Las temperaturas alcanzadas durante esta ola de calor en España y Europa “habrían sido prácticamente imposibles” en esta época del año sin el efecto del cambio climático, según la evaluación rápida de los científicos de la World Weather Attribution.
En los últimos días, más de 90 millones de europeos han soportado temperaturas por encima de los 35ºC y unos 350 millones, de más de 30ºC. El calor extremo ha golpeado a España, Francia, Gran Bretaña, Alemania y todavía se extenderá hacia el este del continente durante las próximas jornadas.
El análisis de la WWA revela que el 45% de las 854 ciudades de, al menos, 50.000 habitantes evaluadas ha alcanzado durante este episodio sus récords de estrés térmico: la mezcla de temperaturas y humedad que condiciona la capacidad del cuerpo para refrigerarse mediante la transpiración. En España, esos máximos se han concentrado en la cornisa cantábrica, donde han enfrentado jornadas con 40ºC, una situación altamente anómala para la que ni la población ni las ciudades están preparadas.
Las emisiones fósiles son directamente responsables de los trastornos que la población está padeciendo esta semana en sus casas, escuelas o lugares de trabajo
Theodore Keeping,












