El ciclismo toma la ciudad a partir del jueves, con la presentación de los equipos, y las tres primeras etapas el fin de semana y el lunes
Pilas y pilas de vallas se acumulan en las calles del centro de Barcelona cerca de banderolas amarillas alusivas al Tour de Francia. La ciudad necesitará 70 kilómetros en los próximos días para cerrar los circuitos de la presentación de los equipos (jueves) y las dos primeras etapas de la competición (sábado y domingo). Solo tres semanas después de la visita del Papa León XIV a la ciudad, el conocido como Grand Départ llega a Barcelona y promete imágenes espectaculares durante la presentación de los corredores, con la Sagrada Familia de fondo, y la primera etapa con una contrarreloj por equipos entre el litoral y la montaña de Montjuïc. El domingo la segunda etapa saldrá de Tarragona y llegará también a Montjuïc. Y el martes, la tercera cruzará Cataluña de Granollers al Pirineo, a la estación de Les Angles, ya en Francia. Los cortes de tráfico también serán monumentales, sobre todo durante la contrarreloj, cuando la ciudad quedará partida en dos y en el lado mar habrá grandes restricciones. Sumadas las tres etapas, se movilizarán 4.500 policías en el despliegue de seguridad y movilidad.














