Antes de que fenómenos como ‘Más que rivales’ se instalaran en las plataformas para servir de guía a los adolescentes del colectivo, los jóvenes llegaban a series con las que sentirse identificados a través de enlaces de Google Drive donde veían los capítulos a escondidas de su familia
El pasado 5 de febrero se estrenó Más que rivales en Movistar Plus+, una serie que se ha convertido en un fenómeno global desde que se lanzara simultáneamente en varios países el pasado 28 de noviembre. En España llegó con algo más de dos meses de retraso, pero esta ficción canadiense sobre dos jugadores de hockey que son amantes secretos está llamada a ser un nuevo referente dentro del colectivo LGTBIQ+, aunque también está teniendo una buena acogida entre el
026-01-31/mas-que-rivales-o-el-fenomeno-que-cambia-las-reglas-por-que-tantas-mujeres-disfrutan-con-los-romances-gais.html" rel="" data-link-track-dtm="">público femenino. Pero antes de que las plataformas streaming se instalaran por completo en el consumo audiovisual cotidiano con un amplio catálogo de opciones sobre lo queer, los adolescentes del colectivo también tenían la necesidad de buscar referentes y sentirse identificados con los protagonistas de sus series o películas favoritas. Hubo una generación LGTBIQ+ que vivió la adolescencia durante esos años de transición, entre el abandono de los estrenos en televisión y la llegada definitiva del “Netflix and Chill”, que no tuvo tan fácil encontrar y compartir con su entorno ficciones que les ayudaran a aceptar su identidad.






