La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha alertado sobre el “declive” en los resultados de aprendizaje en Catalunya así como del incremento de las disparidades de su sistema educativo, motivos por los que insta a revertir la situación mediante la evidencia y la equidad. Y no solo eso. Frente a la cuestión de bajar las ratios, insta en su lugar a pagar mejor a los profesores para atraer a docentes que estén más preparados.Así se desprende del primer informe del organismo con propuestas para mejorar el sistema educativo catalán, en el marco del convenio cuatrienal (2025-2028) que la OCDE y el Govern han impulsado y para el que el organismo ha dialogado con docentes, directivos, familias, alumnos, sindicatos y académicos del territorio.Nuestro sistema está bien diagnosticado, lo que hay que abordar es el reto de la implementación”Ignasi GiménezSecretari de Millora Educativa“Nuestro sistema está bien diagnosticado, lo que hay que abordar es el reto de la implementación”, destacó el secretari de Millora Educativa, Ignasi Giménez, en la presentación del informe este lunes en Barcelona.Por su parte, el jefe de la división de asesoramiento sobre políticas públicas e implementación, jefatura de educación y competencias de la OCDE, Paulo Santiago, señaló que hay una tendencia en los últimos años en Catalunya al descenso en el rendimiento académico: entre 2012 y 2022, la tendencia es que los resultados en Catalunya están bajando a un ritmo “más grande que en la OCDE y que en España”.Así, instó a mejorar resultados como los del último informe PISA con criterios basados en la evidencia y atendiendo a las necesidades de los centros.Un sistema con luces y sombrasSegún el documento, el sistema educativo catalán presenta fortalezas como altos niveles de participación, un enfoque creciente en la equidad, un mayor uso de los datos para la toma de decisiones y unas expectativas de inversión positivas.Sin embargo, la persistencia de las desigualdades económicas y la creciente diversidad demográfica, social y lingüística plantean nuevos desafíos, pese a ser factores que “por sí solos no explican completamente el patrón de declive del rendimiento”.Es necesario llevar los recursos donde hay necesidades más específicas”Diana ToledoAnalista de políticas educativas de la OCDEEn este sentido, plantea estrategias como un mayor apoyo a la diversidad, la mejora del liderazgo escolar, la coherencia de la evaluación y la correcta implementación de acuerdos de gobernanza y financiación.La responsable de proyecto y analista, Diana Toledo, apunto que el sistema educativo, en cuanto a la inclusión, tiene bases sólidas, como el Pacto contra la Segregación Escolar, y que han podido corroborar el compromiso de docentes y familias hacia prácticas más inclusivas; aún así, cree que el avance es “muy desigual” y que hay un aumento en la diversidad y las barreras lingüísticas.“Es necesario llevar los recursos donde hay necesidades más específicas”, subrayó Toledo, y puso de ejemplo prácticas de otros países que incentivan los enlaces con la comunidad para identificar mejor dónde existen más necesidades.Reducción de ratiosOtro de los puntos de debate es la reducción de ratios, una cuestión en la que Paulo Santiago instó a gestionar los recursos reforzando el liderazgo de las direcciones y atrayendo al talento docente con condiciones más atractivas.En este sentido, arguyó que una mayor reducción de las ratios, como reclama la comunidad educativa catalana, no siempre revierte en mejores resultados y supone un elevado coste (contratar a más profesionales o arriesgarse a no poder llenar todas las plazas).En su lugar, Santiago recomendó invertir ese dinero en pagar mejor a los docentes para atraer al profesorado mejor cualificado.Seis prioridades estratégicas de mejoraDe cara al futuro, el informe identifica seis prioridades esenciales repartidas en tres grandes bloques para impulsar la mejora de los resultados de aprendizaje en Catalunya.El primer apartado pasa por reforzar la formación y el rol pedagógico de las direcciones escolares para gestionar entornos “cada vez más complejos”, acompañado del desarrollo de una carrera docente e itinerarios de aprendizaje continuo alineados con las demandas reales del aula, reconociendo la experiencia y fomentando la retención del personal.En segundo lugar, la OCDE insta a construir un sistema de evaluación coherente entre la evaluación del alumnado y el seguimiento del sistema, así como a incorporar la mejora informada de datos objetivos en la planificación y la práctica docente.Por último, el estudio subraya la necesidad de clarificar el análisis de la complejidad escolar y, de este modo, ser capaces de mejorar la asignación de personal y de financiación para adaptarse a las necesidades específicas de cada centro educativo.