El cine y las series son una ventana al mundo que ganan importancia en aquellos casos que reflejan realidades invisibilizadas, especialmente para quienes las experimentan en primera persona. En ese sentido, las obras LGTBIQ+ juegan un doble papel, pues a los outsiders les permiten acercarse a realidades (y problemáticas) que les son ajenas, mientras que las personas pertenecientes al colectivo pueden verse reflejadas, sentirse vistas y comprendidas. PublicidadEl Orgullo LGTBIQ+ es un mes para celebrar, sí, pero sobre todo de reivindicación. Una lucha política que aboga por el reconocimiento de derechos de grupos poblacionales que han sido invisibilizados, cuando no directamente maltratados, a lo largo de la historia reciente. Y parte de esa concienciación llega a través de la pantalla, con el visionado de películas y series que exponen perspectivas e historias diversas, rompiendo con los estereotipos que tanto daño han hecho a lo largo de la historia y demuestran que todavía hay razones para seguir reivindicando.'Stonewall' (1995)Aunque actualmente se ha extendido al mes de junio, el día del Orgullo LGTBIQ+ es formalmente el 28 de junio. No se trata de una fecha elegida al azar. Ese día se conmemoran los llamados disturbios de Stonewall, sucedidos en 1969 como respuesta a una redada policial llevada a cabo en el bar Stonewall Inn, situado en el Greenwich Village de Nueva York. Después de una tensión creciente, y en un contexto de protestas y rebelión social, la comunidad surgida en torno ese local decidió responder a los abusos de la autoridad, organizándose y celebrando varias protestas que se consideran uno de los principales catalizadores en la lucha por el reconocimiento de los derechos LGTBIQ+.Como todo evento histórico relevante, lo que allí acaeció ha sido trasladado a la gran pantalla en numerosas ocasiones. Muchas veces como documental, pero también como película. A ese respecto, se considera que Stonewall, dirigida por Nigel Finch, es la obra que mejor ha conseguido reflejar el caldo de cultivo que terminó por germinar en forma de protestas. No porque opte por una reconstrucción minuciosa, que más bien sucede al contrario pues se centra en reflejar los días previos a los disturbios, pero sí por su capacidad para representar cómo era la vida social queer en el Nueva York de finales de los 60. También, por su enfoque comunitario, en el que reflejó la importancia que las mujeres trans y las drag queens jugaron en la revuelta.Publicidad'Mi nombre es Harvey Milk' (2008)Otro drama histórico relevante para reflejar desde lo lejos que viene la lucha LGTBIQ+ es Mi nombre es Harvey Milk, un biopic que relata la vida del primer cargo electo abiertamente homosexual en Estados Unidos. La cinta está dirigida por Gus Van Sant y protagonizada por Sean Penn, quien ganó el Oscar al mejor actor por su interpretación. Así, la cinta sigue su trayectoria desde sus inicios como activista en el famoso barrio de Castro, en San Francisco, hasta su involucración en luchas como contra la Proposición 6, que buscaba prohibir a los maestros y profesores gays, y, finalmente, su asesinato.A pesar de su importancia histórica, no cabe duda que la figura de Milk alcanzó una relevancia internacional gracias a esta película (que también se llevó la estatuilla al mejor guion original). Sin duda, uno de sus grandes aciertos es el abordar al protagonista no solo desde su dimensión política, sino también personal. Además, Van Sant opta por insertar algunas imágenes de archivo que ayudan a contextualizar la historia.Publicidad'Veneno' (2020)Veneno es otro biopic, que en este caso repasa la historia de Cristina Ortiz alias La Veneno; una mujer transexual que se convirtió en una de las personas más famosas de España en la década de los 90. Lo logró gracias a su personalidad irreverente y genuina, de la que hacía gala durante sus intervenciones en el programa de televisión Esta noche cruzamos el Mississippi (1995-1997). Sin embargo, como todo lo que sube rápido tiende a caer con la misma celeridad, convirtiéndose en un juguete roto hasta su fallecimiento en 2016.Los Javis, Javier Calvo y Javier Ambrossi, recogieron su historia y plasmaron en ocho episodios magistrales la vida que hubo detrás del personaje. Desde su infancia en un pequeño pueblo de Almería hasta sus últimos momentos, todo ello retratado con una estética pop y pretendidamente onírica que le dota de cierto aura de cuento de hadas extraño. En la serie destacan las actuaciones de Jedet Sánchez, Daniela Santiago e Isabel Torres, quienes dan vida a Ortiz en las diferentes etapas de su trayectoria. Una serie que rescata un capítulo trascendental dentro de la historia LGTBIQ+ de España.'Muy lejos' (2025)Uno de los momentos cruciales en la vida de personas LGTBIQ+ es la llamada "salida del armario", también uno de los que más temor producen. Es mucho más que un rito de paso, sino que se trata de un proceso de aceptación primero interno; y posteriormente hacia el exterior. Debido a que socialmente la sexualidad heterosexual se da por sentada, hace que sea uno de los momentos que más veces se han retratado tanto en el cine como en las series. Quizá, uno de las películas recientes que mejor lo han reflejado en la gran pantalla sea Muy lejos, un filme de Gerard Oms y protagonizado por Mario Casas.Sobre todo, porque la cinta se centra en la lucha interna que vive el protagonista hasta aceptarse a sí mismo. Concretamente, narra la historia de un seguidor del Espanyol que, tras un viaje a Países Bajos para ver a su equipo, sufre una crisis de ansiedad que le lleva a no subirse al avión de vuelta. Así, el espectador va poco a poco acompañando al personaje de Sergio en su camino personal, de una persona completamente frustrada hasta la liberación final. Paralelamente, Muy lejos aborda la realidad de quienes emigran por trabajo, fijándose sobre todo en la generación que abandonó España tras la crisis de 2008, y conecta así la experiencia LGTBIQ+ con otras formas de desarraigo y búsqueda de un lugar propio.'Maspalomas' (2025)PublicidadSi bien películas sobre salir del armario hay muchas, sobre volver a la clandestinidad son menos. Ese es el punto de partida de Maspalomas, en la que Atior Arresti y José Mari Goenaga cuentan la historia de Vicente, un hombre que después de haber vivido liberado durante casi toda su adultez opta por "regresar al armario" tras ingresar en una residencia para ancianos en su Euskadi natal.La cinta abrió una conversación muchas veces pendientes: la de la homosexualidad en la tercera edad. Además refuerza la idea de que la salida del armario no es un rito de paso, sino un proceso constante al que la persona se debe enfrentar cada vez que cambia de escenario o grupo social. Así, la película subraya con mucha precisión el miedo a perder vínculos, cuidados y seguridad que atraviesa a muchos mayores LGTBIQ+ cuando dependen de instituciones donde la diversidad apenas tiene espacio. En el filme, que está rodado en 35 mm, lo que le dota de una estética única, destaca la actuación de José Ramón Soroiz, quien se llevó el Goya a mejor actor.'Call me by your name' (2017)PublicidadCall me by your name es un filme de Luca Guadagnino basado en la novela homónima de André Aciman. En ella se cuenta el romance veraniego entre un adolescente, Elio (Timothée Chalamet) y Oliver, un joven postuniversitario que trabaja como asistente de su padre. De esta manera, la película contrapone el deseo del joven con la mayor responsabilidad del adulto, quien teme las consecuencias que puede acarrear la historia de amor.La película se centra en la relación entre ambos y, sobre todo, la particular manera que tienen de vivirla desde la clandestinidad. Una condición, la de tener que ocultarse, que durante años ha sido la tónica dominante dentro del colectivo, marcando la personalidad de muchos de sus integrantes. El tratamiento que Guadagnino otorga a la historia hizo que rápidamente se convirtiese en una película de culto, no solo entre el público LGTBIQ+.'La chica del coro' (2025)La chica del coro es un coming of age en el que se cuenta la historia de Lucia, una joven introvertida que se une al coro del colegio católico en el que estudia. La agrupación se marcha a un retiro espiritual de tres días, en los que sucede la película. Allí, el espectador presenciará el despertar sexual de la protagonista, quien mantiene una relación especial con una compañera de su clase, Ana-Maria, pero que también comienza a sentirse atraída por uno de los obreros que se encuentra trabajando en la restauración del edificio.PublicidadDirigida por la eslovena Urška Djukić, la película llamó la atención durante su paso por salas por la forma en que combina una puesta en escena sensorial y delicada con una mirada que no pretende juzgar. La cámara acompaña a Lucía en sus dudas y descubrimientos, deteniéndose en cada gesto y mirada que realiza. El marco católico en el que transcurre la historia ha llevado a varios críticos a emparentarla con Los domingos (2025), otra cinta centrada en el tránsito de la adolescencia a la madurez en mujeres jóvenes. No obstante, aquí el foco está puesto en cómo una chica puede desear a otra chica (y también a un chico), lo que la convierte en un título relevante para recordar que, cuando hablamos de cine LGTBIQ+, también hablamos de historias lésbicas y bisexuales que merecen ocupar el centro del plano.'Heartstopper' (2022-2026)Heartstopper es una serie basada en los cómics de Alice Oseman. En ellos se cuenta la historia de amor entre Nick y Charlie, dos adolescentes británicos que deben compaginar su relación con los problemas clásicos del instituto. Destaca sobre otras historias de esta lista en su enfoque completamente contemporáneo, ya que incluye todas las particularidades que implica vivir en los 2020s. Por ello, su enfoque es diferente a otros productos pretéritos, pues se encuadra en una sociedad en la que, afortunadamente, existe un mayor conocimiento sobre el colectivo LGTBIQ+, aunque también existen otros contextos como las redes sociales.El hecho de ser una serie, además, permite desarrollar la trama de manera pausada y, así, representar de una manera amplia la experiencia de ser un adolescente queer. Al repartir la historia en temporadas y capítulos, el espectador puede seguir la evolución de Nick y Charlie durante su camino de autodescubrimiento y aceptación, pero también conocer a personajes secundarios como Tara, Darcy, Elle, Tao o Isaac, quienes encarnan distintas identidades y situaciones.Publicidad'Moonlight' (2016)Moonlight ganó el Oscar a mejor película en su año, un reconocimiento que da una medida de su importancia dentro y fuera del cine LGTBQI+. Se trata de una cinta que ahonda en una realidad pocas veces explorada en el séptimo arte: la vida de las personas negras no heterosexuales en Estados Unidos. Concretamente, cuenta la historia de Chiron, un huérfano de padre criado en un barrio marginal de Miami. La narración se articula en tres actos que muestran la evolución del personaje y cómo se mueve en una tensión constante entre la coraza que necesita para sobrevivir y la vulnerabilidad que lo atraviesa.Moonlight coloca en el centro cuestiones que rara vez aparecen unidas en la narrativa visual: la homofobia interiorizada, la violencia del entorno, la precariedad económica y la necesidad de performar una masculinidad dura para resistir. Todo ello amplía el espectro de representación hacia voces negras y recuerda que la identidad sexual nunca se vive aislada, sino cruzada por otras formas de desigualdad.'Más que rivales' (2025-actualidad)PublicidadOtro entorno en el que la homosexualidad sigue siendo un asunto tabú es el deporte profesional, especialmente en los equipos masculinos. En ese contexto se sitúa la historia de Más que rivales, uno de los grandes pelotazos recientes de la televisión, nacido además de un best seller previo. La serie sigue el romance entre dos jugadores de hockey sobre hielo: el prodigio canadiense Shane Hollander y la arrogante promesa rusa Ilya Rozanov. Enemigos declarados ante el público, pero amantes cuando nadie mira.Que una propuesta así se haya convertido en un auténtico fenómeno de masas, sobre todo entre la audiencia femenina, habla de cómo han cambiado los códigos del romance. Al mismo tiempo, permite que las ficciones de diversidad sexual den un paso más y entren en el éxito mainstream como cualquier historia de amor heterosexual. Durante mucho tiempo, las obras de temática queer parecían obligadas a tener siempre un fondo de denuncia. Aquí, en cambio, ese componente se atenúa para abrazar sin complejos el disfrute del romance deportivo y la fantasía del amor prohibido.'Sangre en los labios' (2024)Sangre en los labios también revolotea alrededor una historia de amor prohibido, en este caso entre dos mujeres en los Estados Unidos de los 80. Sus protagonistas son Lou, la gerente de un gimnasio interpretada por Kirsten Stewart, y Jacki, una culturista bisexual a quien da vida Katy O'Brian. Todo ello ambientado en una zona rural de Nuevo México, con el desierto siempre presente y una colección de personajes malsanos que le dan a la película un tono inquietante de principio a fin.PublicidadPorque aquí estamos ante otro ejemplo de cómo el cine LGTBQI+ ha comenzado a explorar narrativas o adoptar otros tonos, en este caso abrazando el cine violento sin complejos en un drama neo-noir que coquetea, además, con algunos tropos del western. Aquí las protagonistas huyen de la posición de víctimas, revelándose contra un entorno opresor asumiendo el pagar un precio alto por ello.