La inteligencia artificial dejó de ser una promesa tecnológica para convertirse en un factor de cambio que ya impacta en el mercado laboral. Desde la atención al cliente hasta las tareas administrativas, cada vez más funciones son realizadas por sistemas automatizados capaces de procesar información, responder consultas y generar contenidos en cuestión de segundos.

Diversos estudios estiman que, entre 2023 y la actualidad, se perdieron alrededor de 425.000 puestos de trabajo vinculados directa o indirectamente al avance de la inteligencia artificial. Europa concentró cerca de 142.000 de esos empleos, mientras que Estados Unidos se posiciona como uno de los países donde el fenómeno resulta más visible. Sin embargo, los especialistas coinciden en que el mayor desafío no radica en las pérdidas registradas hasta ahora, sino en la velocidad con la que las empresas incorporan herramientas de IA en sus procesos.

Los trabajos que enfrentan mayor exposición a la inteligencia artificial

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), aproximadamente uno de cada cuatro trabajadores en el mundo desempeña tareas potencialmente expuestas a la inteligencia artificial generativa. No obstante, el organismo aclara que la mayoría de esos empleos no desaparecerá por completo, sino que experimentará una profunda transformación.