L’Hospitalet y Girona calculan más de 400 afectados, la mayoría vulnerables que fueron colocados en estos centros para reducir la segregación

En un momento en que en la mayoría de municipios planea la amenaza de cierre de aulas por el descenso demográfico, ciudades como L’Hospitalet y Girona, y Sant Cugat en menor medida, viven una situación inédita en que debe buscar plaza debajo de las piedras para poder recolocar los alumnos vulnerables que tendrán que dejar...

las escuelas que separan niños y niñas, vinculadas al Opus Dei, después de su decisión de pasar a privadas el curso que viene, ya que perderán la financiación de la Generalitat por segregar por sexo. El problema que tienen sobre la mesa ayuntamientos y Departamento de Educación no es menor: en Girona cuentan que tendrán que redistribuir casi 250 alumnos y en L’Hospitalet, otros 200. Para lograrlo, la capital gerundense ha creado 13 nuevos grupos y la ciudad barcelonesa, 10.

Hace ya varios años que Educación emprendió su lucha para retirar los conciertos educativos a las escuelas que separan por sexo. Teniendo en cuenta que este año se renueva la financiación para las etapas de primaria y ESO, estos centros del Opus han optado finalmente por renunciar a la financiación pública y convertirse en privados, con tal de mantener su modelo diferenciado. Ello ha implicado la fusión de centros, para intentar ganar músculo y reducir costes, ante la previsión de pérdida de alumnos.