El Anuario de la Educación en Catalunya 2026 alerta de que las desigualdades sociales se han convertido en el principal obstáculo para la mejora del sistema educativo catalán. El informe, impulsado por la fundación equitat.org, la antigua Fundación Bofill, y hecho público una semana después de acabar un curso escolar marcado por las huelgas de los docentes, concluye que las escuelas y los institutos continúan sin disponer de las herramientas, los recursos y el apoyo necesario para compensar las desigualdades sociales. PublicidadDe hecho, según el informe, el origen socioeconómico marca una diferencia de hasta tres cursos escolares entre el alumnado catalán. Esta situación, según los autores, ha acabado provocando una "cronificación" de las desigualdades educativas que condiciona tanto los resultados académicos como la calidad del sistema.La edición de este año ha sido dirigida por el catedrático de políticas educativas de la Universitat Pompeu Fabra, Francesc Pedró, con experiencia en la UNESCO y la OCDE, y por el especialista en desigualdades educativas Miquel Àngel Alegre. El informe ha contado con la participación de una cincuentena de profesionales y expertos del mundo educativo y analiza cuarenta indicadores comparados con otros sistemas educativos internacionales.Según los responsables del Anuario, las conclusiones acumuladas durante dos décadas apuntan siempre en la misma dirección: el sistema educativo catalán no ha sido capaz de situar la lucha contra las desigualdades en el centro de las políticas educativas. A pesar de que los presupuestos destinados a educación han aumentado en los últimos años, este incremento "no se ha traducido en una mejora proporcional de los resultados porque los recursos no se han distribuido con criterios suficientes de equidad ni de eficiencia".El informe señala que los centros con más complejidad siguen sin recibir suficiente apoyo, que la burocracia sigue absorbiendo una parte importante de los esfuerzos de los equipos docentes y que muchas de las políticas impulsadas en los últimos años se han desplegado sin una planificación clara ni mecanismos de evaluación que permitan medir su impacto. Los autores consideran que la falta de una estrategia estructural explica buena parte de las dificultades que atraviesa actualmente el sistema educativo catalán y de las huelgas de docentes que han marcado el curso 2025-2026.PublicidadEl abandono escolar prematuro se mantiene en el 13,5%Los datos recogidos en el Anuario muestran un estancamiento en varios indicadores educativos. La graduación en la ESO ha pasado del 93% al 87% entre los años 2020 y 2024, retornando a los niveles registrados hace más de una década. Paralelamente, casi uno de cada cuatro jóvenes que abandonan los estudios lo hacen sin haber obtenido el título de secundaria obligatoria.El informe también evidencia que la proporción de alumnos de 15 años escolarizados en el curso que les corresponde por edad, continúa estancada en torno al 86%, mientras que la escolarización a los 17 años tampoco mejora. Igualmente, la tasa de abandono escolar prematuro se mantiene en el 13,5% y el porcentaje de jóvenes con estudios superiores tampoco avanza.En cuanto a los resultados académicos, el Anuario recuerda que Catalunya experimentó un importante descenso entre 2015 y 2022 en las pruebas internacionales PISA. Aunque esta tendencia también se produjo en otros países, los responsables del informe remarcan que Catalunya ha reaccionado con menos eficacia que sistemas educativos como los de Estonia, Irlanda, Finlàndia o Quebec, que han priorizado políticas específicas de apoyo a los alumnos más vulnerables.PublicidadLas pruebas catalanas de final de etapa del 2025 refuerzan este diagnóstico. Según el Anuario, todavía no se han recuperado los niveles previos a la pandemia y ha aumentado el porcentaje de alumnado que se encuentra en los niveles más bajos tanto en lengua catalana como en matemáticas. Paralelamente, la diferencia de rendimiento entre los alumnos de entornos más favorecidos y los más vulnerables sigue siendo muy elevada, hasta el punto de que el informe calcula que equivale aproximadamente a tres cursos académicos de diferencia.Precisamente, los responsables del Anuario insisten en que el peso del origen social sigue determinando las trayectorias educativas de los alumnos. El alumnado con menos recursos abandona los estudios casi siete veces más que el procedente de familias con mayor nivel socioeconómico, una desigualdad que se ha acentuado durante los últimos años y que dificulta seguir reduciendo el abandono escolar prematuro.Al mismo tiempo, el Anuario constata que las necesidades educativas han crecido mucho más rápido que los recursos disponibles. Actualmente, más de un tercio del alumnado se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social, más de un tercio procede de familias migrantes y los alumnos con necesidades educativas específicas se han incrementado un 130% desde 2020. Este aumento, explican los autores, responde a la mejora en la detección pero también evidencia la necesidad de adaptar el sistema a una realidad mucho más compleja. Equitat.org denuncia que actualmente hay un especialista por cada 888 alumnos vulnerables.Un sistema educativo infrafinanciadoEl estudio también pone el foco sobre la evolución de la financiación educativa. Aunque el presupuesto del Departament de Educación ha aumentado un 33% en cinco años, hasta llegar a ser el departamento más financiado, el gasto sigue representando sólo el 3,8% del PIB catalán, lejos tanto del 4,5% de la media estatal como del 6% previsto por la Ley de Educación de Catalunya. Además, Catalunya continúa invirtiendo menos dinero por alumno que otras comunidades autónomas como el País Vasco, Extremadura o Castilla y León.Los autores remarcan, sin embargo, que el problema no es exclusivamente de volumen de recursos, sino también de distribución. Argumentan que el sistema continúa asignando los recursos principalmente en función del número de alumnos y no de las necesidades sociales o educativas de los centros. Esta situación impide reforzar aquellas escuelas e institutos con más complejidad y donde las inversiones podrían tener un impacto mayor sobre los resultados.Más recursos para los centros más complejosPara revertir esta situación, el Anuario defiende una apuesta decidida por las políticas de equidad, especialmente durante la etapa de primaria, que considera determinante para prevenir futuras dificultades educativas. Entre las 17 propuestas que plantean los expertos, destaca ampliar las ayudas económicas a las familias para que incluyan horas de refuerzo escolar en grupos reducidos, reducir las ratios en los centros más complejos, incrementar el número de educadores sociales y profesionales de atención educativa, reforzar la educación inclusiva y ampliar la oferta de Formación Profesional básica.El informe también reclama consolidar la financiación de los programas de equidad, garantizar becas para todo el alumnado vulnerable de la etapa postobligatoria, desplegar las Zonas Educativas con una planificación estable e implantar mecanismos obligatorios de evaluación de las políticas públicas para asegurar su eficacia.
La brecha socioeconómica entre el alumnado catalán equivale a tres cursos escolares de diferencia
La antigua Fundació Bofill, que hace una radiografía del sistema Fundació Bofill una nueva edición del Anuari de l'Educació a Catalunya, insiste en la necesidad de invertir más recursos en los ...






