que crea desigualdad entre ambas redes. La entidad considera que esto “perpetúa un modelo en el que los ajustes derivados de la caída demográfica siguen recayendo principalmente sobre la red pública”.De hecho, hace un mes el Departamento de Educación publicó la oferta final de plazas en la pública, que corrige la previsión inicial sobre cierres y aperturas de grupos. En concreto, en Infantil 3 se cierran menos grupos de los previstos, la mitad menos, pasando de los 48 anunciados en febrero a los 22. En cuanto a 1º de la ESO, la casuística es totalmente diferente: se preveían abrir 38 grupos en la pública, pero finalmente serán 75.
Ascienden a 297 las aulas que pierden el concierto educativo en Cataluña
La nueva resolución de la Generalitat confirma la financiación a las escuelas infantiles del Opus







