La inteligencia artificial amenaza con transformar el empleo. El economista Gonzalo Bernardos prevé cambios especialmente importantes entre los trabajadores de oficina, aunque también destaca las oportunidades que ofrece esta tecnología. El avance de la automatización ha reabierto el debate sobre qué ocupaciones tienen más posibilidades de desaparecer o transformarse. Durante una conversación en el pódcast Inteligencia Artificial de Jon Hernández, Bernardos señaló directamente algunos de los perfiles que deberán prepararse para buscar una alternativa profesional. «El que es contable, ya se puede estar buscando otro trabajo, el que hace tareas administrativas repetitivas, ya se puede buscar otro trabajo», afirmó el economista. La inteligencia artificial llega a los trabajos de oficina Bernardos comparó esta etapa con anteriores procesos de innovación. Hasta ahora las grandes transformaciones tecnológicas habían recaído principalmente sobre los obreros. La diferencia es que la nueva oleada alcanzará también a quienes desempeñan su actividad en oficinas y entornos profesionales. El economista matizó que el impacto no será igual para todos: afectará especialmente a quienes desarrollan labores rutinarias susceptibles de automatización. El cambio no implica necesariamente que vaya a faltar actividad. La cuestión será cuántos puestos humanos harán falta para sacar adelante un volumen de trabajo cada vez mayor con ayuda de sistemas capaces de asumir parte de los procesos cotidianos. Trabajar menos horas El especialista también planteó una lectura favorable del desarrollo de la IA, condicionada a cómo se gestionen sus consecuencias. «Regular bien es regular sus efectos, es decir, que de sus ventajas no se aprovechen cuatro, sino que nos aprovechemos todos», sostuvo Bernardos. Su propuesta pasa por trasladar el aumento de la productividad al conjunto de la sociedad. Si ese beneficio se distribuye, la tecnología podría permitir reducir la jornada laboral y elevar comparativamente los ingresos, además de ampliar el tiempo disponible para el descanso y el ocio. TE PUEDE INTERESAR Para explicar el potencial de estas herramientas, Bernardos recurrió a la imagen de un «hermano gemelo» situado junto al trabajador, pero con más conocimientos. Ese apoyo permitiría completar las obligaciones profesionales con mayor rapidez y liberar una parte de la jornada. El principal problema estará en la transición. «Va a haber algunos que hayan de cambiar el trabajo», reconoció el economista. Su análisis dibuja así un mercado laboral con más capacidad productiva, pero también con perfiles administrativos y contables obligados a adaptarse a nuevas funciones. La inteligencia artificial amenaza con transformar el empleo. El economista Gonzalo Bernardos prevé cambios especialmente importantes entre los trabajadores de oficina, aunque también destaca las oportunidades que ofrece esta tecnología.