Barcelona se prepara para acoger por primera vez en la historia el Grand Départ del Tour de Francia, que este 2026 disputará sus tres primeras etapas por tierras catalanas, entre este sábado 4 y el lunes 6, con protagonismo también para Tarragona y Granollers. La ronda gala consolida así la apuesta de los últimos años de la ciudad para acoger grandes eventos internacionales: de la Copa América del 2024 al show de coches de Fórmula 1 que se está haciendo los últimos años en el centro de la ciudad, pasando por la reciente visita del papa León XIV.PublicidadLa salida de la prueba se presenta como una oportunidad de proyección internacional, promoción turística y deportiva, así como un posible impulso a la práctica ciclista y al debate sobre movilidad. En paralelo, sin embargo, su organización también abre interrogantes sobre el legado real que puede dejar en la movilidad cotidiana, o de si realmente todo es una operación para vender la ciudad de puertas afuera.El Ayuntamiento de Barcelona defiende que el Tour servirá para fomentar la movilidad responsable y como "altavoz de una manera de entender el espacio público", en el marco de una "apuesta por un modelo de movilidad más sostenible, segura y saludable" y en la línea de un "camino que ya ha empujado". Desde su sitio web, asegura que acoger la salida de la ronda francesa permite reforzar el mensaje de la movilidad activa, "promoviendo el uso de la bicicleta y los desplazamientos a pie; de la reducción de la contaminación, con una apuesta clara por un aire más limpio y calles más habitables; y de la convivencia en el espacio público"."El Ayuntamiento nos vende que está trabajando por la bici o que el paso de Tour dejará un legado, pero cuesta de entender que se invierta en este evento mientras la apuesta para que la gente vaya más en bici y la bici como medio de transporte y vehículo de pleno derecho está completamente parada". Lo alerta Adrià Arenas, responsable de los proyectos y actividades del Bicicleta Club de Catalunya (BACC), en declaraciones a Públic. El responsable celebra "la promoción de la bici" de lo que considera "un evento más de la ciudad de una importancia elevada" que se suma a los que se han hecho los últimos años, pero pone en duda que sea "una gran apuesta por la bici".En este sentido, Arenas dice que de este mandato de Jaume Collboni "se esperaba un compromiso real por la bici urbana que no ha llegado, como tampoco ningún proyecto transformador de la ciudad". De hecho, la entidad alerta de que "es el mandato con menos kilómetros construidos de carriles bici en toda la democracia". Según un estudio que acaban de publicar, con Pasqual Maragall como alcalde se hicieron 35,8 km, con Joan Clos 29,3 km, con Jordi Hereu 29,2 km más, con Xavier Trias 26,4 km, con Ada Colau 143 km y con Collboni se han hecho tan sólo 8,1 en tres años. "Si añades el resto de palos a las ruedas, podemos decir que es un mandato con muy pocos avances para la bici urbana", espeta.PublicidadPor todo ello, se muestran "escépticos" con el legado que pueda dejar el Tour, basándose también en el mandato del socialista: "Hace años que esperamos una estrategia de la bici, pero esto va de la mano de todo". Señala que falta mantenimiento y cuidado de la infraestructura y los carriles bici; conexiones entre los carriles urbanos y metropolitanos para que la gente pueda entrar y salir de trabajar; y un plan para promover aparcamiento seguro, "uno de los motivos por los que la gente no va en bici, porque le roban la bicicleta, o no quiere comprar una mejor". "Son unos cracks de la comunicación y están vendiendo que habrá un legado, pero atendiendo a las no medidas que se están tomando, el Tour pasará y no habrá un cambio de verdad en la movilidad vial", añade.En una línea similar, la Federación de Asociaciones Vecinales de Barcelona (FAVB) critica que la ciudad "se vista de capital de la bicicleta" con el Grand Départ del Tour de Francia en una de las legislaturas "más pobres de los últimos años en crecimiento de carriles bici y en consolidación de una movilidad sostenible cotidiana", asegura en un comunicado. "No se puede vender como símbolo aquello que no se está construyendo en la calle", reprocha.PublicidadEn cualquier caso, Arenas del BACC admite que "todo suma" y puede ayudar a que más gente coja la bici. Además, destaca la apuesta por el cicloturismo deportivo y especialmente de ocio, con actuaciones en todo el país y apuestas como las Vías Verdes de Girona, entre muchos otros. "Se está viendo que, cuando se promocionan recorridos seguros y se impulsa el turismo en bicicleta, está más que demostrado que ello puede tener un impacto positivo en el territorio".Aun así, en BACC se muestran bastante escépticos y creen que "todo se queda en titulares y en planes que no se van a desarrollar, se queda en papel mojado". Arenas considera que la apuesta decidida por la bicicleta en Catalunya "no se la creen ni los políticos, ni los técnicos, ni el conjunto de la ciudadanía". También señala que, mientras el uso de la bicicleta sigue aumentando, en Barcelona algunos carriles bici ya están saturados en hora punta. "La gente quiere ir en bicicleta; cuando le pones infraestructura, seguridad y le das un impulso, acaba utilizándola. Pero todo se hace un poco a base de parches", sostiene.En las últimas horas, Collboni ha anunciado que quiere ampliar el servicio de Bicing hasta las 12.000 bicicletas durante el próximo mandato. Se trata de un incremento del 50% respecto a la oferta actual, teniendo en cuenta que el servicio dispone en estos momentos de 8.000 bicicletas. En una entrevista en RAC1, el alcalde de Barcelona ha defendido que el servicio "tiene mucha demanda y necesita reforzarse". Según ha explicado, la propuesta se concretará "después del verano". La Barcelona de los grandes eventos (y la masificación)El responsable celebra lo que considera "otro evento de la ciudad de una importancia elevada", sumado a todos los grandes proyectos que se están haciendo últimamente en este sentido, y que están "sumando una complicación que no deja de alterar la rutina diaria" de los barceloneses. "Barcelona está cada vez más saturada, tenemos la problemática con la vivienda y el turismo, pero si sale el Tour y genera afectaciones no se puede hacer nada. Estamos muy acostumbrados a que el espacio público sea en gran parte para el tráfico rodado, y lo consideramos una especie de privilegio, y no deja de ser un espacio para disfrutarlo con muchos otros usos", defiende.Por su parte, la FAVB lamenta que el Tour conllevará cortes y limitaciones de movilidad. Aunque reconoce las medidas anunciadas por el Ayuntamiento de Barcelona para paliar las afectaciones, alerta de que los costes de los grandes acontecimientos acaban "recayendo sobre los barrios". En este sentido, las asociaciones advierten de que los vecinos volverán a "sufrir el habitual colapso del barrio de la Sagrada Familia" y lamentan que "las frecuencias del transporte público o las medidas de seguridad sólo mejoran cuando llega un gran evento internacional".La apuesta de los últimos años de grandes eventos internacionales y multitudinarios se suma a la que ya han hecho con anterioridad otros gobiernos socialistas, que también han llevado a la ciudad otras citas deportivas como la Copa del Mundo de Fútbol en 1982 o los Juegos Olímpicos y Paralímpicos en 1992. La FAVB pide que Barcelona "deje de ser una ciudad escaparate" que "expulsa" a los vecinos y exige un cambio de modelo para que los barrios "pasen a ser la prioridad real de las políticas de ciudad". La agrupación considera que Barcelona "no necesita más proyección" y que "ya es una ciudad globalmente conocida" y advierte que continuar promocionando la marca "agrava la presión turística".PublicidadLa FAVB pide que Barcelona "deje de ser una ciudad escaparate" que "expulsa" a los vecinos porque "no necesita más proyección"Los vecinos instan a los responsables políticos a "gestionar y disminuir el colapso de esta exposición constante". Reclaman que estas mejoras de seguridad y movilidad durante grandes eventos se conviertan en "medidas permanentes" y que el transporte público "esté dimensionado para la vida cotidiana". También reivindican que la recaudación de la tasa turística "se dirija prioritariamente a reducir las externalidades negativas que el turismo genera sobre los barrios, con la corresponsabilidad de los grandes promotores y operadores turísticos que sacan beneficio directo".Desde el BACC se posicionan directamente en contra de eventos como el Grand Départ, pero si piden "ir con mucho cuidado" y preguntarse qué finalidad tiene y realmente a quién se está priorizando cuando se impulsan estos macroeventos. Aunque estos días podamos ver muchos fans de la bicicleta en las calles de Barcelona y carreteras de toda Catalunya, recuerda que con la Copa América había zonas de fans que "estaban vacías" y que en el caso del papa León XIV "también ha pasado". "Has hecho una apuesta para que salga el Tour, que haya una promoción de la cultura ciclista, pero no hay ningún vínculo con la ciudad. Si hubiera un cambio y lo viéramos lo estaríamos destacando", asegura Arenas.Con todo, Arenas lamenta que "se podría haber sacado mucho más partido al vínculo entre la bicicleta, la ciudadanía y la ciudad", y cree que todo se ha reducido a algunas exposiciones, conciertos y "pequeñas actividades". Al mismo tiempo, asegura que no entiende por qué desde el Ayuntamiento "no han querido dejarse asesorar" y afirma que les queda la sensación de que todo ha sido "un escaparate más de la Barcelona que estás vendiendo hacia fuera y que ya está más que vendida".Publicidad"Lo que están vendiendo sobre la apuesta por la bicicleta en la ciudad no es verdad", insiste, antes de aportar un último dato: el frenazo en la construcción de carriles bici ha hecho que Barcelona haya caído del puesto 13 que ocupaba en 2019 al 42 en la última edición del índice global de movilidad ciclista de ciudades amigas de la bicicleta, el conocido Copenhagenize Index.El Govern, en la línea de CollboniLa ciudad de Barcelona será por primera vez el escenario del Grand Départ del Tour de France, pero Tarragona, Granollers y otras localidades catalanas serán protagonistas de estas tres primeras etapas de la ronda gala. En este sentido, y en la línea del ejecutivo de Jaume Collboni, el Govern de la Generalitat quiere aprovechar la ocasión para "fomentar hábitos saludables y avanzar en sostenibilidad", así como generar actividad económica y que deje una "huella duradera" en el territorio.Se trata de unas acciones recogidas en un paquete de medidas, aprobadas en el marco del Consell Executiu. Entre otros, está la aprobación del programa de actuaciones de la bicicleta 2026-2030, la señalización de las carreteras de acceso a los puertos de montaña como instalaciones deportivas para los ciclistas, la celebración del Congreso Internacional de ciencia y bicicleta en el Instituto Nacional de Educación Física de Catalunya (INEFC) y la campaña para reunir voluntarios en los 63 municipios por donde pasará el Tour, de los cuales se han reunido 7.300.PublicidadLa Generalitat ha explicado que se ha gastado seis millones de euros por la salida del Tour de Francia. Se suman a los 9,68 que ha pagado el Ayuntamiento de Barcelona como canon oficial a la empresa organizadora, Amaury Sport Organisation (ASO), para que la capital catalana sea el punto de salida de la competición.El coste final, sin embargo, sería casi el doble debido al despliegue que supone acoger la carrera, por ejemplo en materia de seguridad, y habría que sumar otros 9,5 millones de euros, según ha documentado Crític.
El Tour de Francia consolida el regreso de los grandes eventos a Barcelona sin la esperada transformación de la movilidad en bici
El BACC pone en duda que la apuesta por la salida de la ronda gala suponga un fomento de la "movilidad sostenible".













