El posible reemplazo de ciertos puestos de trabajo por la inteligencia artificial es un tema de conversación que, en cierta manera, ya no asusta tanto a la ciudadanía. Desde el lanzamiento de ChatGPT a finales de 2022, no han parado de sonar las alarmas sobre los posibles perfiles que serán sustituidos por la IA, siendo los analistas, escritores, contadores e ingenieros de blockchain los perfiles que más papeletas tienden a sufrir este trágico final. No obstante, todavía hay quienes tienen la esperanza de que las personas no perderán sus empleos por culpa de la IA, sino por aquellos compañeros de trabajo que sepan usar dicha tecnología de forma efectiva.Sea como fuere, es cierto que la IA avanza más rápido de lo que muchas personas sienten que pueden adaptarse, debido a que los últimos modelos de IA son más intuitivos e inteligentes porque comprenden de forma rápida las intenciones del usuario para hacer "gran parte del trabajo" por sí mismos. Sin embargo, es importante mencionar que esta evolución tecnológica no solo está alimentando el temor a la desaparición de determinados empleos, sino que también está impulsando la demanda de otros perfiles profesionales.En la otra cara de la moneda, uno de los ejemplos más evidentes es el perfil del experto en ciberseguridad, cuya relevancia no ha disminuido con la llegada de la IA. A medida que las herramientas de inteligencia artificial se vuelven más sofisticadas, también lo hacen las amenazas digitales y las posibilidades de explotación de vulnerabilidades, por lo tanto, esta situación ha llevado a empresas y organizaciones a reforzar sus sistemas de protección y a buscar profesionales capaces de comprender y supervisar sin comprometer la seguridad.En otras palabras, la IA no está eliminando la necesidad de expertos en ciberseguridad, sino elevando aún más su valor en el mercado laboral, pese a que existan modelos —como GPT-5.4-Cyber de OpenAI y Claude Mythos de Anthropic— para detectar y explorar vulnerabilidades de software.¿Qué perfiles demandan las empresas tecnológicas?El periódico The New York Times revela que las ofertas en el sector de la ciberseguridad han crecido un 11% interanual en el primer trimestre de este año, teniendo en cuenta que las compañías están buscando responsables con experiencia en brechas de seguridad, protección de datos y revisión de código para proteger la información y, sobre todo, entender cómo la inteligencia artificial puede poner en riesgo a las empresas.Acorde a los últimos informes publicados por la compañía de ciberseguridad CrowdStrike y Check Point Software, los actores maliciosos se están aprovechando del auge de la IA para analizar sistemas en busca de puntos débiles, desarrollar malware, robar contraseñas o evitar controles de seguridad sin ser detectados. Por lo tanto, como respuesta, las empresas demandan a profesionales capaces de integrar medidas de protección en sistemas tecnológicos complejos donde la IA ya desempeña un papel clave.Así está la situación en EspañaEl Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE, por sus siglas) revela en 'Estudio sobre la industria de la ciberseguridad en España 2025' que, en España, "la ciberseguridad se consolida como uno de los grandes motores del sector tecnológico".El estudio revela que la industria genera cerca de 165.000 puestos de trabajo y prevé crecer a un ritmo anual del 14,25% hasta 2029, superando los 280.000 empleados llegado el año mencionado. Según el INCIBE, "la ciberseguridad no solo gana importancia por la necesidad de proteger entornos digitales, sino también por su capacidad de crear actividad económica y empleo cuantificado".En este sentido, José L. Pancorbo, presidente de la Confederación Española de Empresas de Tecnología de la Información, Comunicaciones y Electrónica, afirma en el estudio que "las empresas de ciberseguridad actúan como proveedores especializados y socios estratégicos para organizaciones que deben adaptarse, de forma ineludible, a amenazas crecientes y cada vez más sofisticadas. El tejido empresarial de ciberseguridad existente en España permite afirmar que nuestro país dispone de las capacidades necesarias para afrontar, con garantías, el reto de la soberanía en ciberseguridad".