NoticiaLas olas de calor serán más frecuentes, severas y duraderas, advierten científicos. Nada más esta semana fueron más de 200 muertos en España.Ola de calor en España Foto: EFESUBDIRECTOR VIDA30.06.2026 12:49 Actualizado: 01.07.2026 15:57

Europa atraviesa por una de sus peores olas de calor en la historia, y de acuerdo con expertos, las altas temperaturas que antes eran una situación extraordinaria, podrían convertirse en algo habitual en muy poco tiempo. LEA TAMBIÉN Y las consecuencias del fenómeno actual son devastadoras. El Instituto de Salud Carlos III de Madrid estimó que al menos 212 de los fallecimientos registrados entre el domingo y el miércoles en España pueden atribuirse a la ola de calor que azotó al país en esos días. En Francia (que esta semana registró sus temperaturas más altas en la historia, con picos entre 39 °C y 43 °C) ya van más de 50 fallecidos por ahogamiento.Por su parte, el Reino Unido batió este viernes su récord de calor para un mes de junio por tercer día consecutivo, con 36,9 °C, según la agencia meteorológica Met Office. Horas después, Alemania batió su récord absoluto de temperatura con 41,3 °C registrados en un barrio de la ciudad de Saarbrücken (oeste), según datos preliminares del servicio meteorológico alemán (DWD).La situación es tan alarmante que la Organización Meteorológica Mundial (OMM) consideró este viernes "posible" que esta ola de calor sea un fenómeno récord.Estas inusuales altas temperaturas en Europa serían consecuencia del cambio climático, como lo explicó a EL TIEMPO Benjamin Quesada, climatólogo, profesor y director del pregrado de Ciencias del Sistema Tierra de la Universidad del Rosario: “Se trata de una relación de amplificación. Olas de calor han habido en el pasado, pero hoy, por la evidencia científica, es posible afirmar que por el cambio climático se han vuelto más severas, más intensas, más duraderas y más frecuentes”. LEA TAMBIÉN Histótricamente las olas de calor se han presentado varios momentos en los que se desarrolla el llamado “domo de calor”, lo que se ha definido como un “anticiclón” que atrae aire cálido del norte de África y sube en una dirección sur-norte, concentrándose en gran parte del continente.Sin embargo, explica Quesada, un estudio de ClimaMater reveló que este mismo patrón atmosférico ahora presenta 2 a 4 grados centígrados adicionales si se compara con lo que pasaba hace 50 años. “Hace cinco décadas este mismo patrón atmosférico hubiera dado unas olas de calor dos a cuatro grados menos cálidas”.Misma opinión es la de Eliecer Díaz, meteorólogo y profesor de la Universidad Nacional: "Aunque estos patrones ocurrían antes, hoy se producen sobre un 'clima base' mucho más cálido, aumentando así el estrés térmico en la población. Por ejemplo, en ciudades como París, Madrid o Milán, el efecto 'isla de calor urbana' hace que las noches sean menos frescas debido a la acumulación de calor en las calles, edificios y pavimentos, aumentando lo que la propia OMM describe como un serio riesgo para la salud pública al incrementar las probabilidades de golpes de calor y mortalidad".Y agregó: "La ola de calor reciente es una manifestación palpable del calentamiento global. Sin la influencia humana en el clima, muy probablemente estas temperaturas extremas no habrían ocurrido o serían mucho menos severas".A esto se suma un análisis del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC) según el cual con el incremento de la temperatura global con respecto a la era preindustrial se aumentó tanto la frecuencia como la intensidad de eventos climáticos extremos. “La ola de calor que hubo en Europa en 2003 fue impactante porque era algo excepcional. Pero para 2050, eventos como ese o como el actual pueden volverse en un verano normal. La normalidad climática está cambiando”.El incremento en las víctimas mortales que se evidencia, por ejemplo, en España, también tiene una explicación científica. Un reciente estudio publicado en la revista especializada Nature Climate Change sostiene que el estrés térmico (la acumulación excesiva de calor en el cuerpo humano) se está intensificando en eventos climáticos extremos en todo el mundo.El estrés térmico es la carga térmica neta que sufre un ser humano y está influenciado por factores como la temperatura, la humedad, el viento y la radiación. Se puede evaluar mediante el Índice Climático Térmico Universal (UTCI), una medida de la sensación térmica que incorpora estos factores y modela la respuesta del cuerpo humano al entorno.El equipo científico, de Alemania y Reino Unido, analizó un conjunto de datos globales sobre el estrés térmico humano desde 1950 hasta 2024 y descubrió que la sensación térmica ha aumentado en los días y noches más cálidos desde la década de 1970."No solo aumenta la temperatura. La combinación de calor y humedad también modifica la manera en que el cuerpo humano puede refrescarse. Según estudios de centros de investigación europeos, cerca del 45 por ciento de las 850 ciudades europeas estudiadas alcanzaron niveles récord de estrés térmico. Cuando la humedad es demasiado alta, el sudor no se evapora bien y el cuerpo no se enfría adecuadamente, lo que aumenta peligrosamente el riesgo para la salud. Esto explica por qué en muchas ciudades europeas se han registrado récords históricos de muertes relacionadas con el calor en eventos recientes", explicó el meteorólogo Eliecer Díaz.Las temperaturas extremas con sensación térmica son ahora más frecuentes en todos los continentes. Las regiones subtropicales, incluyendo el sur de América del Norte, el sur de Europa, el norte y el sur de África y América del Sur, experimentan ahora hasta 50 días adicionales por año con estrés térmico fuerte a extremo.CON INFORMACIÓN DE AGENCIAS Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.