La capital catalana afronta tres días de fiesta del ciclismo que supondrán restricciones de movilidad al tráfico
Barcelona acoge desde este jueves 2 de julio hasta el domingo día 5 el Grand Départ, la salida del Tour de Francia. Los actos festivos para dar la bienvenida a la competición comenzaron hace semanas, pero el programa oficial comienza esta tarde, con la presentación de los equipos, que promete ser espectacular con los corredores pedaleando entre el hospital de Sant Pau y la Sagrada Familia. La primera etapa será el sábado, una contrarreloj; y el domingo la segunda etapa saldrá de Tarragona y tendrá final en la montaña de Montjuïc. Las afectaciones de tráfico serán enormes durante el fin de semana, porque los circuitos estarán totalmente cerrados, y el Ayuntamiento recomienda utilizar el metro, que aumentará su capacidad hasta un 40%.
Para dar idea de la envergadura de la afectación, sumados los tres días el Ayuntamiento necesita 70 kilómetros de vallas para delimitar el circuito que recorrerán los ciclistas. Habrá pasos para que el público pueda cruzar (y algunos puentes modulares), aparcamientos vigilados para el público que acuda en bici y baldeo especial del asfalto, para no poner en peligro a los corredores.














