La inteligencia artificial se ha convertido en una prioridad estratégica para las empresas. Sin embargo, mientras gran parte de la conversación gira en torno a la productividad, la automatización o la eficiencia, una cuestión gana protagonismo: cómo afecta esta transformación a quienes conviven con ella cada día.La IA está generando nuevas inquietudes entre los trabajadores cualificados, según un estudio de AdaptavistUn estudio internacional elaborado por los expertos en soluciones de transformación de Adaptavist entre 2.500 profesionales de distintos países, entre ellos España, revela que la implantación de la IA está generando nuevas inquietudes entre los trabajadores cualificados.Desde la sensación de que el conocimiento técnico de cada profesional pierde valor hasta el miedo a quedarse obsoleto o el agotamiento por la adopción acelerada de nuevas herramientas, los datos apuntan a una dimensión humana que las empresas no pueden ignorar.El riesgo de perder talentoQuizá el dato más llamativo del informe sea que uno de cada cuatro trabajadores cualificados en España se plantea cambiar de sector debido al impacto de la inteligencia artificial. La cifra alcanza el 46% entre los profesionales de alta dirección y el 36% entre los mandos intermedios.Uno de cada cuatro trabajadores cualificados en España se plantea cambiar de sector debido al impacto de la inteligencia artificial“Las empresas están compuestas por personas. Debemos empezar por focalizarnos ahí”, sostiene Gerardo Jiménez Guerrero, Operations Leader in Spain de Adaptavist. “Necesitamos entender qué perfiles tenemos, cuáles son sus principales fricciones y cómo puede ayudarles la IA en su trabajo diario. Eso nos permitirá diseñar estrategias adaptadas a cada realidad y facilitar una adopción mucho más efectiva”.Un 20% de los profesionales españoles afirma sentir presión por ser cada vez más eficiente debido a la comparación implícita con las capacidades de la IAMás eficiencia, pero también nuevas preocupacionesLa investigación muestra que el 56% de los trabajadores españoles siente cierta nostalgia de cómo se trabajaba antes de la irrupción generalizada de la inteligencia artificial. Lejos de representar un rechazo frontal a la tecnología, este sentimiento refleja las dudas que acompañan a un cambio que está transformando muchas profesiones.Para Gerardo Jiménez Guerrero, Operations Leader in Spain de Adaptavist, estas inquietudes son comprensibles. “Como en cualquier otra revolución que ha existido, hay una gran incertidumbre en cuanto a si seguiremos siendo útiles o no. Pero una revolución también implica cambios y oportunidades. Para ser partícipes de estos cambios que nos trae la IA, debemos estar lo más cerca posible de ellos, observar cómo evolucionan e identificar donde somos parte fundamental”.El valor del criterio humanoUno de los fenómenos detectados por Adaptavist es el denominado impuesto de verificación. Aunque el 71% de los trabajadores reconoce los beneficios de la inteligencia artificial en términos de eficiencia, un 38% asegura dedicar más tiempo a revisar los resultados generados por estas herramientas del que realmente ahorra utilizándolas. “Los resultados que recibimos no deben ser considerados veraces al 100%; necesitan una revisión profesional posterior para verificarlos y ajustarlos”, señala Gerardo Jiménez.“Para que las respuestas sean lo más confiables posible, el personal cualificado también debe crear contenido de calidad y ayudar a que la IA sea más eficazDesde esta perspectiva, la inteligencia artificial no sustituye el conocimiento experto, sino que depende de él para ofrecer respuestas útiles y fiables, especialmente en sectores donde una interpretación incorrecta puede tener consecuencias significativas.La sensación de competir contra las máquinasEl estudio también identifica una dinámica cada vez más presente en las organizaciones y que Adaptavist ha bautizado como Humanos frente a máquinas: Un 20% de los profesionales españoles afirma sentir presión por ser cada vez más eficiente debido a la comparación implícita con las capacidades de la IA.Más que experimentar una mejora de su productividad, muchos trabajadores perciben que las expectativas sobre su rendimiento aumentan conforme se incorporan nuevas herramientas tecnológicas. Esta presión puede acabar afectando al compromiso de los equipos y a su percepción sobre el propio trabajo.Cuando la adopción no garantiza el compromisoOtro de los aspectos analizados por Adaptavist es el llamado Agotamiento por la IA. El informe concluye que este fenómeno no suele estar provocado por la tecnología en sí misma, sino por la falta de comprensión sobre su propósito y sobre la manera en que debe utilizarse dentro de las organizaciones.Una buena implementación de una solución tecnológica se completa con el acompañamiento de quienes la implementan para garantizar una adopción eficaz por parte de los usuarios”Gerardo Jiménez, Operations Leader in Spain de AdaptavistEl directivo considera que uno de los errores más habituales consiste en centrar la conversación exclusivamente en el ahorro de tiempo, y cree que las organizaciones deben ayudar a sus empleados a comprender qué es realmente la IA, cuáles son sus capacidades y cómo puede aportar valor a su trabajo diario. “Probablemente no hayamos puesto el foco en cómo interactúa con el proceso en sí y con las personas que lo componen, lo cual nos lleva a nuestro concepto de agotamiento por la IA”.Liderar el cambio desde la transparenciaDe los resultados del informe se desprende que el papel de los líderes adquiere una relevancia especial: la transparencia, la formación y la participación activa de los equipos aparecen como elementos clave para generar confianza y reducir la incertidumbre.“El acompañamiento y la transparencia desde el inicio son claves para esta transformación”Gerardo Jiménez asegura que: “Involucrar a las personas para que identifiquen las tareas repetitivas que pueden automatizarse con IA ayuda a los empleados a sentirse más cómodos con la tecnología y evita percepciones negativas como la comparación entre humanos y máquinas”.El verdadero reto consiste en lograr que la innovación avance al mismo ritmo que las personasA medida que la inteligencia artificial gana presencia en el entorno laboral, las organizaciones afrontan un desafío que va mucho más allá de la tecnología. El verdadero reto consiste en lograr que la innovación avance al mismo ritmo que las personas, garantizando que el progreso digital se convierta también en una oportunidad compartida.