Ya han pasado el Papa, los asiduos al Primavera Sound y el Sónar, los fanáticos de la Fórmula 1 y los arquitectos que han venido a su congreso mundial. El mes frenético de Barcelona está cercano a su fin, pero los ciudadanos todavía deben superar el último grand prix de este inicio de verano antes de recuperar una cierta normalidad: la visita del Tour de Francia, que, a partir de este miércoles, causará importantes cortes de tráfico durante cuatro días.Seis de los 10 distritos de la ciudad se verán afectados de un modo u otro por el pelotón de la ronda gala. Los más perjudicados serán los vecinos de Sants-Montjuïc, el Eixample y Sant Martí. El consejo para todos ellos, y para los barceloneses en general, es optar desde el jueves hasta el lunes por el metro, y, sobre todo, evitar el coche a toda costa. Fácil para los locales, más complicado para los del entorno metropolitano.Los cortes de circulación empiezan la noche del miércoles en la zona de la avenida Gaudí, donde el jueves se celebra la presentación de los 22 equipos que se disputan el jersey amarillo. Todo el perímetro interior formado por las calles Aragó, Diagonal, Nàpols, Sant Antoni Maria Claret, Castillejos, Ronda Guinardó, Sant Quintí, Còrsega y Dos de Maig estará restringido a los coches a partir de las 14 horas. Por la tarde, entre las 18.30 y las 20 horas, desfile de ciclistas entre el recinto modernista de Sant y la Sagrada Família. La zona empezará a recuperar la normalidad a partir de las 21.30 horas. El viernes es de azúcar: ni un solo corte previsto. Al menos, ni un solo corte que tenga que ver con el Tour, porque siguen las obras en Urgell, Balmes, Meridiana, Muntaner...Carteles informativos en la calle Mallorca, al ladito de la Sagrada FamíliaÀlex GarciaEl sábado es el día grande con el grand départ, la primera etapa de la ronda francesa, con salida desde el Fòrum y llegada a lo más alto de Montjuïc, una contrarreloj de 19 kilómetros. La ciudad quedará partida en dos con Aragó como frontera casi infranqueable desde Poblenou hasta la estación de Sants, 6,5 kilómetros lineales. La circulación se empezará a cortar a las 12 horas para que los ciclistas puedan catar el trazado a partir de las dos de la tarde. La etapa empieza a las 17 horas con salidas por equipos cada cinco minutos. A las 20.30 horas está previsto que el tráfico empiece a recuperar el latido habitual.Norte y surLa primera etapa de la carrera, el sábado, es una contrarreloj de 19 kilómetros que parte la ciudad en dosPara los usuarios de vehículo privado, lo dicho, mala idea sacar el coche o la moto. Para los que se muevan a pie, el Consistorio ha dispuesto pasos de peatones por todo el recorrido. Personal municipal se encargará de ir abriendo el paso de estos corredores humanitarios (separados cinco minutos a pie) en función del paso de los participantes del Tour. Todas las líneas de bus que circulan por las calles afectadas verán afectado su recorrido, así como las estaciones de Bicing, sin servicio si están dentro de la zona cero.Un usuario del Bicing, ante otro cartel avanzando los cortes previstos para los próximos díasÀlex GarciaAl día siguiente, el domingo, la ronda francesa se traslada a Tarragona. Tras algo más de 170 kilómetros, sobre las tres de la tarde empezará a llegar a Barcelona el tête de la course. Calle Sants, Paral·lel y rápido ascenso a Montjuïc a través de Palaudàries. La Guardia Urbana empezará a cortar calles a las 12 y todo el circuito quedará cerrado a las 13.30 horas. Los ciclistas darán dos vueltas a un recorrido que incluye un tramo del paseo de la Zona Franca pero no afectará a la Gran Via, que pasa justo por debajo de la plaza Espanya y se salva de la quema. A las 18 horas se empezará a restablecer la movilidad de estos barrios del distrito de Sants-Montjuïc.Todo este dispositivo incluye la presencia de cerca de 4.500 policías. El Ayuntamiento ha alquilado cantidades ingentes de elementos de protección, pero ha aprovechado la ocasión para comprar 2.300 vallas que formarán parte de uno de los cercados ciclistas urbanos más importantes que se recuerdan. La contrarreloj supondrá casi 40 kilómetros de barreras (sumando ambos lados), a los que hay que sumar otros 30 para las jornadas del 2 y el 5 de julio.El Ayuntamiento espera que en estos días de fervor ciclista, cerca de 850.000 personas tomen las calles de la capital catalana, sobre todo durante la jornada del sábado. Si van en metro o a pie, mucho mejor