El 24 de septiembre del 2024, a 48 horas de que Feijóo constatase que no basta con quererlo para ser presidente del Gobierno, el PP convocó la primera de sus manifestaciones de esta legislatura. Las crónicas recogieron que, ya solo empezar, se escucharon los primeros cánticos de “Puigdemont, a prisión” y que, en los discursos, el ataque más suave que se dedicó a Pedro Sánchez fue la de promover la “impunidad” del procés.

En esa misma concentración, Aznar, quién si no, acusó al entonces candidato socialista de estar dispuesto “a todo” para “satisfacer a golpistas”.