La poderosa irrupción de la inteliengica artificial (IA) está modificando de cabo a rabo el funcionamiento de millones de trabajos. Por ahora, la IA parece estar cambiando muchas cosas, pero no destruyendo puestos de trabajo de forma masiva. La esperanza de economistas y políticos es que esta tecnología se implante de forma rápida e indolora, generando puestos de empleo (mejores) nuevos que puedan compensar las pérdidas en algunos sectores que parecen seriamente amenazados. Sin embargo, en todos estos procesos hay un periodo de transición, de apocalipsis o de pausa (como se quiera llamar) en el que la nueva tecnología destruye empleo y los trabajadores aún no están formados ni saben como beneficiarse de la nueva tecnologia. Esta transición ha sido históricamente lenta, a veces silenciosa y con un impacto muy considerable para sectores concretos, pero sin generar una destrucción masiva y al mismo tiempo de empleo en la economía (eso dicen los últimos estudios). La cuestión es que el potencial de la IA es tal que esta vez puede ser diferente. Desde The Economist han publicado un largo reportaje en el que concluyen que si hay disrupción con la IA, inevitablemente habrá recesión y destrucción de empleos improductivos.Como ya ha anunciado alguna casa de análisis, si la IA genera una limpia en los empleos improuctivos, la economía puede tender hacia una recesión inevitable. Por mucho que mejore la eficiencia y la productividad, si no hay demanda de los consumidores (porque se van al paro o temen que vaya a suceder), la economía entrará temporalmente en recesión. Esta recesión puede ser muy dolorosa, pero también podría dar lugar a la destrucción creativa, un proceso doloroso, pero positivo en el largo plazo para la economía.
The Economist anuncia la llegada del 'apocalipsis del trabajo': "Si hay disrupción, habrá recesión y destrucción de empleos improductivos"
La poderosa irrupción de la inteliengica artificial (IA) está modificando de cabo a rabo el funcionamiento de millones de trabajos. Por ahora, la IA parece estar cambiando muchas cosas, pero no destruyendo puestos de trabajo de forma masiva. La esperanza de economistas y políticos es que esta tecnología se implante de forma rápida e indolora, generando puestos de empleo (mejores) nuevos que puedan compensar las pérdidas en algunos sectores que parecen seriamente amenazados. Sin embargo, en todos estos procesos hay un periodo de transición, de apocalipsis o de pausa (como se quiera llamar) en el que la nueva tecnología destruye empleo y los trabajadores aún no están formados ni saben como beneficiarse de la nueva tecnologia.















