El Gobierno alemán eliminará la posibilidad de que los trabajadores del país tramiten la baja laboral por teléfono cuando están enfermos. “Es una desventaja competitiva”, ha esgrimido el canciller, Friedrich Merz, en una rueda de prensa en que ha anunciado este recorte en medio de una amplia gama de medidas en materia tributaria, laboral y de vivienda pactadas por las dos patas del Gobierno, los democristianos de la CDU y los socialdemócratas del SPD.
Merz ha dicho que Alemania no puede aceptar “las cifras extraordinariamente altas de bajas por enfermedad” en las empresas, y que la decisión, aunque “dura” es necesaria porque el país no se puede “permitir la desventaja competitiva” que a su entender supone esta circunstancia. Cuando el nuevo sistema entre en vigor, los trabajadores tendrán que presentar un certificado médico “desde el primer día”.
Las bajas teléfonicas empezaron a concederse en Alemania durante la epidemia de COVID y se hicieron permanentes en 2023. Un estudio del Instituto Iges —vinculado a un holding de empresas farmacéuticas— citado por The Guardian, señalaba en 2025 que en Alemania se pierde el 6,8% del tiempo de trabajo semanal por enfermedad, una cifra parecida a la de Bélgica (6,7%) o Suecia (6,6%), pero más de un punto por debajo de las de Francia, España —donde no existen las bajas teléfonicas automáticas—, Portugal, Eslovenia, Finlandia o Noruega.













