La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, ha defendido la última subida de los tipos de interés y ha rechazado que se tratara simplemente de una medida preventiva ante el riesgo de un nuevo repunte de la inflación. Durante el discurso inaugural del Foro de Bancos Centrales de Sintra, la dirigente ha asegurado que el endurecimiento monetario estaba justificado en todos los escenarios considerados por el organismo y que nada de lo ocurrido desde entonces ha invalidado esa evaluación."Algunos han caracterizado nuestra subida de tipos de principios de este mes como una subida preventiva. No es una descripción correcta", ha señalado Lagarde. Según la presidenta del BCE, el banco central se enfrentaba a unas perspectivas de aumento tanto de la inflación general como de la subyacente y a unas previsiones que no situaban el regreso al objetivo del 2% hasta el último trimestre de 2027.
Además, esas proyecciones ya incorporaban un endurecimiento de la política monetaria. Los análisis del BCE mostraban que mantener los tipos sin cambios habría dejado la inflación por encima del 2% tanto en 2027 como en 2028. "Fue una decisión basada en lo que teníamos delante", ha afirmado.
Lagarde también ha destacado que la subida era adecuada incluso en un escenario más benigno, en el que los precios energéticos evolucionaran mejor de lo previsto. "Nuestra subida de tipos estaba justificada bajo todos los escenarios considerados", ha explicado. "Nada de lo que hemos observado desde entonces ha puesto en cuestión esta evaluación".








