A medida que los brasileños aumentaron su familiaridad con herramientas de inteligencia artificial, como ChatGPT y Claude, el miedo a que las máquinas sustituyan sus empleos disminuyó en un año, según una encuesta de Datafolha realizada en junio de 2026. Entre los entrevistados que ya han oído hablar de IA, el 48% afirma tener miedo a la sustitución, frente al 56% en 2025. Quienes no tienen ningún miedo aumentaron del 41% al 49%.
Al mismo tiempo, la proporción de personas que ya utilizaron la tecnología en el trabajo pasó del 17% al 24%. La encuesta escuchó a 2.004 personas en 139 municipios, con un margen de error de dos puntos porcentuales.
Para economistas consultados por Folha, la caída del miedo tiene más que ver con un rebote frente al catastrofismo inicial que con la situación real. "La gente escuchó que se acabaría el empleo de todos, pero todavía existe trabajo en el mercado", afirma Daniel Duque, investigador de FGV Ibre. Un estudio del instituto señala que casi 30 millones de trabajadores brasileños estaban en ocupaciones con algún grado de exposición a la IA generativa, el 29,6% de la población ocupada.
El economista Tomás Aguirre alerta que el escenario brasileño es más grave: el país tiene una alta tasa de trabajadores expuestos a la sustitución y menor capacidad de ahorro. "El riesgo que veo está en la clase media", afirma. Para el 79% de los entrevistados, el uso de IA en contrataciones y despidos es inadecuado.














